650 militares españoles en Líbano vigilan la línea fronteriza con Israel

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Madrid, 9 oct (EFE).- España tiene desplegados en Líbano 650 militares, el grueso del contingente en Marjayún, en la base Miguel de Cervantes, desde donde vigilan la línea fronteriza con Israel, la denominada "Blue Line", en la que está escalando la tensión en medio de la guerra entre este país y el movimiento islamista Hamás.

Los militares españoles forman parte de FINUL, la fuerza interina de Naciones Unidas para garantizar la paz en la frontera entre Líbano e Israel, que desde el pasado 28 de febrero se encuentra al mando del general español Aroldo Lázaro.

La situación en la zona es "muy preocupante", según ha trasladado este general al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en una conversación mantenida entre ambos este lunes.

El domingo Israel volvió a bombardear el sur del Líbano, después de que el grupo chií libanés Hizbulá reivindicara un ataque contra posiciones israelíes.

Aunque la presencia de cascos azules en la frontera de Líbano con Israel se remonta a 1978, fue en julio de 2006, a raíz de una grave crisis entre Israel y Hezbollah, cuando la ONU incrementó sus efectivos en la zona.

Esta decisión quedó plasmada en la Resolución 1701 que, posteriormente se ha ido ampliando. La última prórroga finaliza el 31 de agosto de 2024.

La respuesta española no se hizo esperar y el Parlamento respaldó por práctica unanimidad –sólo hubo dos abstenciones- el envío de un contingente de un máximo de 1.100 efectivos, que desembarcaron en Líbano el 15 de septiembre de 2006.

Patrullando para evitar una escalada de tensión entre Líbano e Israel

Además de participar en la operación Libre Hidalgo, en la base Miguel de Cervantes, donde está el Cuartel General del sector Este, también hay tropas españolas en el Cuartel General en Naqoura.

Desde el inicio de la misión, España se ha responsabilizado del complicado sector Este, integrando bajo mando español a países como El Salvador, Serbia o Brasil.

Los militares españoles realizan patrullas a pie y en vehículo, para vigilar permanentemente la "Blue Line", aunque también establecen observatorios y hacen otras actividades en colaboración con las Fuerzas Armadas Libanesas, todas ellas con el objetivo de evitar situaciones que puedan conducir a una escalada de tensión entre Líbano e Israel.

Durante todos estos años el número de efectivos españoles ha ido variando y desde 2012 se mantiene entre 600 y 700.

Desde el inicio de la misión, han fallecido en Líbano quince militares españoles en diferentes acciones, la más trágica de ellas, el atentado terrorista que acabó con la vida de 6 cascos azules en junio de 2007 en el sur del país.

Un vehículo Renault Express, cargado con 50 kilos de explosivo y con placas de matrícula falsas y el número de bastidor manipulado, acabó con la vida de los seis españoles e hirió a otros dos, cuando viajaban en un blindado sin inhibidores de frecuencia.

En enero de 2015 falleció otro militar español como consecuencia de una acción de fuego entre Hezbolá e Israel.

El resto han sido muertes por accidentes de tráfico o por causas naturales. EFE

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