Tres razones por las que nunca deberías ponerle un collar a tu gato, según un experto

Si estos accesorios se utilizan con el objetivo de identificar al animal si se pierde, una opción más segura y útil es el microchip

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Una experta en comportamiento clínico
Una experta en comportamiento clínico felino explica las razones por las que no es recomendable poner collares a los gatos (Freepik)

Los gatos son animales muy independientes, por lo que es muy frecuente que abandonen el hogar para salir a explorar al aire libre, especialmente si sus dueños viven en el campo o en una zona rural. Aunque en la mayoría de ocasiones este hecho no desentraña ningún peligro, pues son mascotas con un sentido de la orientación sorprendente y pueden regresar a su hogar sin problemas, el temor a que se pierdan o les ocurra algo provoca que muchas veces sus dueños decidan ponerles un collar.

De esta manera, se podrá identificar a quién pertenece la mascota perdida, especialmente si el accesorio cuenta con la dirección de su hogar o los datos de contacto. Además, muchos incorporan un pequeño cascabel que sirve para alertar de la presencia del gato, que es un animal depredador, a las presas que se encuentren cerca.

Sin embargo, aunque esta decisión se toma por una buena causa, ponerle un collar a un gato puede no ser una idea correcta, según explica Amanda Campion, experta en comportamiento clínico felino. Conocida en redes sociales como Kittysitty Cat Behaviourist, Campion cuenta con más de 30 años de experiencia en el cuidado de estos animales, por lo que comparte sus consejos y conocimientos con el resto de amantes de los gatos. “Tengo tres razones por las que ponerle un collar a tu gato puede no ser una buena idea. Puede que sea controvertido y es posible que ya le pongas un collar a tu gato, pero ¿has pensado por qué?”.

Peligros de ponerle collar a un gato

Una de las razones por las que los dueños de estos animales deciden ponerles collares es por el miedo a que se pierdan y ya no sea posible encontrarlos. Sin embargo, la técnica en comportamiento animal señala que esta estrategia ya está anticuada: “No hay necesidad de ponerle un collar a un gato; en su lugar, debería implantarle un microchip porque así lo exige la ley”, destaca Amanda Campion.

Desde la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal 7/2023, es obligatorio que los gatos domésticos cuenten con uno de estos identificadores, especialmente para comenzar a reducir las alarmantes cifras de abandonos de animales. “Seamos realistas, los gatos pueden perder sus collares de todos modos y entonces no habría forma de identificar a quién pertenecen”, señala, destacando la importancia del microchip. De esta manera, si alguien encuentra un animal extraviado, puede llevarlo a un veterinario e identificar a sus dueños a través de la lectura del dispositivo.

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No es únicamente el hecho de que llevarlo sea innecesario la razón por la que Campion desaconseja su uso: “Conozco gatos que han sido estrangulados o han quedado atrapados en ramas y árboles por un collar que no estaba bien ajustado o que no tenía un mecanismo de seguridad”. De esta manera, aunque se utilicen estos accesorios con un buen objetivo, pueden desentrañar un grave riesgo para la salud de estos animales.

Otra de las cuestiones es el sonido del cascabel que muchos de estos collares llevan, que puede ser “desagradable para el oído sensible de un gato”. Sin embargo, algunas personas, especialmente sensibilizadas con el cuidado de la vida silvestre y la de todos los animales, se preocupan por el hecho de que su mascota pueda cazar alguna presa de pequeño tamaño. Esta campanita serviría para alertarlos; sin embargo, Campion da una solución que prescinde de ese sonido que puede ser molesto para el gato: “collares de volantes isabelino”, que cuentan con colores muy vivos que permiten al resto de animales ser alertados sobre la presencia del depredador.

Es importante que, si se sigue haciendo uso de estos accesorios, sean de liberación rápida para evitar que queden atascados y que su material no provoque rozaduras en la piel del animal. Aunque siempre la mejor opción será prescindir de ellos cuando sea posible.