
El accidente de Adamuz (Córdoba) ha dejado a los habitantes de Huelva conmocionados. Y es que, de las 45 personas que perdieron la vida en el siniestro, 27 residían en la provincia andaluza. Recordemos que el pasado domingo 18 de enero tuvo lugar el mayor accidente ferroviario desde el ocurrido en Angrois en 2013.
Hasta el momento, las investigaciones no han logrado esclarecer las causas exactas del descarrilamiento del tren Iryo en la línea de alta velocidad entre Andalucía y Madrid y que invadió el carril contiguo y fue impactado por un tren Alvia -que se dirigía a Huelva-. La principal hipótesis de la Guardia Civil y la CIAF señala una posible rotura en la vía, previa al paso del tren siniestrado.
Nadie se ha querido perder la misa funeral en honor a las víctimas. De hecho, desde que los Reyes, Felipe VI y Letizia confirmaron su asistencia, la organización tuvo que desplazar la ceremonia al Palacio de Deportes Carolina Marín a las 18 de la tarde del jueves 29 de enero.
El acceso al recinto estará regulado siguiendo un estricto protocolo establecido por la Diócesis de Huelva. Las puertas se abrirán dos horas antes de la llegada de los monarcas y se cerrarán a las 17:30, media hora antes del inicio de la misa.
José Vilaplana, el obispo emérito de Huelva ha nombrado a las 45 personas fallecidas el pasado 18 de enero en Adamuz. Se ha convertido en uno de los momentos más emotivos durante la misa, justo antes de la consagración de la ceremonia con el pan y el vino.

Para el funeral celebrado en Huelva, los familiares de Nati de la Torre se han sentado en la primera fila de asientos de la pista del pabellón. Junto a ellos han llevado un marco con una foto suya en homenaje a su memoria. La mujer de 79 años viajaba acompañada por uno de sus hijos y tres de sus nietos, tras un fin de semana en la capital. Reconocida por su fe y su labor como educadora religiosa en Huelva, era madre de tres hijos y abuela de seis nietos.

“Hoy nos reunimos con el corazón abatido”, ha comenzado la homilía el obispo de Huelva. En sus palabras: “La tragedia del accidente ferroviario en Adamuz ha irrumpido en nuestras vidas como un golpe inesperado”, pero “el sufrimiento humano necesita ser acompañado”.
Santiago Gómez Sierra reconoce el gesto de “cercanía” de los Reyes y la “solidaridad con las familias de las víctimas y con toda la sociedad de Huelva, Andalucía y de toda España, conmocionada por esta tragedia”. También ha admitido que “el sufrimiento de estas familias no se va a terminar cuando se paguen los focos”, sino que ahora hay que “reparar las consecuencias de los daños”.
Una tarea, que como dice, será “larga y exigente”, ya que compromete “a la sociedad entera y también a los que tienen responsabilidades públicas”. Aun así, las familias tienen la necesidad de esclarecer “la verdad de lo ocurrido y actuar con justicia para que su sacrificio no sea olvidado, para que en la medida de los posibles se eviten tragedias similares en el futuro”.

La ciudad de Huelva ha reunido a cientos de personas en el Palacio de Deportes Carolina Marín la tarde del jueves 29 de enero para rendir homenaje a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz en una misa funeral. El acto cuenta con la presencia de los reyes Felipe y Letizia, quienes han acudido al recinto bajo estrictas medidas de seguridad y en un ambiente de recogimiento.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Monseñor Luis Argüello, inicia el funeral en Huelva. Argüello ha transmitido la “cercanía” del Papa León XIV a los familiares de las víctimas de Adamuz. Confía “que la Virgen de la Cinta os consuele”. Tras la oración colectiva, la misa avanza a la Liturgia de la Palabra, etapa dedicada a la lectura de los textos bíblicos y el Evangelio.
La misa está presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, y concelebrada por otros tres obispos: el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello; el obispo emérito de Huelva, José Vilaplana; y el obispo de Córdoba, Jesús Fernández. Junto a ellos concelebran más de un centenar de sacerdotes diocesanos, procedentes de otras diócesis, entre los que se encuentra el párroco de Adamuz, Rafael Prados.

Inmediatamente después de la llegada de los monarcas, los miembros de la Iglesia han hecho su entrada para dar comienzo a la misa.

Los Reyes, Felipe VI y Letizia, han entrado al pabellón unos minutos más tarde de las 18:00. Han andado entre los asientos de los familiares, situados en las butacas de la pista. Los monarcas se han dirigido a la primera línea de asientos, desde donde han escuchado el himno nacional.

El altar de la ceremonia estará presidido por la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, cuya presencia fue solicitada por el obispo. Desde la mañana, la imagen se encuentra entronizada en el pabellón donde se realizará el acto. La Hermandad de la Cinta indicó que la imagen representará a todas las advocaciones marianas de la región, con el propósito de brindar consuelo a las familias de las víctimas y esperanza a los heridos.
La Virgen de la Cinta se situará junto al crucifijo que San Juan Pablo II veneró durante su visita pastoral a Huelva en 1993. Además, la Coral Polifónica de la Merced estará a cargo del acompañamiento musical, reforzando el ambiente de oración y recogimiento en la Eucaristía.





