Los alimentos que ayudan a aliviar los síntomas de la artrosis

La dieta mediterránea y otros hábitos nutricionales pueden reducir la inflamación y mejorar la movilidad articular

Una dieta rica en frutas, verduras y grasas saludables puede mejorar la movilidad en personas con artrosis (EuropaPress)

La artrosis es una enfermedad crónica que afecta principalmente a personas adultas y mayores, caracterizada por el desgaste gradual del cartílago que recubre las articulaciones. Este proceso genera dolor, rigidez y pérdida de movilidad, lo que puede dificultar la realización de actividades cotidianas y reducir la calidad de vida.

Si bien no existe un tratamiento que repare el daño articular, adoptar ciertos hábitos puede ralentizar la progresión de la enfermedad y aliviar sus síntomas. En este contexto, la alimentación desempeña un papel central.

PUBLICIDAD

La dieta mediterránea figura entre las recomendaciones más respaldadas por la comunidad médica para personas con artrosis. Se fundamenta en el consumo frecuente de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y pescado, y en el uso preferente de aceite de oliva virgen extra.

Read more!

Isabel Morales Ivorra, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología, señala, según recoge El Confidencial, que este patrón aporta nutrientes con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, como polifenoles, fibra y ácidos grasos omega-3, que ayudan a reducir la inflamación crónica característica de la artrosis.

PUBLICIDAD

Peso saludable y protección articular

La artrosis afecta especialmente a las articulaciones que soportan mayor peso, como las rodillas, las caderas y la columna vertebral, aunque también puede presentarse en manos y pies. Los especialistas subrayan que mantener un peso saludable es fundamental, ya que el sobrepeso y la obesidad incrementan la presión sobre las articulaciones, acelerando el deterioro del cartílago y agravando los síntomas.

Por esta razón, la dieta mediterránea destaca también por su capacidad para ayudar a controlar el peso corporal, gracias a su aporte equilibrado de fibra, grasas saludables y proteínas magras. El aceite de oliva virgen extra, elemento distintivo de esta dieta, destaca por su capacidad para combatir la inflamación y proteger las articulaciones.

La dieta mediterránea, con su equilibrio de fibra, grasas saludables y proteínas magras, controla el peso, reduce la inflamación y mejora la funcionalidad articular en la artrosis. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Morales Ivorra explica que su elevado contenido en polifenoles y antioxidantes contribuye a disminuir el dolor y mejorar la funcionalidad de quienes padecen artrosis. Además, el consumo regular de pescados azules como el salmón, la caballa o las sardinas, ricos en ácidos grasos omega-3, se ha asociado con una mejor salud articular y menor rigidez matutina.

La comunidad médica recomienda asegurar una hidratación adecuada, ya que el agua ayuda a conservar la elasticidad del cartílago y facilita la movilidad articular. Además, reducir la ingesta de sal y de alimentos ultraprocesados contribuye a evitar la retención de líquidos y la inflamación. Los expertos sugieren incorporar hábitos como comer despacio, priorizar alimentos frescos y cocinar al vapor o a la plancha para potenciar los beneficios de la dieta.

Vitaminas, fibra y alimentos frescos contra la inflamación

Las frutas y verduras frescas, especialmente aquellas de colores intensos como los frutos rojos, las espinacas o las zanahorias, ofrecen un aporte elevado de vitaminas, minerales y fitoquímicos que favorecen la protección de las células y el control del estrés oxidativo. Morales Ivorra subraya que incluir estos alimentos en cada comida resulta clave para mantener una dieta equilibrada y protectora.

Por otra parte, un adecuado consumo de legumbres y cereales integrales contribuye a regular el metabolismo y el peso corporal, un aspecto fundamental en la artrosis, ya que el exceso de peso aumenta la carga sobre las articulaciones y empeora los síntomas.

El avance comenzó con la identificación de la proteína 15-PGDH como factor clave en el proceso degenerativo articular.

Además, los frutos secos como las nueces y las almendras proporcionan grasas saludables y nutrientes esenciales que refuerzan los efectos antiinflamatorios de la dieta mediterránea. En contraposición, la experta recomienda limitar los dulces, la bollería industrial y las carnes procesadas, ya que estos productos favorecen la inflamación y dificultan el control metabólico.

Un estilo de vida activo, complementado con una alimentación equilibrada, resulta clave para preservar la salud articular y mitigar el avance de la artrosis. En suma, apostar por una alimentación basada en la dieta mediterránea supone una herramienta eficaz para aliviar el dolor, mejorar la movilidad y favorecer una mejor calidad de vida en personas con artrosis.

Read more!