10 hábitos saludables para controlar la hipertensión arterial

Los cambios en el estilo de vida por uno más saludable pueden retrasar o disminuir la necesidad de tratamiento farmacológico

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Imagen de archivo de una mujer midiéndose la presión arterial. (EFE/ Sáshenka Gutiérrez)

La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y daño renal. Con frecuencia no presenta síntomas, por lo que muchas personas desconocen que la padecen hasta que aparece alguna complicación. Por ello, la prevención y el control oportuno son fundamentales para proteger la salud a largo plazo.

Aunque los medicamentos son una herramienta eficaz cuando el médico los indica, los hábitos de vida saludables desempeñan un papel decisivo tanto para prevenir la hipertensión como para reducir sus niveles. En algunos casos, estos cambios incluso permiten retrasar o disminuir la necesidad de tratamiento farmacológico.

En España, cerca de 46.000 muertes cardiovasculares que se producen al año son atribuibles a la hipertensión, una condición que afecta al 33% de los adultos de entre 30 y 79 años (una cifra equivalente a 10 millones), según un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología.

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De acuerdo con la Clínica Mayo, incorporar modificaciones sostenidas en la alimentación, la actividad física y otras rutinas diarias puede generar beneficios importantes sobre la presión arterial y reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

Mantener un peso saludable

El exceso de peso favorece el aumento de la presión arterial y también incrementa el riesgo de apnea del sueño, un trastorno que agrava la hipertensión. Incluso una pérdida moderada de peso puede traducirse en una disminución significativa de la presión arterial. Asimismo, controlar el perímetro de la cintura es un indicador importante de riesgo cardiovascular.

Practicar actividad física de forma regular

Realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio aeróbico de intensidad moderada, como caminar, nadar, montar en bicicleta o bailar, contribuye a reducir la presión arterial y mejora la salud cardiovascular. Complementar esta rutina con ejercicios de fortalecimiento muscular dos veces por semana potencia sus beneficios.

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Seguir una alimentación equilibrada

Una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y lácteos bajos en grasa, con escaso contenido de grasas saturadas y colesterol, ayuda a controlar la hipertensión. La Clínica Mayo destaca patrones alimentarios como la dieta DASH y la dieta mediterránea, además de favorecer un adecuado consumo de potasio.

Reducir el consumo de sal

Disminuir la ingesta de sodio es una de las medidas más eficaces para controlar la presión arterial. Además, se recomienda limitar los alimentos ultraprocesados, leer las etiquetas nutricionales, cocinar más en casa y utilizar hierbas y especias para sazonar los alimentos en lugar de añadir sal.

Moderar el consumo de alcohol

Beber en exceso puede elevar la presión arterial y disminuir la eficacia de los medicamentos antihipertensivos. Por ello, la recomendación es limitar el consumo de bebidas alcohólicas a ocasiones especiales.

Abandonar el tabaco

Cada cigarrillo provoca un aumento temporal de la presión arterial y, a largo plazo, el tabaquismo deteriora los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular. Dejar de fumar mejora la salud general y reduce significativamente estos riesgos.

Dormir lo suficiente

Descansar entre siete y nueve horas por noche favorece un mejor control de la presión arterial. Mantener horarios regulares de sueño, crear un ambiente adecuado para descansar y evitar estimulantes antes de acostarse son medidas que contribuyen a un descanso reparador.

Alimentos Para Prevenir La Hipertensión - Romina Pereiro

Controlar el estrés

Aunque la relación entre el estrés y la hipertensión sigue investigándose, aprender a gestionar las situaciones estresantes puede aportar beneficios. Planificar las tareas, dedicar tiempo al descanso, practicar técnicas de relajación y cultivar la gratitud son estrategias recomendadas.

Vigilar la presión arterial

Medirse la presión en casa y acudir periódicamente a controles médicos permite comprobar la eficacia de los cambios en el estilo de vida y detectar cualquier alteración de forma temprana.

Mantener bajo control el colesterol y la glucosa

Los niveles elevados de colesterol y azúcar en sangre aumentan el riesgo cardiovascular. Una alimentación saludable, el ejercicio, mantener un peso adecuado y evitar el tabaco contribuyen a controlar estos factores y proteger el corazón.