Qué es el ghosting: cómo detectar este comportamiento y qué hacer en estos casos

Esta conducta afecta principalmente a quienes esperan una respuesta o un cierre que nunca llega. Algo que genera bastante malestar y vacío emocional

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El ghosting es la interrupción abrupta de mensajes, llamadas y evita cualquier tipo de interacción en redes sociales
Una persona disfrazada de fantasma, mientras chatea (Canva)

La expansión de las nuevas tecnologías y el auge de las redes sociales han modificado profundamente la forma en la que las personas se relacionan y se comunican. Entre las nuevas dinámicas que se han desarrollado, hay una en específico que se posiciona como una de las más identificables: el ghosting. Las personas que cumplen este comportamiento suelen cortar todo contacto y desaparecer sin previo aviso ni explicación.

El uso de su término se empezó a observar desde principios de los años 2000; no obstante, en España no se extendió hasta hace unos diez años. La palabra tiene una raíz anglosajona y proviene de ghost (fantasma en español). Según El Prado Psicólogos, esta conducta afecta principalmente a quienes esperan una respuesta o un cierre que nunca llega. Algo que genera bastante malestar y vacío emocional.

Y es que la interrupción de la conversación es tan abrupta que quien lo ejerce deja de responder por cualquier vía: mensajes, llamadas o interacciones en redes sociales. En muchos casos, la persona bloquea a la otra en aplicaciones como WhatsApp, lo que facilita esa desaparición. Aunque es un comportamiento que se puede aplicar en cualquier contexto, lo cierto es que esta práctica se suele observar con mayor frecuencia en relaciones románticas, cuando uno de los involucrados ya no desea continuar con el vínculo. Y, en vez de comunicarlo, opta por alejarse sin dar explicaciones.

Tipos de ghosting

Desde El Prado Psicólogos advierten que “el ghosting está directamente relacionado con conductas evitativas, falta de estrategias de afrontamiento y habilidades de comunicación, repetición de patrones de conducta y determinados rasgos de personalidad”. Además, señalan dos tipos principales:

  • El ghosting activo: la persona desaparece de manera abrupta, corta todo vínculo, deja de responder y bloquea a la otra parte en todas las plataformas. Se trata de la modalidad más reconocida y suele provocar un impacto repentino y difícil de anticipar.
  • El ghosting pasivo: quien lo aplica no rompe el contacto de forma directa, sino que responde de manera breve, nunca toma la iniciativa para conversar o concertar encuentros y muestra poco interés. El objetivo es debilitar progresivamente la relación hasta que sea la otra persona quien decida finalizar el vínculo.
El ghosting es la interrupción abrupta de mensajes, llamadas y evita cualquier tipo de interacción en redes sociales
Una chica hablando por videollamada con el ordenador se da cuenta de que está siendo ignorada (Canva)

El impacto emocional en la persona ghosteada

Las personas que han experimentado algún episodio de ghosting han pasado por una serie de consecuencias emocionales: atraviesan sentimientos de inseguridad, incertidumbre y, muchas veces, culpa. El proceso se caracteriza por una secuencia de preguntas e intentos de comprender qué ha ocurrido. Inicialmente, surge la duda central: '¿qué está pasando?’. Seguidamente, cuando la persona advierte que la relación se ha interrumpido definitivamente, estas preguntas evolucionan hacia otras como: ‘¿por qué?’, '¿cómo no me di cuenta?‘, ‘¿qué salió mal?’.

Al no poder dar un cierre adecuado a la relación, la persona ghosteada inicia un proceso de duelo, similar al que ocurre tras una pérdida significativa, con muchas cuestiones sin respuesta. Pero, la situación suele agravarse porque el ghosting suele producirse cuando la relación parecía estable. Esto incrementa el desconcierto y potencia el impacto emocional negativo. Según El Prado Psicólogos, las consecuencias afectan sobre todo a la autoestima y pueden reforzar distorsiones cognitivas y creencias irracionales, especialmente si la persona revive experiencias anteriores de abandono o falta de apego.

¿Por qué algunas personas recurren al ghosting?

Las causas del ghosting suelen estar asociadas al miedo al compromiso y a la dificultad para asumir la responsabilidad afectiva que implica una relación. Según El Prado Psicólogos, uno de los motivos es que “no sabemos cómo involucrarnos en la responsabilidad afectiva de tener una relación”. También influyen la falta de habilidades para gestionar los sentimientos del otro o la propia incomodidad ante el conflicto.

Así, aquellos que eligen desaparecer, en lugar de afrontar una conversación directa, pueden buscar evitar el malestar que les genera asumir su parte de responsabilidad. Esta conducta “hace a la otra persona cuestionarse qué hizo mal, la deja con un sentimiento de abandono y puede causarle problemas para confiar nuevamente”.

La interrupción abrupta del contacto en vínculos personales genera incertidumbre y puede dañar la autoestima, según profesionales en salud emocional consultados por GQ

Cómo actuar si se ha sido víctima de ghosting

El primer paso recomendado que dan los especialistas para enfrentarse a esta situación es aceptar la realidad y evitar intentar retomar el contacto. Porque generar falsas esperanzas puede conducir a una repetición del patrón y dificultar el cierre emocional. También es importante reconocer que la persona que desapareció no contaba con las habilidades necesarias para mantener una relación madura.

Por lo que intentar comunicarse de nuevo solo puede incrementar el dolor y la vulnerabilidad. Los especialistas recomiendan, en esta situación, vivir el proceso como un duelo, permitiendo que las emociones fluyan y reconociendo el carácter transitorio del malestar. El impacto del ghosting puede extenderse a otras áreas de la vida, ya que la persona ghosteada tiende a generalizar la experiencia y dudar de la solidez de otros vínculos.

Por eso es fundamental recordar que el hecho de haber vivido esta situación con alguien no implica que se repetirá con amigos, familiares o futuras parejas. Así, desde El Padro Psicólogos aconsejan utilizar la experiencia como aprendizaje y no como sentencia, pues ayuda a reducir el daño. Asimismo, entender que no se es culpable, identificar fortalezas y potenciar el autoconcepto facilita el proceso de superación.

El ghosting es la interrupción abrupta de mensajes, llamadas y evita cualquier tipo de interacción en redes sociales
Una chica triste escribe en su ordenador (Canva)

Estrategias para superar el ghosting

Para atravesar este proceso, los especialistas sugieren trabajar en la autoestima, analizar lo ocurrido desde una perspectiva objetiva y poner límites basados en valores personales. De este modo, lo recomendable es dejar pasar las emociones, sin minimizar su importancia. Además, es fundamental dedicar tiempo a actividades que favorezcan el bienestar físico y mental: realizar ejercicio, mantener una alimentación saludable, practicar meditación y priorizar el descanso.

El apoyo social es otro pilar para la recuperación. Contar con amigos, familiares o personas de confianza y solicitar ayuda si es necesario facilita el proceso de reconstrucción emocional. Si el malestar persiste y resulta difícil de gestionar, los especialistas recomiendan buscar acompañamiento profesional. “Entender que son emociones transitorias y que no durarán para siempre te hará ver todo con mayor perspectiva”, aseguran desde El Prado Psicólogos.