El pan forma parte imprescindible de nuestra alimentación diaria, y es una de las razones que explica la nueva tendencia ‘panadera’ que cada vez conquista a más personas. Pero los motivos para lanzarse a preparar pan en casa son muchos y variados; desde encontrar opciones más saludables, adaptadas a las necesidades individuales de cada uno, hasta innovar en la cocina y conseguir sabores nuevos destinados a disfrutar.
Para aquellos que busquen iniciarse en el divertido universo de la panadería y busquen una receta fácil, ligera y sin gluten, este pan de calabacín y cebolla es una opción estupenda; una hogaza de textura esponjosa y sabor suave que querrás repetir una y otra vez.
Este tipo de pan es perfecto para acompañar platos de verano, para unas tostadas ligeras a la hora del desayuno o como base para sándwiches de toda clase. Una de esas joyas sencillas que sorprenden por su textura húmeda y su aroma fresco, ideal para quienes buscan alternativas saludables sin renunciar al placer de un buen trozo de pan.
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Receta de pan de calabacín y cebolla
Este pan de calabacín y cebolla es un pan húmedo, tierno y fácil de preparar, que utiliza harinas alternativas y muchas verduras. No requiere amasado y se cocina en horno, lo que facilita su elaboración y garantiza una miga jugosa y sabrosa.
Tiempo de preparación
- Tiempo total: 50 minutos
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 35 minutos
Ingredientes
- 2 calabacines medianos (unos 400 g)
- 1 cebolla mediana
- 4 huevos grandes
- 100 g de harina de almendra
- 40 g de semillas de chía molidas (o lino molido)
- 1 sobre de levadura química (polvos de hornear, sin gluten)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 1 cucharadita de orégano seco (opcional)
- 1 cucharadita de ajo en polvo (opcional)
Cómo hacer pan de calabacín y cebolla, paso a paso
- Rallar los calabacines con piel y ponerlos en un colador. Añadir un poco de sal y dejar escurrir 10 minutos para que suelten el agua. Después, presionar bien con las manos o un paño. Es fundamental escurrir bien el calabacín para evitar que el pan quede húmedo en exceso.
- Picar la cebolla muy fina. Si prefieres un sabor más suave, puedes rehogarla 2-3 minutos en una sartén con 1 cucharadita de aceite.
- Batir los huevos en un bol grande hasta que espumen ligeramente.
- Añadir el calabacín escurrido y la cebolla a los huevos batidos. Mezclar bien.
- Incorporar la harina de almendra, las semillas molidas y la levadura. Añadir también el orégano y el ajo en polvo si se usan. Salpimentar al gusto. Puedes añadir un poco más de harina de almendra si la masa se ve demasiado líquida.
- Agregar el aceite de oliva y mezclar hasta obtener una masa homogénea.
- Forrar un molde rectangular pequeño con papel de horno o engrasar con un poco de aceite.
- Verter la masa en el molde y alisar la superficie con una espátula.
- Hornear a 180 ºC (con horno precalentado) durante 35 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
- Dejar enfriar en el molde 10 minutos y luego desmoldar sobre una rejilla.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Rinde aproximadamente 10 rebanadas.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?
- Calorías: 110 kcal
- Proteínas: 5 g
- Grasas: 7 g
- Carbohidratos: 4 g
- Fibra: 2 g
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.
¿Cuánto tiempo se puede conservar?
Este pan se conserva perfectamente en la nevera, dentro de un recipiente hermético, hasta 4 días. También puedes congelar las rebanadas y descongelarlas directamente en la tostadora.
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