Hospitalizan en Tenerife al rey Harald de Noruega por un cuadro de infección y deshidratación

La hospitalización del monarca coincide con el momento más delicado para la Casa Real noruega, marcada por escándalos familiares y pérdida de respaldo social

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El rey Harald V de
El rey Harald V de Noruega inngresado en Tenerife. (Foto AP/Francisco Seco, Archivo)

El rey Harald de Noruega, de 89 años, permanece hospitalizado en Tenerife por una infección acompañada de deshidratación, según fuentes oficiales de la Casa Real noruega. El portavoz del Palacio, en un comunicado, aseguró que su estado es satisfactorio dadas las circunstancias. El monarca se encontraba de vacaciones privadas en la isla junto a la reina Sonia cuando requirió atención médica.

La hospitalización ocurre en un momento especialmente delicado para la monarquía noruega, tanto a nivel personal como institucional. Harald V, jefe de Estado desde 1991 y el monarca más longevo en Europa, permanece ingresado en el Hospital Universitario Hospiten Sur de Tenerife. Se espera la llegada de su médico personal para revisar su evolución y divulgar nuevas actualizaciones sobre su estado de salud.

El comunicado oficial de la familia real insistió en transmitir tranquilidad al señalar que el rey está en buen estado pese a la dolencia. Mientras se espera el informe médico definitivo tras la evaluación de su especialista, la institución monárquica noruega intenta mantener su actividad pública en medio de una fuerte presión mediática.

Crisis institucional y escándalos familiares

La Casa Real noruega enfrenta su mayor crisis reputacional en la historia reciente. Diversos escándalos han dañado notablemente la imagen pública de la institución. Este mes, la apertura de juicio oral contra Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa Mette-Marit, ha supuesto un golpe importante para la Corona.

Borg Høiby permanece en prisión preventiva en Oslo, imputado en 38 causas que incluyen presunta violencia, amenazas, quebrantamiento de órdenes judiciales y delitos sexuales, entre ellos varias agresiones y violaciones.

Retrato oficial de los reyes
Retrato oficial de los reyes Harald y Sonia de Noruega. (Casa Real Noruega)

La situación judicial de Borg Høiby ha coincidido con la exposición mediática de la princesa Mette-Marit, esposa del príncipe heredero Haakon y futura reina, relacionada por medios internacionales con el empresario estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por pederastia.

Varios correos electrónicos comprometedores evidencian el contacto personal de la princesa con Epstein. Mette-Marit expresó públicamente su arrepentimiento, lamentando no haber indagado la verdadera identidad y actividades de Epstein, según un comunicado oficial de la Casa Real.

Caída del apoyo social y agenda bajo presión

El respaldo social a la monarquía ha caído en picada tras estos hechos. Un reciente sondeo público del canal NRK muestra el apoyo más bajo registrado: solo un 60% de los encuestados mantiene su respaldo, frente al 70% de un mes antes. En la misma encuesta, el rey Harald obtiene la calificación más alta con 9,2; la reina Sonia, 8,6; el príncipe Haakon, 7,9; mientras que la popularidad de Mette-Marit cae a 3,7, por encima del 3,1 de la princesa Marta Luisa.

Pese a la crisis y la pérdida de respaldo, Harald V ha procurado continuar con su agenda institucional junto a la reina Sonia. Su última aparición pública ocurrió el pasado fin de semana durante los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 en Italia, antes de su hospitalización en Tenerife. Las imágenes oficiales han mostrado una actitud correcta de la pareja, aunque fuera de cámaras se percibe la tensión derivada de los recientes escándalos.

La princesa Mette-Marit de Noruega ha sufrido un agravamiento de su fibrosis pulmonar crónica y tendrá que someterse a un trasplante. (Europa Press)

La institución noruega prevé actualizar el parte médico del monarca este miércoles, tras la llegada del jefe médico a la isla para reforzar la asistencia. Así, la estancia privada del rey Harald en España se ha transformado en un episodio más de una etapa marcada por dificultades personales e institucionales cuya magnitud sigue evaluándose.