Las cinco razones por las que los gatos ayudan a combatir la soledad y el estrés

Expertos coinciden en cómo la simple presencia de un felino en el hogar ayuda a sentirse acompañado a muchos niveles

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
La compañía de los gatos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La soledad no deseada se ha convertido en uno de los desafíos más visibles para la sociedad española, afectando tanto el bienestar individual como el colectivo. El “Barómetro de la soledad no deseada en España 2024” señala que el 20% de la población se siente sola sin quererlo, un fenómeno que alcanza su mayor prevalencia entre los 18 y 24 años, donde el 34,6% de los jóvenes declara experimentar soledad. En la vejez, a partir de los 75 años, el porcentaje vuelve a elevarse hasta el 20%, mientras que en las edades intermedias la incidencia disminuye, pero nunca desaparece. Cerca de la mitad de los españoles ha sentido soledad en algún momento, lo que subraya la magnitud del fenómeno.

El Gobierno español ha incorporado este reto en el reciente Marco Estratégico Estatal de Soledades, reconociendo un papel activo a los animales de compañía como recurso clave para la prevención y combate de la soledad. Esta nueva perspectiva no solo aborda la dimensión emocional de la soledad, sino que legitima la presencia de animales en los hogares como aliados en la búsqueda del bienestar. Según Sara Fernández, veterinaria de Sanicat, el simple acto de convivir con un gato “es un potente motor de conexión y serenidad”, capaz de transformar la experiencia cotidiana de quienes conviven con ellos.

La percepción social acompaña esta tendencia: el Barómetro Felino de Sanicat revela que casi el 95% de los españoles considera a su gato un refugio emocional en momentos difíciles. Organizaciones como Biak Bat, dedicadas a las intervenciones asistidas con animales, han identificado razones específicas por las que los gatos pueden ser un factor determinante para reducir la sensación de soledad. Estas razones se apoyan tanto en estudios científicos como en la experiencia directa de quienes comparten su vida con estos animales.

Los gatos ayudan con la soledad, el estrés y la responsabilidad

Hay cinco puntos concretos en los que los gatos ayudan a las personas con las que viven, además de la compañía, favorecen el desarrollo de sentidos como la responsabilidad o el estrés:

  • Presencia incondicional y reducción del estrés: La soledad suele dejar un vacío por la falta de una presencia constante. Los gatos ofrecen compañía silenciosa, sin juicios ni expectativas, aportando calma y estabilidad en el hogar. Según el Barómetro Felino de Sanicat, “casi el 95% de los españoles consideran a sus gatos un refugio emocional en los momentos difíciles”, lo que muestra hasta qué punto su presencia puede aliviar el estrés y la ansiedad asociados a la soledad.
¿Qué piensa tu gato cuando le hablas?
  • Poder terapéutico del ronroneo: El ronroneo felino va más allá de un simple sonido: funciona como una vibración terapéutica que influye directamente en el sistema nervioso humano. Estudios sostienen que estas frecuencias pueden regular la actividad nerviosa y reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Nerea Gilabert, pedagoga terapéutica de Biak Bat, describe el ronroneo como una “vibración única y melodiosa” que promueve la tranquilidad, ayudando a mitigar la angustia emocional que acompaña la soledad.
  • Fomento de la responsabilidad y el propósito: El cuidado diario de un gato impone rutinas y otorga sentido de propósito. Alimentar, asear y jugar con un gato obliga a mantener hábitos regulares, ofreciendo una razón concreta para levantarse cada día. Esta responsabilidad es un anclaje vital para quienes se sienten aislados, ya que permite enfocar la atención fuera de uno mismo y combatir la apatía que suele acompañar los periodos de soledad.
Alimentación, control de peso y prevención: consejos científicos para la longevidad felina. (Foto: Royal Canin)
Los gatos en casa reducen el estrés. (Foto: Royal Canin)
  • Conexión no invasiva y libre de juicios: Según Gilabert, las intervenciones asistidas con Gatos (IAG) ofrecen “un entorno de baja estimulación, con un contacto predecible y un vínculo inherentemente no invasivo”. Esta cualidad favorece la seguridad emocional y permite la expresión sin miedo a juicios, facilitando la gestión de la frustración y la creación de vínculos sanos.
  • Estímulo cognitivo y emocional: Observar el comportamiento de los gatos, su lenguaje corporal y sus rutinas diarias invita a la atención plena y despierta la curiosidad. Este estímulo cognitivo fomenta el aprendizaje, aporta momentos de alegría y diversión, y ayuda a romper la monotonía que puede instalarse en quienes viven solos. La interacción cotidiana con un gato puede convertirse en una fuente constante de pequeños descubrimientos y satisfacción emocional.

El reconocimiento explícito de los gatos como aliados frente a la soledad forma parte de una tendencia respaldada tanto por la experiencia cotidiana como por la evidencia recogida en estudios recientes. La combinación de compañía incondicional, estímulo emocional y respeto por los límites personales demuestra que los gatos pueden ser un recurso clave para quienes buscan combatir la soledad en cualquiera de sus etapas.