Tras calentar las aguas del océano Antártico, las tasas de crecimiento de un conjunto marino se duplicaron (iStock)
Tras calentar las aguas del océano Antártico, las tasas de crecimiento de un conjunto marino se duplicaron (iStock)

El cambio climático preocupa. Las consecuencias del calentamiento global ya se avizoran entre el presente y el futuro inmediato. Uno de los ecosistemas más alarmantes es el del océano Antártico, a donde se trasladó un equipo de científicos con el fin de predecir cómo los organismos y comunidades enteras responderán a los efectos del cambio climático. Desarrollaron "el experimento más realista de calentamiento oceánico realizado hasta la fecha" y sus resultados fueron sorpresivos.

Calentaron uno y dos grados un hábitat marino alrededor de la Estación de Investigación de Rothera -situada en la isla Adelaida, frente a la península antártica-. Gail Ashton, de la Prospección Antártica Británica y el Smithsonian Environmental Research Center, condujo una simulación en una zona de fondo marino de lo que estiman se producirá naturalmente entre los próximo 50 y 100 años. Para realizar el experimento, desplegaron una serie de paneles que calentaron una fina capa de agua entre uno y dos grados centígrados por encima de la temperatura ambiente.

Una imagen de la Estación de Investigación de Rothera, donde se realizó el experimento
Una imagen de la Estación de Investigación de Rothera, donde se realizó el experimento

Los hallazgos derivados de la experiencia superan ampliamente los pronósticos esperados, de por sí angustiantes. "No esperaba una diferencia significativa observable en comunidades de la Antártida calentadas tan solo 1°C. He pasado la mayor parte de mi carrera trabajando en climas templados donde las comunidades experimentan fluctuaciones de temperatura mucho mayores y no esperaba una respuesta así con solo ese cambio", denunció Ashton.

El ensayo demostró que, según cuánto se eleve la temperatura, una especie se vuelve dominante y otra aumenta en tamaño. Con el aumento de apenas un grado, la especie pionera de bryozoa (Fenestrulina rugula) se multiplicó hasta dominar la comunidad, lo que produjo una reducción en la biodiversidad y la uniformidad en el plazo de dos meses. También informaron los investigadores que los individuos de un gusano marino, Romanchella perrieri, crecieron un tamaño promedio del 70% más grande que los bajo condiciones ambientales estables.

Con el aumento de dos grados de temperatura, los resultados fueron más variables y la reacción al calentamiento de las tasas de crecimiento difería según especies, estaciones y edades. En ambas pruebas, los científicos advirtieron impactos masivos en el ecosistema marino, con tasas de crecimiento que se duplicaron con un hábitat más caluroso.

Los investigadores del documento publicado en la revista "Current Biology" tienen pronósticos desalentadores: prevén efectos devastadores más que los provistos en los ecosistemas marinos polares. Opera una lógica de especies ganadores y perdedoras a medida que el planeta se caliente, lo que obliga a investigar de manera integral las implicancias y los cambios en las comunidades y ecosistemas amén de la acción del cambio climático.

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