Este jueves 19 de febrero ha tenido lugar la detención del expríncipe Andrés, hermano de Carlos III e hijo de Isabel II, justo en el día en que cumplía 66 años, según informa la BBC. De acuerdo con diarios británicos, al menos ocho agentes intervinieron en la residencia de Wood Farm, ubicada en la finca de Sandringham, en Norfolk: ingresó cerca de las 8:00 horas y abandonó el lugar tras recabar documentación.
La actuación policial se vincula a las presuntas irregularidades que salpican al exduque de York en relación con el multimillonario estadounidense Jeffrey Epstein y su red de delitos sexuales. El arresto se produjo luego de nuevas revelaciones públicas sobre la amistad que unía a Andrés con Epstein, así como la publicación de millones de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Primero fue un príncipe. Luego fue simplemente Andrew Mountbatten-Windsor. Hoy, la Policía de Thames Valley, en un comunicado anunciando su arresto, lo describió como “un hombre de unos sesenta años de Norfolk”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, describió el arresto del ex príncipe Andrés en relación con el escándalo de Jeffrey Epstein como “muy triste” y lamentó el impacto que este episodio tiene para la familia real británica.
Ailsa Anderson, quien fuera secretaria de prensa de la reina Isabel II, ha descrito la imagen de Andrés tras abandonar la comisaría: “Parecía aturdido, conmocionado, iba encorvado”. Anderson señaló que la fotografía representa el “extraordinario descenso” del exduque, un hecho que, según ella, deja a la familia real “herida” y “desmoronada”. Consultada sobre la reacción del rey Carlos III tras el arresto de su hermano, Anderson valoró la “rapidez” con la que el monarca actuó, pero destacó que la fallecida reina “no disponía de la información que hoy tiene el rey”.
Reuters ha compartido las primeras imágenes del expríncipe Andrés tras su arresto, que ha durado 11 horas. El exduque de York estaba intentando ocultarse de las cámaras en el asiento trasero de un Range Rover negro.
Andrés de Inglaterra fue arrestado este jueves en su vivienda y permaneció 11 horas bajo custodia en una comisaría de Norfolk. Tras este periodo, Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, ha abandonado la comisaría británica.
“Como parte de la investigación, hemos detenido hoy a un hombre de unos 60 años, de Norfolk, bajo sospecha de mala conducta en el cargo público, y se están llevando a cabo otros registros en Berkshire y Norfolk. El hombre se mantiene bajo custodia policial en estos momentos. No revelaremos el nombre del arrestado, bajo directrices nacionales”, comunicó la policía británica tras el arresto.
El arresto del expríncipe Andrés ha marcado un hito en la monarquía británica, al tratarse del primer miembro de la familia real británica que ha sido detenido en tiempos recientes por un cargo tan grave como la sospecha de mala conducta en un cargo público, delito que en Reino Unido puede acarrear cadena perpetua.
La primera aparición pública del rey tras el reciente arresto se produjo en la Fashion Week de Londres, donde fue fotografiado saliendo con calma y saludando a los presentes. El evento, marcado por una fuerte cobertura de medios internacionales y la presencia de figuras destacadas de la industria creativa, otorgó un contexto inesperado a la reaparición del monarca.
El exduque de York está siendo investigado por presuntas irregularidades relacionadas con su antigua amistad con Jeffrey Epstein, el multimillonario estadounidense vinculado a una red de delitos sexuales. Todo esto llega tras la publicación de millones de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde se apunta que el hermano del rey de Inglaterra podría haber compartido información sensible del gobierno británico con Epstein cuando era Representante Especial para Comercio Internacional entre 2001 y 2011.
Carlos III ha mantenido su agenda sin pausarla tras la detención de su hermano y ha acudido a la Fashion Week de Londres. Después de haberse pronunciado a través de un comunicado, la prensa ha intentado volver a preguntarle: “Majestad, ¿le preocupa la detención de su hermano?”. No obstante, no han obtenido respuesta.
Durante más de veinte años, el príncipe Andrés ha residido en Royal Lodge, una mansión de 30 habitaciones ubicada en la finca del castillo de Windsor por la que, según se reveló hace unos meses, no pagaba una sola libra en concepto de alquiler. Tras ser expropiado de la vivienda y conocerse este jueves 19 de febrero la detención del príncipe más polémico de la realeza británica, recordamos el que fue su lugar de encuentro con el pedófilo Jeffrey Epstein.
Fotografías difundidas por medios británicos muestran la llegada de coches policiales sin distintivos a Wood Farm, una residencia situada dentro de los terrenos de Sandringham, en el este de Inglaterra, donde se produjo la detención de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III. Las imágenes, publicadas este jueves, captan el instante en que los vehículos policiales ingresan a la propiedad en el marco del operativo.
En todas las familias cuecen habas, hasta en las reales. Lo que pasa es que en las monarquías se les exige capacidad para gestionar los vínculos familiares cuando éstos ponen en riesgo la estabilidad de la institución. La clave para amortiguar el impacto de estos escándalos no solo está en las decisiones judiciales, sino también en cómo la Corona se distancia de sus miembros cuando su conducta puede erosionar su legitimidad ante la opinión pública.
Andrés Mountbatten-Windsor hace frente a uno de los días más amargos de su vida. Este jueves, 19 de febrero, coincidiendo con su 66 cumpleaños, el expríncipe Andrés ha sido detenido por la policía de Thames Valley bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, en el marco de una investigación que vuelve a conectar directamente con el escándalo del pedófilo Jeffrey Epstein.
Este jueves 19 de febrero de 2026 es un día que pasará a la historia. La policía británica ha arrestado a Andrew Mountbatten-Windsor, antes conocido como príncipe Andrés, por sospecha de mala conducta en un cargo público vinculada a los papeles de Epstein. Y en un día como hoy, hay que recordar quien fue Virginia Giuffre y su papel en la detención del ya expríncipe: fue la mujer que denunció haber sido traficada para servir sexualmente a hombres poderosos, incluido el hermano de Carlos III.
El arresto del expríncipe Andrés bajo sospecha de mala conducta en un cargo público ha provocado un pronunciamiento inmediato por parte de los hermanos de Virginia Giuffre, la primera mujer en acusarle de tráfico sexual. En el comunicado, remitido a The Guardian, la familia ha destacado la importancia del suceso al afirmar que, con la detención de Andrés, queda demostrado que “nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza”.
Después de varios días marcados por nuevas informaciones y con una fuerte presión mediática en todo el país, la BBC ha informado que este jueves 19 de febrero la policía británica ha procedido a la detención de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano de Carlos III e hijo de Isabel II, justo el día en el que cumple 66 años. El que fuera duque de York, envuelto desde hace años en la polémica por su relación con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, está siendo investigado ahora por supuestas irregularidades relacionadas con el magnate y su entramado de delitos sexuales.
El destino y las finanzas de Andrés Mountbatten-Windsor se han convertido en uno de los temas más polémicos y opacos de la monarquía británica en la actualidad. Este jueves 19 de febrero se ha conocido su detención por parte de la policía de Thames Valley y ahora la pregunta que surge es el origen de los recursos que han permitido a quien ha perdido su título de príncipe mantener durante años un elevado nivel de vida ha vuelto al primer plano.