El Gobierno aprobó el ingreso de dos nuevos proyectos al RIGI y elevó a 18 la cantidad de iniciativas aceptadas dentro del régimen de incentivos a las grandes inversiones. De hecho, de los 39 proyectos presentados hasta el momento, solo uno recibió rechazo oficial, según cifras oficiales.
El ministro de Economía, Luis Caputo informó la incorporación de los proyectos al RIGI en su cuenta de X: “El Comité RIGI aprobó hoy dos nuevos proyectos. El gasoducto San Matías por una inversión total de USD 1.300 millones; y la segunda etapa del proyecto de litio Sal de Oro en Salta y Catamarca, con una inversión total de USD 208 millones”.
El gasoducto San Matías es la obra que permitirá transportar 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde Neuquén hasta el Golfo San Matías, en Río Negro. El proyecto forma parte de Southern Energy, el consorcio liderado por Pan American Energy e integrado por YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que concretará la primera plataforma exportadora de GNL de la Argentina.
PUBLICIDAD
Esa iniciativa contempla una inversión total superior a los USD 15.000 millones a lo largo de dos décadas. El objetivo es posicionar a la Argentina como nuevo proveedor global de gas natural licuado en un escenario internacional atravesado por la búsqueda de diversificación del abastecimiento energético y por la reducción de riesgos geopolíticos tras el conflicto en Medio Oriente.
El proyecto SESA prevé una primera etapa con la instalación del buque licuador Hilli Episeyo frente al Golfo San Matías, y una inversión inicial estimada en USD 7.000 millones en infraestructura. En una segunda fase se sumará un segundo buque de licuefacción, el MKII que, según proyecciones del consorcio, llegará para 2028. Con ambas unidades operativas, la capacidad conjunta alcanzará unas 6 millones de toneladas anuales de GNL.
La aprobación del gasoducto llega después de una secuencia de repercusiones empresariales y políticas. En una licitación previa, a comienzos de año, Tenaris, subsidiaria del Grupo Techint y única productora local del tipo de tubos necesario para este gasoducto, perdió la compulsa por los caños del tendido frente a la empresa india Welspun.
PUBLICIDAD
Esa licitación derivó en críticas del presidente Javier Milei a Paolo Rocca, incluido el apodo de “Don Chatarrín de los tubitos caros”. Las menciones del mandatario al empresario se repitieron en varias apariciones públicas.
Meses después, el consorcio adjudicó la construcción del gasoducto entre Neuquén y la costa de Río Negro a la UTE Victor Contreras-SICIM. También otorgó la instalación de una planta compresora a Oilfield Production Services, en una licitación en la que también había participado Techint Ingeniería y Construcción.
Según pudo saber Infobae en ese momento, el consorcio ganador presentó la oferta más económica y las mejores condiciones entre cinco oferentes, y los contratos para ambas obras fueron firmados tras una decisión unánime de las partes. En esa carrera por la construcción también compitieron la UTE Techint-Sacde, Pumpco, Bonatti-Contreras Hermanos, OPS y BTU.
PUBLICIDAD
Posco suma más capacidad
El segundo proyecto aprobado por el Comité RIGI es la segunda etapa de Sal de Oro, en Salta y Catamarca, desarrollada por la compañía surcoreana Posco. Caputo informó que la inversión total será de USD 208 millones para producir 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio, equivalentes a exportaciones por más de USD 300 millones por año.
En la Argentina, Posco es responsable de Sal de Oro en el Salar del Hombre Muerto. El proyecto integra una planta de hidróxido de litio con capacidad de 25.000 toneladas anuales y una segunda fase en marcha que prevé una planta de carbonato de litio de 23.000 toneladas anuales de LCE. De acuerdo con proyecciones de la compañía, a partir de 2026 se espera alcanzar un volumen combinado de 50.000 toneladas anuales.