Esto es lo que sucede si bebes refrescos todos los días, según dietistas

Este tipo de bebidas no tienen unas características nutricionales beneficiosas para las personas y hay que consumirlas de forma moderada

Un hombre con dos refrescos de cola (AdobeStock)

Los refrescos son una de las bebidas más consumidas por las personas y más sencillas de encontrar. Sin embargo, todo el mundo sabe que no son precisamente lo más saludables y, por ello, consumirlos todos los días no es positivo. Pero, ¿qué ocurre si lo hacemos?

Existe una variedad bastante extensa de refrescos que han intentado llenar el vacío de lo saludable, a través de modalidades dietéticas o productos más novedosos. En realidad, no es más que una variación para intentar satisfacer el gusto por este tipo de bebida sin todos los ingredientes que la componen en su versión normal.

Para saber qué nutrientes se pueden encontrar en cada tipo de refresco y qué ocurre si se consumen a diario, el medio Real Simple ha hablado con distintos dietistas que despejan todas estas dudas.

Read more!

Qué nutrientes tienen los refrescos

Tanto en los refrescos normales como sus versiones bajas en azúcares tienen una serie de características que distan mucho de lo que se puede nombrar como saludable o nutrientes beneficiosos. “Si bien los refrescos contribuyen técnicamente a la ingesta de líquidos, ofrecen muy pocos beneficios nutricionales”, explica Brittany Brown, dietista con sede en Nueva Escocia, Canadá.

Las variedades de refrescos contienen elementos como la cafeína, los azúcares o los edulcorantes añadidos y el ácido fosfórico. Todo esto se relaciona con el aumento de los niveles de azúcar en sangre y la erosión dental, además de contribuir a la deshidratación, en el caso de la cafeína, y causar nerviosismo o dificultad para conciliar el sueño.

Por ello, a pesar de que los refrescos sin azúcar o dietéticos pueden parecer una buena alternativa a los tradicionalmente conocidos, también tienen sus propios inconvenientes. Hay que poner especial atención en que los edulcorantes artificiales utilizados en este tipo de bebidas suelen tener un sabor más dulce respecto al azúcar natural, lo que provoca un deseo de consumirlos más. Además, alteran la microbiota intestinal y provocan malestar estomacal.

Así son los nuevos refrescos “saludables”

Más allá de los refrescos típicos que conoce todo el mundo, se han puesto de moda refrescos que están calificados como saludables, pero que también generan cierta preocupación. Es cierto que contienen ingredientes beneficiosos como los prebióticos y los probióticos, lo que hace que tengan menos azúcar que los refrescos tradicionales.

Sin embargo, estos productos también generan una cierta preocupación. “Las bebidas gaseosas “funcionales” están ganando popularidad, pero las afirmaciones de marketing parecen estar superando rápidamente a la evidencia científica”, afirma la experta citada anteriormente.

En el ring de la nutrición se enfrentan dos titanes: los pistachos y las nueces. Descubre cuál de estos frutos secos es mejor para la salud cardiovascular, el control de peso y la función cerebral, y elige el ganador según tus metas personales.

Los probióticos añadidos a bebidas enlatadas de larga duración podrían no sobrevivir a las condiciones de procesamiento y almacenamiento en cantidades muy grandes y significativas. Por su parte, los edulcorantes pueden fomentar una fuerte preferencia por lo dulce, lo que se convierte en algo adictivo para algunas personas que deseen consumir más.

Qué ocurre si se beben refrescos todos los días

A pesar de entender que estos refrescos no tienen los mejores nutrientes, qué ocurre si se consumen todos los días. “El consumo diario de refrescos puede provocar picos repetidos de glucosa en sangre, lo que lleva al cuerpo a convertir el exceso de azúcar en triglicéridos, un tipo de grasa corporal, lo que puede resultar en aumento de peso”, explica la doctora Brown.

Las investigaciones realizadas demuestran que incluso con aumentos moderados en el consumo de bebidas azucaradas se asocia a mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, mientras que sustituirlos por agua, té o café reduce ese riesgo. Además, beber diariamente puede provocar aumento de peso y resistencia a la insulina.

El doctor Brantley-Lopez señala: “Podría aumentar los niveles de ansiedad y alterar los patrones de sueño. Pero si opta por una alternativa más saludable a los refrescos, podría notar una mejora en su microbiota intestinal, y algunas opciones más saludables contienen ingredientes funcionales como el magnesio, que pueden favorecer la relajación”.

Sin embargo, a pesar de que no es positivo, tampoco es necesario erradicar el consumo total. Lo razonable es considerarlo como una bebida ocasional en lugar de un hábito diario para ayudar a proteger la salud.

Read more!