
El reciente accidente de tráfico que sufrió Cayetano Rivera, en el que estrelló su coche contra una palmera y abandonó la escena del impacto, ha reavivado las dudas sobre su manera de conducir.
El torero perdió el control de su furgoneta negra a la salida del Real Club Sevilla Golf en la localidad de Alcalá de Guadaíra, donde, según testigos, circulaba muy por encima de los límites permitidos. Fuentes cercanas han asegurado que podría ir a más de 70 km/h en una vía limitada a 30.
Tras atravesar la rotonda y empotrar el coche contra una palmera, Cayetano se marchó directamente a su domicilio. Allí lo esperaba la policía, que acudió tras ser avisada del siniestro. Una vez en casa, el torero se negó a someterse a la prueba de alcoholemia, un gesto que ha multiplicado las sospechas en torno al accidente.
Aunque no hubo heridos y los daños fueron tan solo materiales, el episodio ha generado una enorme inquietud entre las personas de su entorno, que aseguran que no es la primera vez que su conducción resulta temeraria.
Un testimonio en exclusiva asegura que “Conducía como un loco”

El programa Y ahora Sonsoles de Antena 3 ha logrado contactar con un conocido de Cayetano Rivera que estaba dispuesto a hablar sobre la forma en la que el torero se comporta frente al volante.
El testigo, que ha preferido mantener el anonimato, explicó al programa de Antena 3 que este tipo de actitudes no son nuevas y que Cayetano “no presta la atención que debería a la seguridad cuando está en carretera”. En su relato, aseguró haber vivido en primera persona situaciones de conducción extremadamente peligrosas cuando iba con el torero.
“Me monté en un coche con él, me llevó de un tentadero a otro, y conducía como un loco. Iba a 180. Estaban las cuatro ruedas volando”, declaró en unas palabras que fueron reproducidas en voz en off.
“Siempre le ha gustado la adrenalina”
El mismo conocido afirmó que esta forma de conducir no fue algo puntual, sino que se trata de algo constante en la personalidad del torero: “Siempre le ha gustado la adrenalina, la velocidad, y la sensación de tener la muerte mirándolo a los ojos”, comentó, subrayando que la imprudencia al volante parece formar parte de su carácter desde hace bastante tiempo.
Con este nuevo accidente, y los testimonios que han salido a la luz, la preocupación crece entre aquellos que conocen a Cayetano Rivera. Mientras las autoridades continúan evaluando lo ocurrido, el comportamiento del torero deja en el aire la duda inevitable de si se trata de un episodio aislado o de un patrón de conducción imprudente que podría tener consecuencias graves en el futuro.
En su círculo íntimo aseguran que, aunque siempre ha sido una persona impulsiva y amante del riesgo, en los últimos años su ritmo de vida acelerado y los compromisos profesionales han podido aumentar esa imprudencia al volante. Algunos incluso señalan que ya había recibido advertencias por parte de amigos preocupados por su manera de conducir.
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