Casas por menos de 20.000 euros: todas las licencias para comprar una casa modular

Más allá de los precios baratos, es necesario tener en cuenta los costes y trámites asociados a registros y requisitos que garantizan que un hogar prefabricado cumpla la ley y sea habitable

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Una casa prefabricada instalada en
Una casa prefabricada instalada en un terreno rural. (Freepik)

Con los precios al alza y una oferta escasa, vivir en una casa propia parece un lujo inalcanzable para muchos, pero el mercado de las casas modulares y prefabricadas está cambiando esa percepción. Hoy es posible encontrar viviendas desde 10.000 o 20.000 euros, especialmente modelos compactos de madera o “tiny houses”. Sin embargo, el precio de la estructura es solo una parte del coste total. Para que una casa modular sea legal y habitable, es imprescindible cumplir con una serie de licencias, registros y requisitos urbanísticos que muchos compradores desconocen.

El primer paso para quienes buscan una solución económica es entender que una casa modular no puede instalarse en cualquier terreno. El suelo debe estar legalmente clasificado como urbano o urbanizable, según el plan general de ordenación municipal. Esto significa que no basta con comprar el módulo: sin un terreno adecuado y los permisos correspondientes, la vivienda no podrá considerarse legal, y su propietario podría enfrentarse a sanciones e incluso a la obligación de retirarla.

Una vez adquirido el terreno, el siguiente paso es solicitar la licencia de obra. Este permiso es emitido por el ayuntamiento y asegura que la instalación de la vivienda cumple con la normativa local en materia de urbanismo y construcción. En muchos casos, se exige la presentación de un proyecto técnico visado por un arquitecto, especialmente si la casa supera ciertos metros cuadrados o incluye instalaciones complejas. Sin esta licencia, cualquier intento de vivir en la vivienda se consideraría ilegal y podría derivar en multas importantes.

Inscripción de la vivienda en el registro

Tras instalar la casa, se debe tramitar la licencia de primera ocupación, que certifica que la vivienda cumple con los estándares mínimos de seguridad, salubridad y habitabilidad. En varias comunidades autónomas también se requiere la cédula de habitabilidad, documento que garantiza que la vivienda es apta para ser habitada de manera permanente. Este paso es clave no solo para residir legalmente en la casa, sino también para poder venderla o hipotecarla en el futuro.

Casa compacta prefabricada con estructura
Casa compacta prefabricada con estructura de madera en la costa uruguaya, diseñada por MAPA Arquitectos como parte del proyecto “Minimod”, que combina movilidad, eficiencia y diseño.

Además de las licencias, los propietarios deben formalizar la propiedad de la vivienda registrándola en el Registro de la Propiedad junto con el terreno. Solo con este trámite la casa se integra oficialmente en el marco legal y se reconocen los derechos del propietario. A esto se suman las obligaciones fiscales, como el IVA del 10% en obra nueva, impuestos municipales y tasas de licencia, que pueden elevar el coste total del proyecto más allá del precio inicial del módulo.

Un proceso necesario para establecer residencia legalmente

A pesar de que los módulos económicos atraen por su bajo coste, los expertos advierten que el presupuesto real debe contemplar todos estos trámites y el coste del terreno, para evitar sorpresas desagradables. También es importante recordar que una casa que se pueda desmontar o trasladar sin permisos especiales no se considera vivienda legal, y su uso como residencia habitual puede ser sancionado, por lo que cualquier vivienda prefabricada necesita estar correctamente anclada al terreno a través de cimientos.

Así, las casas modulares por menos de 20.000 euros son una opción atractiva para quienes buscan una alternativa económica a la vivienda tradicional. Pero la legalidad de estas viviendas depende de un cumplimiento estricto de licencias, registros y normativas urbanísticas. Comprar solo el módulo no garantiza nada: el terreno adecuado, la licencia de obra, la cédula de habitabilidad y la inscripción registral son pasos imprescindibles para que la casa deje de ser un simple objeto y se convierta en un hogar legal y seguro.