Santiago de Compostela, 9 dic (EFE).- La solidez del Joventut en el Olímpic de Badalona, donde ha ganado sus últimos tres partidos entre Liga Endesa y Eurocopa, supondrá un enorme desafío para el Monbus Obradoiro, que trata de dar un nuevo paso hacia la permanencia en tierras catalanas.
El bloque que dirige Carles Duran, que ha logrado en su pista cinco de las seis victorias que tiene en su casillero, ha despertado en cuanto ha recuperado efectivos. El regreso de Andrés Feliz y Ante Tomic aumenta el potencial ofensivo del equipo verdinegro, que viene de tumbar al Baskonia con un gigantesco Andrew Andrews.
Ambos equipos son los que más faltas fuerzan, con una media de 22 por encuentro. Su efectividad desde la línea de tiros libres, rozando el 80 por ciento, le aporta puntos fáciles. Por tanto, la dureza en la batalla por el rebote será una de las claves, así como el acierto exterior, donde también firman números similares.
El Obradoiro promedia 8,2 triples por encuentro, y su próximo rival se queda en 7,4 pero mejora ligeramente su porcentaje. Andrés Feliz es el máximo anotador del Joventut, con una media de 15,8 puntos en los 8 partidos que ha disputado; el obradoirista Jordan Howard ha jugado un partido más y promedia 13,7 puntos.
Para este encuentro, que será dirigido por los colegiados Benjamín Jiménez, Fabio Fernández y Rubén Sánchez Mohedas y comenzará a las 12.30 horas, el técnico Moncho Fernández pierde al ala-pívot Álex Suárez, aquejado de una gripe.
Su baja se une a la ya conocida del internacional dominicano 'El Vikingo' Rigoberto Mendoza, en la recta final de recuperación de la grave lesión sufrida en las vértebras lumbares. EFE
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