Peces globo, tiburones ballena y peces león: la tropicalización de los mares de España potencia la llegada de nuevas especies

El aumento de la temperatura de los océanos está provocando que en varias zonas de la costa de nuestro país se detecten por primera vez algunos animales marinos

Ejemplar de pez león (Christian Mehlführer/Wikimedia Commons)

Esta semana, el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) confirmó la presencia de dos peces globo poco frecuentes en aguas del sur de Galicia: un ejemplar de tamboril verde (Sphoeroides pachygaster), capturado en 2021 frente a la Costa da Vela (Pontevedra) y una hembra en fase de puesta de tamboril de tierra (Ephippion guttifer), encontrada en 2025 en la Ría de Pontevedra. Estos hallazgos constituyen el primer y segundo registro respectivamente de estas especies en la comunidad autónoma gallega.

Lejos de ser un descubrimiento sin relevancia, la presencia de nuevas especies del orden Tetraodontiformes —al que pertenecen tanto los peces globo como peces luna o ballesta— en nuestras costas refleja una tendencia cada vez más acusada: la progresiva tropicalización de los ecosistemas marinos a medida que se calientan los océanos.

Ejemplar de tamboril de tierra (Ephippion guttifer) antes de su estudio en el Centro Oceanográfico de Vigo. (IEO/Europa Press)

Este aumento de las temperaturas provoca que especies acostumbradas a aguas más cálidas se aventuren a expandirse por zonas ajenas. Esto es lo que está ocurriendo en España, donde la diversidad de la fauna marina está aumentando. Así lo destacan los investigadores que han participado en la confirmación de los ejemplares, cuyo trabajo, liderado por el Centro Oceanográfico de Vigo del IEO, ha sido publicado en la revista Fishes y ha contado con la colaboración del Grupo para o Estudo do Medio Mariño (GEMM), el Aquarium Finisterrae y la Universidade de Vigo.

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Según ha destacado el IEO, algunas especies de peces globo pueden contener toxinas como la tetrodotoxina, que es “una de las neurotoxinas naturales más potentes conocidas”. En España actualmente esto no supone un riesgo de intoxicación porque la venta de estas especies está prohibida en la Unión Europea.

Sin embargo, los investigadores han advertido de que el aumento de la presencia hace necesario que se refuercen el seguimiento científico y la identificación de especies potencialmente tóxicas.

Ejemplar de tamboril de tierra (Ephippion guttifer). (Yorick Van Hoef/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

La progresiva tropicalización del medio marino de España

“La presencia creciente de peces tetraodontiformes en aguas españolas proporciona una prueba más de la progresiva tropicalización del medio marino español”, destaca Rafael Bañón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y primer autor del estudio.

La investigación, de hecho, cuenta también con una revisión de todas las especies de este orden que se han registrado en nuestro país: 26 pertenecientes a cinco familias, de las cuales 22 se distribuyeron por las islas Canarias y 14 por la península Ibérica y las islas Baleares.

“Conocer la composición, la distribución geográfica y la toxicidad potencial de las especies es importante para su detección precoz y alertar a la población sobre los riesgos”, defiende Bañón. “De este modo, se pueden prevenir problemas de seguridad alimentaria con consecuencias potencialmente graves derivadas de su consumo accidental”.

Investigadores de SUNY Geneseo y sus colaboradores descubren tres nuevas especies de snailfishes, entre ellas el bumpy snailfish (MBARI/Doc Ricketts)

Peces tropicales en el Mediterráneo

Las aguas que rodean las costas del sur de Galicia no son las únicas en las que se han detectado evidencias de tropicalización en nuestro país, al igual que tampoco son los peces globos los únicos que se han aventurado hacia las aguas españolas. Un estudio publicado también por el IEO en enero de este año reevaluaba el impacto del calentamiento marino sobre las comunidades de peces del Mediterráneo español.

El trabajo, liderado por el oceanógrafo Manuel Vargas Yáñez desde el Centro Oceanográfico de Málaga del IEO-CSIC y publicado en la revista Journal of Marine Science and Engineering confirmó que las señales de tropicalización no son homogéneas.

Por un lado, en el Estrecho y el mar de Alborán se han detectado especies cuya tolerancia térmica es claramente superior a la de los peces nativos, según señala el estudio. Estas son, por ejemplo, el pez león (Pterois miles), el tiburón ballena (Rhincodon typus) o peces tropicales atlánticos como Paranthias furcifer.

Ejemplar de tiburón ballena. (Wikimedia Commons)

Por otro lado, en la zona levantino-balear, pese a que se ha registrado un fuerte incremento térmico en las últimas décadas, no se ha observado con claridad el fenómeno de tropicalización. De hecho, a este área han llegado nuevas especies que son de aguas frías o que simplemente eran desconocidas para la ciencia.

“Nuestros resultados muestran que la tropicalización no es tan simple como pensar que el mar se calienta y llegan peces tropicales”, explica Vargas-Yáñez. “En algunas regiones sí vemos especies que toleran aguas más cálidas, pero en otras detectamos llegadas de peces procedentes de mares más fríos o de otras zonas mediterráneas. El calentamiento es solo una parte de la historia”.

Posibles efectos sobre los ecosistemas marinos

Según señala el investigador, la evidencia científica muestra que muchos de estos registros “no son invasiones tropicales”, sino que se corresponden con “descubrimientos tardíos, migraciones de especies frías o introducciones causadas por actividades humanas”.

Ejemplar de 'Canthigaster capistrata' en aguas del mar de Alborán. (Alejandro Martín/IEO-CSIC)

Sean procedentes de aguas cálidas o frías, la realidad es que la llegada de estas nuevas especies puede suponer un serio problema para la biodiversidad local. Su presencia en nuevos ecosistemas podría alterar las cadenas tróficas, introducir nuevas interacciones ecológicas y modificar hábitats esenciales. De esta manera, los autores del estudio defienden la importancia de llevar a cabo una estrategia integral para anticipar posibles impactos ecológicos y de gestión pesquera.

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