
La Feria del Libro de Madrid es ya una cita ineludible para la reina Letizia, que el pasado 30 de mayo no faltó a la inauguración de la 84ª edición en el Parque del Retiro de Madrid. También empieza a ser costumbre que, días más tarde, la esposa de Felipe VI aproveche para hacer una visita privada al evento y adquirir nuevos ejemplares para su biblioteca sin la expectación y los protocolos del acto oficial. Y así ha vuelto a ser este año.
La revista ¡Hola! publica este miércoles las imágenes de la reina paseando por las casetas del Retiro. Con actitud relajada y un look desenfadado, Letizia volvió a casa con varias bolsas llenas de libros, mientras que optó por llevar uno de ellos bajo el brazo, dejando su título a la vista de todo el mundo.
El ejemplar que la reina ha querido exhibir es Deséenme un buen viaje. Memorias de una despedida (Planeta, 2024), una obra de Gina Montaner que aborda la experiencia personal relacionada con la eutanasia, tema de creciente debate en España.
Este testimonio relata la experiencia vivida con su padre, Carlos Alberto Montaner Surís, periodista, escritor y opositor cubano de reconocida trayectoria, quien residió más de cuarenta años en España y decidió acogerse a la ley de eutanasia aprobada en el país en 2021, tras ser diagnosticado con Parkinson en Estados Unidos.
El propio Montaner redactó una carta póstuma publicada tras su fallecimiento, en la que defendía el derecho a elegir una muerte digna y explicaba su motivación para hacerlo en España, ejerciendo sus derechos como ciudadano nacionalizado. En el libro, su hija profundiza en “los años de lucha contra la enfermedad, el proceso familiar y personal de gestionar la petición de ayuda para morir, así como el debate ético y emocional que acompañó la decisión”.
“‘Te pido que me ayudes a morir’. Me lo dijo sin preámbulos, pero no me tomó por sorpresa”, recuerda Gina Montaner en el relato de esa petición que marcó los últimos meses de vida del escritor y ensayista.
Lectora constante y ecléctica
Letizia se ha consolidado desde hace años como una figura muy vinculada a la literatura. Como destaca ¡Hola!, la pasión de la reina por la literatura trasciende la Feria del Libro: periódicamente acude a librerías de Madrid, como ha quedado documentado en establecimientos de El Corte Inglés o pequeñas tiendas independientes. Este dinamismo lector no se limita a sus obligaciones institucionales; fuentes cercanas al entorno de la Casa Real explican que su biblioteca personal crece cada temporada, con adquisiciones que abarcan desde autores contemporáneos hasta clásicos revisados en ediciones especiales.
Durante la jornada inaugural de la feria, celebrada en el Parque del Retiro, la reina recogió varios títulos que atrajeron la atención de los asistentes y libreros. Entre ellos, ¿Y si pongo otra palabra? de Antonio Vega, la antología Cartas a una joven poeta y una edición especial de Poeta en Nueva York de Federico García Lorca. Aunque protocolariamente Casa Real siempre intenta abonar el importe de estos ejemplares, con frecuencia son regalos de los propios sellos editoriales o de las librerías que valoran la proyección que da la reina a la cita.
Últimas Noticias
El patrimonio empresarial de Karlos Arguiñano: ingresos de casi 10 millones de euros en productoras, inversiones inmobiliarias y hostelería
El chef más famoso de la televisión española se ha consolidado en el mundo audiovisual gracias a sus inversiones dentro y fuera de la pequeña pantalla

Roger, nutricionista: “Nunca frías una patata que tiene brotes, porque con las altas temperaturas se forma la acrilamida“
Almacenarlas en una zona oscura y seca de nuestra cocina, siempre con algo de ventilación, ayudará a evitar esta indeseable germinación

‘Insumisas’, el recorrido histórico de las mujeres españolas entre el machismo y el feminismo: de la lucha de Clara Campoamor a la ridiculización de Isabel II
En su nuevo libro, el sociólogo Manuel Espín recoge la historia de las pioneras y las detractoras de la lucha por los derechos de la mujer en España

EEUU traslada aviones para sus ataques en Irán pasando por Rota: usa escalas en otras bases militares europeas y así esquiva el veto de España
El vuelo RCH224, por ejemplo, llegó a Rota desde EEUU el 4 de marzo y voló hacia Sigonella, en Italia, dos días después, según FlightRadar. Desde allí, siguió su camino hacia Oriente Medio


