La Guardia Civil detiene a siete personas por introducir hachís en Melilla con lanzamientos de bolas por encima de la valla desde Marruecos

Los paquetes eran recogidos por menores que utilizaban patinetes eléctricos y taxis para trasladar el hachís hasta las guarderías del grupo criminal

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La red coordinaba contactos marroquíes que preparaban la droga envuelta en bolas que lanzaban a través de la valla. Luego utilizaban a menores para recoger los bultos y llevarlos a su poder. Usaban patinetes y taxis para el transporte de la droga hasta las guarderías. Han sido incautados más de 56 kilos de hachís

La Guardia Civil ha detenido a siete personas que conformaban una red criminal que coordinaba el tráfico de hachís mediante el lanzamiento de pelotas con la droga por encima de la valla fronteriza de Melilla desde territorio marroquí.

Este método, denominado “volteo”, consiste en introducir la droga mediante el lanzamiento de paquetes esféricos desde el otro lado de la valla. Ya en nuestro territorio eran recogidos por menores que utilizaban patinetes eléctricos y taxis para trasladar el hachís hasta las guarderías del grupo criminal.

Los miembros de la organización criminal contactaban con marroquíes que preparaban la droga en territorio africano envolviéndola en paquetes medianos compactos de plástico, con forma esférica para facilitar su lanzamiento y posterior localización.

Patinetes eléctricos y taxis

Los líderes, residentes en Melilla, coordinaban los contactos para establecer el lugar, fecha y hora exactos de los envíos. Para su recogida, hacían uso de patinetes eléctricos y taxis para el transporte y traslado de la droga hasta su custodia en las guarderías.

La operación, de nombre “Remisse”, ha dejado siete detenidos que contaban con antecedentes policiales. En total se han logrado esclarecer 43 hechos delictivos. Durante varios registros domiciliarios han sido intervenidos 56 kilos de hachís, un turismo valorado en 30.000 euros, un taxi, diversos patinetes, móviles y documentación de interés para la investigación.

La investigación ha sido desarrollada por la Policía Judicial de la Guardia Civil en Melilla con apoyo de otras unidades. Ha sido tutelada por el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción nº2 de Melilla.

La incautación de droga en Melilla

En meses previos a la operación “Remisse”, las fuerzas de seguridad ya habían intensificado sus actuaciones en Melilla contra el tráfico de hachís mediante el método de lanzamiento sobre la valla fronteriza, conocido como “volteo”. En julio de 2025, la Guardia Civil incautó 34,5 kilos de hachís en tres intervenciones distintas, dos de ellas mediante el lanzamiento de paquetes desde Marruecos por encima de la doble valla de diez metros de altura que separa ambos territorios.

En esas actuaciones, que incluyeron la localización de un fardo de 29 kilos en la playa de Horcas Coloradas, se evitó la distribución de aproximadamente 142.000 dosis de droga en el mercado ilícito y se detuvo al menos a una persona por tráfico de drogas.

Menores recogiendo las bolas de
Menores recogiendo las bolas de hachís en el lado español de la frontera (Guardia Civil)

Además, la Guardia Civil continúa desplegando controles fiscales en el puerto de Melilla, donde recientemente interceptó un vehículo con más de 23 kilos de hachís ocultos, evitando la salida de la sustancia con destino a la Península y la distribución de unas 92.700 dosis.

Sin embargo, la intensificación de los controles y operaciones policiales en Melilla por parte de la Guardia Civil no se limita únicamente a los lanzamientos sobre la valla fronteriza. En octubre de 2025, en una de las mayores incautaciones de droga procedente de la ciudad autónoma en los últimos años, el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil interceptaron más de 3,2 toneladas de hachís ocultas entre cartones prensados destinados al reciclaje con origen en el puerto de Melilla y con destino a la Península Ibérica.

La operación, conocida como “Operación Sarcina”, terminó con la detención de dos personas y evitó la llegada al mercado ilícito de una cantidad de droga con un valor estimado de unos 20 millones de euros.