Los colegios médicos registran 879 agresiones en 2025, frente a las 300 denunciadas: “Tenemos un iceberg de silencio”

La Organización Médica Colegial denuncia el repunte de violencia y pide un Plan Nacional contra las agresiones a sanitarios

Guardar
Las agresiones a médicos siguen
Las agresiones a médicos siguen una tendencia ascendente desde el fin de la pandemia, según la OMC. (Montaje Infobae)

Helena Sánchez revive cada vez que cierra los ojos la agresión que sufrió hace más de tres meses. El pasado 8 de diciembre, festivo nacional, llegó un paciente al servicio de Urgencias del Hospital de Puertollano (Ciudad Real) con un claro síndrome de abstinencia. Sánchez fue la encargada de atenderle y recuerda cómo, según pasaban las horas, el hombre empezaba a mostrar comportamientos “que no eran normales”.

En un momento de su jornada, la médica aprovechó un descanso para ir al baño. Al salir, se encontró a su paciente de frente, que sin mediar palabra le pegó un puñetazo en la sien. El golpe hizo que cayera al suelo, donde continuó recibiendo patadas por parte de su agresor. “Intenté quitármelo de encima como pude, pero él tenía mucha más fuerza que yo”, ha confesado Sánchez.

Fue el familiar de otro paciente quien encontró a la doctora y la libró de su agresor. El hombre huyó por una puerta de seguridad que había quedado abierta, mientras los médicos llevaban a Sánchez corriendo a un TAC. Este episodio es uno de los 879 que han vivido los facultativos en 2025, según datos de la Organización Médica Colegial (OMC).

El número marca un nuevo récord histórico, pero corresponde únicamente a las agresiones comunicadas a los colegios de profesionales médicos de España: la OMC sospecha que son muchas más. “Tenemos un iceberg de silencio”, ha asegurado José María Rodríguez Vicente, secretario general de la OMC, durante la presentación de los datos este martes.

Tan solo 300 denuncias en 2025

De izquierda a derecha, Tomás
De izquierda a derecha, Tomás Cobo, presidente de la OMC; Virginia Izura, vicesecretaria de la OMC; y José María Rodríguez Vicente, secretario general de la OMC. (OMC)

La OMC sospecha que las agresiones son muchas más de las informadas, una realidad que certifican los datos de la Policía Nacional presentados la semana pasada. Los agentes realizaron más de 11.000 intervenciones en 2025 relacionadas con la atención sanitaria, pero solo recibieron 513 denuncias, de las que 296 correspondían a médicos de familia y especialistas. “Nos enfrentamos a una realidad validada institucionalmente, no a incidentes aislados”, ha asegurado Rodríguez Vicente.

Lejos de estabilizarse, las agresiones mantienen una tendencia al alza: si en 2019, la OMC contabilizaba 677 episodios de violencia contra los médicos, en 2025 ya son 879. En los últimos 15 años, se suma un total de 8.987 agresiones a facultativos. Desde la OMC, tienen claro que “la violencia sanitaria tiene rostro de mujer”. Ellas suponen el 54,8% de las colegiadas y el 63,7% de las víctimas.

Los agresores suelen ser pacientes programados (48%) o no programados (31,3%), aunque los acompañantes representan casi el 20% de las agresiones, especialmente en especialidades como oncología, psiquiatría o pediatría. Se trata de adultos funcionales en edad activa, recalcan desde la OMC. Ocho de cada diez episodios se producen en la consulta habitual, especialmente en atención primaria (58,6% del total) y durante el horario laboral (96,1%).

Este último año, además, se ha producido un “salto sin precedentes” en la atención sanitaria privada. Si en los últimos años estos centros han concentrado apenas el 10% de las agresiones, en 2025 se ha dado un salto hasta el 17%. “Ha aumentado la actividad asistencial sanitaria privada, también la concertada. Quizás el aumentar los entornos de presión hace también que haya aumentos de agresión”, ha valorado Rodríguez.

Crecen las agresiones físicas

Número de agresiones a médicos
Número de agresiones a médicos por año, del 2015 al 2025. (OMC)

En 2025, las agresiones físicas directas crecieron y representan ya el 19% del total. Sin embargo, las agresiones que reciben estos sanitarios son sobre todo psicológicas: el 81% de los episodios registrados son amenazas, coacciones, insultos o vejaciones.

“El impacto mental es la consecuencia más profunda”, asegura Rodríguez, un análisis con el que Helena Sánchez concuerda. “Para mí, las secuelas psicológicas son las invisibles. Las físicas al final se curan, pero lo psicológico es lo más difícil. Yo pensaba que podía con todo y no es verdad”, lamenta la doctora. Sánchez asegura que, tres meses después, continúa en un estado de hipervigilia “agotador”. “Hace tiempo que no sé lo que es un sueño reparador. Lo peor son las vivencias sensoriales al cerrar los ojos; soy capaz de sentir que está encima de mí y el frío del suelo”, ha confesado.

“No podemos normalizar la violencia, porque silencia a las víctimas y colapsa el sistema al quebrar la continuidad asistencial”, ha reivindicado Rodríguez. La OMC pide actuar sobre la sobrecarga asistencial y los tiempos de espera, garantizar el apoyo institucional y el acompañamiento a los médicos agredidos, realizar campañas de concienciación social y, sobre todo, elaborar un Plan Nacional contra las agresiones a sanitarios para prevenir este tipo de situaciones.