El BCE cumple el guion y mantiene congelados los tipos de interés ante la sombra del conflicto en Oriente Medio

La incertidumbre geopolítica y el riesgo de un repunte de la inflación llevan al Banco Central Europeo a no mover ficha y bloquea el precio del dinero en el 2% mientras la economía de la eurozona muestra señales mixtas

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La presidenta del Banco Central
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde. REUTERS/Michele Lapini.

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener sin cambios los tipos de interés en un contexto marcado por la creciente incertidumbre geopolítica y económica derivada del conflicto en Oriente Medio. La institución presidida por Christine Lagarde se decanta por la cautela ante los posibles efectos inflacionarios y el impacto negativo sobre el crecimiento en la eurozona.

En concreto, el Consejo de Gobierno ha acordado sostener la tasa de depósito (DFR) en el 2%, la de las operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%. Se trata de una decisión anticipada por los mercados financieros, que ya descontaban una pausa en la política monetaria del guardián del euro.

En su comunicado oficial, el BCE subraya que “la guerra en Oriente Medio ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico”, lo que complica notablemente el panorama macroeconómico. Este doble impacto —presiones inflacionarias por posibles interrupciones en los suministros energéticos y freno de la actividad— sitúa a la autoridad monetaria en una posición delicada a la hora de definir su estrategia.

El ministro Félix Bolaños anuncia la disposición del Gobierno a escuchar propuestas para un plan anticrisis, mientras el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, detalla su plan basado en la rebaja de impuestos como el IRPF y el IVA energético. Yolanda Díaz y María Jesús Montero exponen la visión del ejecutivo.

Los economistas del BCE prevén que la inflación subyacente, excluidos la energía y los alimentos, se situará por encima de lo anticipado en diciembre. De este modo, en promedio, la tasa será del 2,3% en 2026, el 2,2% en 2027 y el 2,1% en 2028. El anterior pronóstico contemplaba subidas del 2,2%, 1,9% y 2%, respectivamente.

Un crecimiento inferior al 1% en 2026

En relación al crecimiento de la zona euro, los expertos prevén que la expansión del PIB se situará, en promedio, en el 0,9% en 2026, tres décimas menos de lo anticipado en diciembre; el 1,3% en 2027, por debajo del 1,4% de la proyección anterior; y el 1,4% en 2028, confirmando en este caso la previsión precedente.

La revisión a la baja, sobre todo para 2026, reflejaría los efectos de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza en todo el mundo, apunta el BCE, que confía en que, al mismo tiempo, el bajo nivel de desempleo, la solidez de los balances del sector privado y el gasto público en defensa e infraestructuras “deberían seguir respaldando el crecimiento”.

La decisión llega después de que el eurobanco pusiera fin en junio de 2025 a un ciclo de flexibilización monetaria que se extendió durante varios meses. En ese periodo, el organismo recortó los tipos de interés en un total de 200 puntos básicos mediante ocho bajadas consecutivas, con el objetivo de estimular una economía debilitada y controlar la evolución de los precios. Desde entonces, la institución ha optado por una postura de “esperar y ver”, evaluando los efectos acumulados de esas medidas.

Los analistas coinciden en que el BCE se enfrenta ahora a un entorno especialmente volátil, donde factores geopolíticos pueden alterar rápidamente las previsiones. Por ello, la institución ha reiterado que sus futuras decisiones dependerán de los datos y que mantendrá la flexibilidad necesaria para actuar si las condiciones lo requieren.

Respecto a futuras reuniones del Consejo de Gobierno, Manuel Pinto, analista de XTB, no ve posible bajadas de tasas de interés este año y asegura que “aunque es probable” que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, “mantenga una postura prudente por ahora, los mercados ya anticipan una posible subida de tipos antes de julio”.