Uno de los grandes atractivos de Lugo, más allá de su gran riqueza monumental y sus hermosas playas, es su gastronomía. Cuna de tradiciones centenarias y de magníficos productos, la capital lucense es también un referente indiscutible en el mapa gastronómico de Galicia. Allí confluyen los sabores del mar y de la montaña, excelentes quesos y carnes que se sirven acompañados con los mariscos, pescados y pulpos que llegan a sus lonjas.
Para conocer a fondo esta rica tradición gastronómica, nada como probar los restaurantes tradicionales, tabernas típicas o mercados de abastos que se esconden dentro de su muralla de origen romano. A esta constelación de negocios gastronómicos se le apaga ahora una brillante estrella. Se trata de Fonte do Rei, un restaurante muy querido por los vecinos que se prepara para bajar la persiana definitivamente el próximo 3 de septiembre.
Adiós a un clásico de la cocina lucense
Un adiós que supone sin duda una gran pérdida para los lucenses. El negocio echa el cierre de manera definitiva tras una trayectoria de casi 40 años, marcada por la cocina tradicional y la cercanía con los clientes. Factores que han convertido a este local de la avenida de Madrid en uno de los iconos más reconocibles del sector hostelero en Lugo.
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José Antonio Núñez, al frente del negocio desde su fundación, explicaba los motivos de esta decisión. “Llegaba al restaurante a las nueve de la mañana y estaba allí hasta las dos de la madrugada”, contaba el hostelero en declaraciones a El Progreso de Lugo. Día tras día durante casi cuatro décadas, el gerente de este emblemático restaurante lucense levantó la persiana del Fonte do Rei I, recibiendo como a amigos a los parroquianos y vecinos que solían llenar sus salones.
Quien acudía hasta este sencillo y tradicional restaurante llegaba buscando una cocina tradicional gallega con recetas españolas. Entre sus platos estrella se encuentran las cazuelas de marisco, pulpo á feira, churrasco, cachopo y parrillada, así como otros platos típicos gallegos, así como vino y postres caseros.
El hostelero asegura que el cierre llega antes de lo previsto, ya que el restaurante se encontraba en uno de los picos de actividad y facturación más grandes de su historia. “Pero hay mucha falta de mano de obra. Creo que al 99% de hosteleros les pasa lo mismo que a mí, e incluso se escuchan quejas en otros sectores; hay problemas con el personal y eso es lo que más me ha precipitado a tomar la decisión de cerrar”, explica Núñez al medio local lucense.
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El Progreso de Lugo asegura que el gerente no contempla mantener el restaurante abierto bajo otra dirección, pues prefiere la tranquilidad de saber que su negocio funcionó bien hasta el final y que su personal no sufrirá cambios. Afirma que siempre tuvo “una plantilla muy fiel”, en la que llegaron a jubilarse siete u ocho empleados. Pese a la clausura de este local, el Fonte do Rei II, gemelo del primero y regentado por Eduardo López en la misma avenida de Madrid, seguirá sirviendo cocina tradicional gallega a cientos de comensales a diario.
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