La financiación autonómica abre otro frente a Pedro Sánchez: ahora tiene al enemigo en casa

El presidente del Gobierno vuelve a enfrentarse a las críticas internas por las concesiones a los partidos independentistas y la verticalidad del partido

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El presidente del Gobierno, Pedro
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), este jueves en la Moncloa EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Puede considerarse un gaje del oficio que el presidente de un Gobierno sin mayoría absoluta tenga que lidiar constantemente con las críticas de una parte considerable del hemiciclo. Pedro Sánchez ha tenido que enfrentarse a ellas a su derecha, con PP y Vox, e incluso a su izquierda, cuando llegan por cuenta de sus socios de Gobierno o desde Podemos.

Desde que Sánchez asumió el control del partido -y especialmente cuando llegó al Gobierno-, ha tenido que lidiar también con enemigos en su propia casa. Las palabras más duras suelen estar encabezadas por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, por las concesiones del presidente del Gobierno a los partidos independentistas.

El último detonante ha sido el nuevo modelo de financiación autonómica que negoció Sánchez y Esquerra Republicana y que contempla beneficios adicionales para Cataluña. El líder regional ha reclamado que se convoque a la ciudadanía para decidir sobre el reparto de los recursos nacionales, denunciando que la reciente propuesta gubernamental supone, según sus palabras, “un duro golpe a los principios de equidad del país”.

A excepción del barón castellanomanchego, que se permite esa licencia por ser el único líder territorial del PSOE con mayoría absoluta, Sánchez se ha ocupado de acallar las voces disonantes con salidas forzosas o vetos, entre ellas la ‘mano derecha’ de Lambán o el exsecretario Juan Lobato. Otras voces críticas han llegado desde personas que ya no desempeñan un rol en la Ejecutiva del partido, pero que siguen vinculados a él, como ha sido el caso del expresidente del Gobierno, Felipe González.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha calificado este miércoles como "un drama" para el PSOE "todo el espectáculo" que está ofreciendo la exconcejal socialista Leire Díez y ha pedido al partido poner "pie en pared" con "mucha rapidez" porque "hay que parar esta hemorragia".

“El PSOE es el único partido que representaba lo que es un proyecto de país, aceptando la pluralidad y la diversidad. Digo era, porque ahora no lo es. Puede volver a serlo. Ahora no somos alternativa en la mayoría de los sitios donde, cuando perdíamos, la única alternativa posible era el Partido Socialista”, afirmó González en una entrevista para el diario El Mundo el pasado mes de noviembre.

La Dirección del PSOE ha tratado de restar importancia a las voces disonantes, pero en los últimos días han vuelto a emerger. El exministro socialista y expresidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla, publicó este lunes un manifiesto en el que reclama un “cambio de rumbo político” en el PSOE y atribuye a la actual dirección del partido la responsabilidad de haber propiciado el auge de la extrema derecha, la pérdida de apoyo social a la formación socialista y la imposición de lo que denomina una “dictadura de las minorías”. Así se recoge en el documento que, bajo el nombre de Socialdemocracia 21, se ha difundido en las redes sociales de Sevilla y busca convertirse en un punto de encuentro para quienes defienden una izquierda moderada y abierta al diálogo.

Según han asegurado fuentes familiarizadas con el manifiesto a varios medios, hasta dos secretarios generales de direcciones territoriales en activo habrían firmado las palabras que ha compartido en redes Sevilla. El exsecretario socialista madrileño, Juan Lobato, ha sido una de ellas. “Me parece muy buena señal que haya diversidad de opinión. Es una buena noticia para hacer más fuerte al PSOE”, afirmó cuando fue preguntado por ello en una intervención en Antena 3 este lunes.

“Hay mucha gente que hace reflexión en el partido, pero en los últimos tiempos se ha convertido en una verticalidad que hacía que fuese difícil que se expresasen opiniones. Lo que se trata es de dar un paso al frente en el sentido en el que un partido es más fuerte cuando tiene personas que impulsan”, añadió.

El PSOE resta importancia al manifiesto

Desde el partido se han limitado a decir que tendrá que “estudiar con cariño” el manifiesto lanzado por Sevilla y ha garantizado que “las propuestas más mayoritarias o más minoritarias siempre son muy bien recibidas y escuchadas” en el seno de la formación.

“Va a haber una conferencia política en este semestre, donde van a poder aportar muchísimas ideas, porque son compañeros muy valiosos y estoy segura de que tienen grandes propuestas que hacer”, ha comentado la portavoz Adjunta del PSOE, Emma López, recordando, por ejemplo, que en el último Congreso Federal recibieron más de 6.000 enmiendas.

Se espera que la financiación autonómica vuelva a ser un punto caliente en el cónclave socialista, como ya lo fue en la cumbre en Sevilla el pasado 2024, que fue el escenario en el que se discutió sobre estos asuntos después del acuerdo fiscal entre el PSC y ERC para investir a Salvador Illa. Este pacto desató una oleada de críticas sin precedentes en la era de Pedro Sánchez al frente del partido, ya que los comentarios negativos no solo salieron de las federaciones que lideran Page y entonces Lambán, sino de las Delegaciones de Madrid, Castilla y León, Extremadura y Asturias.