El lince ibérico regresa al norte con la suelta histórica de ocho ejemplares en Aragón

WWF destaca que la introducción de estos felinos en la región refuerza la presencia de la especie más allá de sus enclaves históricos en el sur de la península ibérica

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Momento en el que liberan
Momento en el que liberan a los linces en el entorno del río Huerva, en la provincia de Zaragoza. (Jorge Sierra / WWF)

Aragón ha vivido este martes un día histórico con la llegada de ocho ejemplares de lince ibérico al valle medio del Ebro. Se trata de la primera población de la especie en la comunidad autónoma y un avance decisivo para la expansión de este felino fuera de sus núcleos históricos en el sur de la península ibérica. Esta nueva población, junto a la de Palencia, amplian el territorio de la especie hacia el norte.

“La llegada de esta especie a Aragón demuestra que los esfuerzos de recuperación están funcionando y abre una nueva etapa para consolidar su expansión por la península ibérica”, explica Laura Moreno, responsable del programa de especies de WWF España, que también destaca la colaboración entre administraciones, comunidad científica y organizaciones conservacionistas.

La reintroducción gradual de linces en esta región forma parte de la estrategia para consolidar al menos cuatro nuevas poblaciones viables, requisito indispensable para cumplir los criterios de recuperación de la especie: alcanzar 3.500 ejemplares y 750 hembras reproductoras.

“El éxito del proyecto se tiene que valorar a largo plazo, porque el objetivo incial de estas liberaciones es que los ejemplares se asienten y, después, que consigan criar en el territorio”, dice Moreno a Infobae. Aunque esta suelta inicial contempla ocho ejemplares, aclara, continuará durante los próximos cuatro años con el objetivo de establecer una población viable. “Con el paso del tiempo, se espera que las hembras permanezcan en la zona y que los machos amplíen su presencia territorial. El objetivo final es conectar esta nueva población con otras ya existentes en Palencia, Montes de Toledo, Andalucía y Castilla-La Mancha”, resume.

Uno de los ejemplares liberados.
Uno de los ejemplares liberados. (Jorge Sierra / WWF)

De acuerdo con datos del último censo publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en mayo de 2025, la población de lince ibérico ha pasado de menos de 100 ejemplares a principios de los años 2000 a más de 2.400 individuos distribuidos en 17 núcleos con hembras reproductoras en España y Portugal. Este crecimiento ha permitido que la especie mejore su estatus de conservación, pasando de “en peligro crítico de extinción” a “vulnerable”, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Principales amenazas

Pese a los avances logrados en los últimos años, el lince ibérico sigue afrontando amenazas persistentes, como los atropellos, la caza ilegal y el fuerte descenso en la última década de la población del conejo de monte, su principal alimento.

Desde WWF recuerdan que la recuperación de este felino es el resultado de más de 25 años de trabajo continuado, de forma que la organización ha impulsado “acuerdos de custodia en fincas clave para proteger los últimos ejemplares, restaurando más de 25.000 hectáreas de hábitat y promoviendo la expansión de la especie a nuevos territorios”. También han desarrollado acciones para mejorar el entorno, reducir los atropellos, recuperar las poblaciones de conejo de monte y sensibilizar a la sociedad, además de participar activamente en el seguimiento científico y en la persecución de delitos contra la fauna.