“En 2026 los inmigrantes construyen el 23% de las casas que se construyen en España y hacen falta más”. Con esta frase, el arquitecto y divulgador Juan Goñi (@juangoniarquitecto) ha puesto el foco en uno de los grandes problemas del sector de la construcción: la falta de mano de obra y el peso cada vez mayor de los trabajadores extranjeros en las obras.
En un vídeo publicado en TikTok, Goñi resume una realidad que también aparece en las estadísticas oficiales. Según los últimos datos de la Seguridad Social, los trabajadores extranjeros ya representan el 24,6% de los afiliados del Régimen General en la construcción. Es decir, prácticamente uno de cada cuatro empleados del sector procede de otro país.
“Sin la inmigración, este sector estaría todavía más parado”
El arquitecto sostiene que la construcción española depende ya de forma clara de la mano de obra extranjera. “650.000 trabajadores de otros países trabajan ahora mismo en España en el sector de la construcción”, afirma en el vídeo. Goñi menciona, además, algunos de los principales países de origen: “Vienen de Marruecos, de Rumanía, de Colombia, de Venezuela”.
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Esos países coinciden con algunas de las nacionalidades con más presencia en el mercado laboral español. En abril de 2026, Marruecos superaba los 400.000 afiliados a la Seguridad Social; después aparecían Rumanía, Colombia, Venezuela e Italia entre los principales colectivos extranjeros.
La idea central del mensaje de Goñi es clara: sin estos trabajadores, levantar vivienda sería todavía más difícil. “Sin la inmigración, este sector estaría todavía más parado”, señala el arquitecto. Su reflexión llega en un momento en el que España arrastra un fuerte déficit de vivienda y en el que constructoras, promotoras y administraciones coinciden en que faltan profesionales para ejecutar nuevas obras.
Faltan oficios cualificados y profesionales “de primera”
El problema, según Goñi, no es solo cuántos trabajadores hay, sino qué tipo de puestos ocupan. El arquitecto advierte de que muchos inmigrantes “ocupan puestos muy rudimentarios, muy básicos, poco cualificados en el escalafón de trabajo”. La descripción del vídeo apunta en la misma dirección: “Lo que faltan son oficios, como fontaneros, electricistas o albañiles de primera”.
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La Confederación Nacional de la Construcción lleva tiempo alertando de que la falta de mano de obra complica los objetivos de vivienda. La patronal ha llegado a cifrar en unos 700.000 los trabajadores necesarios para poder afrontar las necesidades del sector y ejecutar los planes previstos en los próximos años.
“Menos fronteras y más escuelas”
La conclusión de Juan Goñi es que la respuesta a la falta de mano de obra no pasa por poner trabas a la llegada de trabajadores extranjeros, sino por reforzar su formación y abrir más vías para que puedan especializarse en oficios cualificados. “En mi opinión, hacen falta menos fronteras y más escuelas”, defiende.
El mensaje conecta con una de las demandas recurrentes de la construcción: atraer jóvenes, mejorar la formación profesional y recuperar oficios que han perdido atractivo tras años de precariedad, envejecimiento de las plantillas y falta de relevo generacional. En otras palabras, el reto no es solo construir más viviendas, sino contar con trabajadores preparados para hacerlo.
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