La falta de alojamiento para estudiantes internacionales supondría para España la pérdida de 6.300 millones al año

El coste de vida en el territorio español aumentó un 74% desde 2018 para los alumnos extranjeros, lo que supone una barrera para continuar ser referentes del sector universitario

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Laura Teske, una estudiante alemana
Laura Teske, una estudiante alemana de Administración de Empresas de 21 años que cursa el segundo año de carrera en la capital española, estudia en su dormitorio de la residencia de estudiantes donde vive, en Madrid, España. 22 de septiembre de 2025. REUTERS/Violeta Santos Moura

La crisis de la vivienda en España y el resto de Europa amenaza distintos sectores de la economía española. Ya no solo se trata de un problema de habitabilidad para los ciudadanos que residen en el país de manera permanente, sino que la falta de alojamiento enfrenta a locales con los turistas-una de las patas del PIB- y estudiantes y empleados extranjeros que pasan estancias acotadas en España.

“El impacto económico de los estudiantes internacionales en la economía española es de 6.300 millones de euros en un año académico. Además, es una cifra muy conservadora porque hay estudiantes que se quedan fuera por falta de datos”, explica Cristina Grasset, CEO de Spain Education Program y coautora del estudio El impacto económico de los estudiantes internacionales en España.

El estudio, que recoge datos de los alumnos extranjeros de Study Abroad (estadounidense), Erasmus+, Lengua y Cultura, Grados, Posgrados, y participantes en NALCAP (Auxiliares de Conversación), refleja el impacto económico de estos es España, haciendo hincapié en los problemas a los que se enfrentan a la hora de elegir España como destino de estudios.

Según destacan las autoras del estudio, el coste de vida para los alumnos internacionales aumentó un 74% desde el último análisis (2018-2019), incrementando también los costes y la disponibilidad de vivienda. “España es uno de los principales destinos de estudiantes del mundo. Se prevé que para 2030 tendremos nueve millones de alumnos fuera de sus países, por lo que tenemos que saber si mantendremos las condiciones atractivas”, explicó Bárbara García Menéndez.

García señaló también que el crecimiento de España como destino de estudiantes internacionales es sostenido, por la capacidad de ofrecer distintos tipos de alojamiento, como alquileres, pisos compartidos o residencias universitarias y privadas. “El impacto no es solo al sector académico, alcanza trasporte, alojamiento, ocio. Vemos como una amenaza el aumento del coste de la vivienda o la reducción de la disponibilidad”, explicó.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' para regular el mercado del alquiler.

La vivienda, principal escoyo del atractivo español

La calidad de vida y de estudio son dos de las ventajas que hacen que Europa sea atractiva para los estudiantes, pero el coste y la escasez de la vivienda son una barrera para competir con el resto de destinos. “Hemos perdido ventaja competitiva, la vivienda es uno de los factores principales para la elección del destino de estudiantes”, explicó García Menéndez.

Además, destacó que es poco probable que los estudiantes seleccionen una ubicación donde encontrar un alojamiento adecuado resulte complicado. Otro de los factores clave en cuanto a las viviendas para este tipo de usuarios es la edad de los alumnos que llegan del extranjero. Según la coautora, la generación Z tiene “más problemas en temas de salud mental, resiliencia y adaptación”, por lo que los alojamientos tiene que estar adaptados a las características de estos estudiantes.

Grasset ha puesto el foco del problema en las administraciones públicas, que son quienes deben “convertirse en agentes proactivos”, fomentando planes de suelo, incentivos fiscales o agilizando las licencias para construir vivienda. “Es un tema urgente y un desafío que aumenta rápidamente, por lo que es necesario hacer una expansión en las ofertas de residencias por parte de las universidades”.

La CEO de Spain Education Program ha destacado los distintos modelos de alojamientos que ofrece el mercado español para los alumnos internacionales, pero señala un tema que preocupa para el sector: “España ha sido siempre un destino de calidad y de buena relación calidad-precio. Al aumentar el precio vamos a ser capaces de atraer menos estudiantes internacionales”.

Tres estudiantes universitarios observan y
Tres estudiantes universitarios observan y toman notas frente a un cartel informativo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Europa, un mismo problema pero distinta manera de afrontarlo

Gasset destacó que el problema de la vivienda para estudiantes internacionales representa el mismo desafío para toda Europa y el resto de países receptores, pero algunos están reaccionando de manera diferente. “En Canadá la solución ha sido reducir el número de visados que dan a los estudiantes internacionales, a menos estudiantes menos problemas d alojamiento. Nos gustaría que en España no se hiciese eso, sino que se emprendiesen acciones más proactivas que hagan que se generen más oportunidades de residencia”.

Sobre las preferencias de alojamiento, Gasset resaltó una de las iniciativas de la Universidad de Oviedo, donde facilitan alojamiento gratuito a estos alumnos si conviven con personas mayores que viven solas. “Es un modelo que está funcionando fenomenal”. También señaló que “no hay que ir necesariamente a Barcelona o Madrid para estudiar”, ya que hay muchos destinos como Extremadura o Murcia donde el alojamiento es más barato y que deben desarrollarse para atraer alumnos internacionales.