La Guardia Civil detiene a cuatro personas por retener y agredir brutalmente a una joven de 23 años durante semanas en Garrapinillos (Zaragoza)

La víctima sufría aislamiento, privación de alimentos y agresiones físicas severas con golpes, quemaduras y rapado del pelo como castigo ante la exigencia de "labores domésticas"

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La víctima sufría aislamiento, privación de alimentos y agresiones físicas severas (golpes, quemaduras y rapado de cabello) como castigo ante la exigencia de labores domésticas

La Guardia Civil ha detenido un hombre y tres mujeres por retener contra su voluntad y agredir a una joven de 23 años, de la que son familiares, en una vivienda de Garrapinillos, en Zaragoza. Se les imputan los presuntos delitos de detención ilegal, lesiones y trato degradante. “La víctima sufría aislamiento, privación de alimentos y agresiones físicas severas (golpes, quemaduras y rapado de cabello) como castigo ante la exigencia de labores domésticas”, detalla el cuerpo armado en un comunicado.

La intervención policial se produjo después de que otros parientes de la joven denunciaran que había estado retenida y asilada durante meses. Le prohibieron la comunicación con el resto de su familia y no la dejaban abandonar el domicilio, donde la agredían brutalmente. Tras su rescate, ha sido ingresada en un hospital en Zaragoza para ser atendida por lesiones graves, incluidas fracturas en dos dedos, quemaduras en diferentes fases de curación, contusiones y un cuadro de anemia por las carencias alimenticias.

Tras la denuncia, las investigaciones del equipo de Policía Judicial y Equipo Roca de la Guardia Civil de Casetas confirmaron que la víctima residía inicialmente por decisión propia con sus familiares, quienes posteriormente le impidieron todo contacto externo y la obligaron a realizar “labores domésticas” bajo amenaza de castigos severos.

Agente de la Guardia Civil
Agente de la Guardia Civil en una imagen de archivo. (Guardia Civil)

Durante el último mes antes de ser rescatada, la joven tuvo acceso únicamente a unos pocos vasos de agua; la negativa a aceptar sus labores domésticas derivaba en palizas y quemaduras. En una ocasión en que intentó escapar, recibió una paliza y le raparon la cabeza.