Un índice clave puede completar un triángulo de noticias adversas para el Gobierno

El escenario internacional empeoró como sucede prácticamente cada fin de semana desde el inicio de la Guerra en Medio Oriente

Una nueva caída del Índice de Confianza seguiría deteriorando la eficacia de la motosierra de Milei (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hoy se conocerá el Índice de Confianza en el Gobierno que, se descuenta, será negativo y completará, junto a la Actividad Económica y la Confianza del Consumidor -que en la semana pasada mostraron caídas importantes- un triángulo adverso de noticias para el Gobierno de Javier Milei.

El problema de esta tríada de indicadores va más allá de la economía y se traslada a la política que, cada vez más intrincada, impone dudas sobre las elecciones de 2027. Los tenedores de bonos son los más tensos y esta semana eso se puede reflejar en la licitación del Bono hard dollar AO28, porque su vencimiento va más allá del mandato de Milei.

Con el riesgo país en crecimiento por el conflicto del Golfo Pérsico, para la licitación de mañana el Tesoro elevó en USD 200 millones a USD 350 millones el monto por bono a colocar en primera vuelta. En la segunda, se licitarán al mismo precio de la primera USD 100 millones por bono.

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El escenario internacional se complicó, como sucede cada fin de semana: las novedades de la madrugada pueden ser obsoletas cuando abran los mercados. El viernes Donald Trump desistió de seguir las conversaciones con Irán, pero el domingo por la noche Irán replicó que el estrecho de Ormuz en ninguna circunstancia volverá a funcionar como antes del conflicto. En otras palabras, están demandando un peaje por resarcimiento de los daños de la guerra.

El petróleo respondió en el mercado overnite con alzas. En la noche del domingo y apenas iniciada la madrugada del lunes, el Brent aumentaba 2,5%, mientras el oro bajaba 1% y los principales indicadores de las Bolsas de Nueva York retrocedían 0,30 por ciento.

Por eso las consultoras dejaron de lado o rozaron mínimamente el impacto del conflicto internacional; saben que todo lo que digan corre el riesgo de ser una noticia antigua en el fin de semana.

Qué dicen las consultoras

EconViews, que dirige Miguel Kiguel, señala que “los números son cada vez más claros y empiezan a hablar, con una economía bipolar que funciona a dos velocidades. El problema para el gobierno es que la sostenibilidad del programa depende de que el crecimiento llegue a gran parte de la población, mientras lo que se observa es que los ganadores hasta ahora son pocos sectores (minería, energía y agro) y que no emplean mucha mano de obra. Los perdedores, como la construcción, la industria y los servicios, que son los grandes empleadores, están estancados o cayendo. El empleo y los salarios no traccionan y sufre el consumo masivo, lo que se refleja en la fuerte caída en el índice de confianza del consumidor y en algunas encuestas sobre la imagen del Gobierno. El riesgo es que no tenga éxito en lograr que el crecimiento se generalice al resto de la economía y comience a crecer el malestar en vísperas del año electoral”.

Hay amplio respaldo al rumbo del programa económico, en especial por el avance en las reformas estructurales y la consolidación del equilibrio fiscal. Pero falta pragmatismo en la toma de decisiones

En ese contexto, prosigue la consultora, “en Wall Street también aparecen señales de alerta, que se manifiestan en la resistencia del riesgo país a bajar. Por un lado, hay un amplio respaldo al rumbo del programa económico, especialmente por el avance en las reformas estructurales y la consolidación del equilibrio fiscal. Pero está la idea de que falta pragmatismo al tomar ciertas decisiones, como ocurrió cuando tuvo la oportunidad de volver al mercado de deuda en enero y se optó por seguir dependiendo del financiamiento de organismos multilaterales, que deberían ser los prestamistas de última instancia”.

La situación del empleo se sigue deteriorando, como refleja la respuesta a cualquier aviso de búsqueda de personal (La Capital de Mar del Plata)

Tras mencionar que la caída de los salarios y del empleo, el informe se pregunta “si el modelo de dos velocidades es políticamente sostenible. Evidentemente en el Gobierno están tomando nota de esto. El Banco Central ha revertido el apretón monetario que causó un fuerte aumento en la mora y complicó la cadena de pagos. Pero todavía parece que la prioridad es bajar la inflación, con lo cual se sigue favoreciendo la estabilidad del tipo de cambio, a pesar de las constantes subas en los precios, y no se convalidan aumentos en las paritarias por encima de la inflación. Estas dos anclas no favorecen la reactivación económica, y muestran que existe rigidez casi dogmática en algunas políticas (o la obsesión con una muy rápida desinflación). Los próximos meses dirán si el Gobierno mete un volantazo. En principio, un cambio de dirección ya visible es el de la política monetaria, que (mientras el tipo de cambio lo permita) viene siendo más laxa. Las tasas bajaron y se mantienen relativamente estables, lo que debería empezar a impulsar a un crédito ahogado por el incremento de la morosidad. Por el lado fiscal hay menos margen. Un poco porque el Gobierno no cree en la política fiscal, y otro porque no hay demasiado espacio para actuar sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas. Donde sí es posible que haya más flexibilidad es en el ancla salarial, soltando las riendas para que se acuerden paritarias más generosas, y en usar el FGS Fondo de Garantía de Sustentabilidad de los jubilados), que hoy es un inversor bobo, en apoyar el crédito a largo plazo”.

Econométrica observa que a casi dos meses del inicio de las hostilidades en Irán, el precio del petróleo sostiene su cotización cerca de los USD 100 por barril. “A pesar de los intentos de distensión -explica- ni los anuncios de tregua ni de libre tránsito, han logrado aliviar la presión sobre los precios. Actualmente, el mercado de futuros sigue proyectando un precio por encima de los USD 80 para finales de año”.

Esa volatilidad, afirma, “se traslada al sector agroindustrial global a través de dos canales críticos: el encarecimiento de los insumos y la recuperación de las cotizaciones de los granos. El mercado de fertilizantes atraviesa un shock de oferta sin precedentes. Los países árabes de la región explican, en conjunto, el 35% de las exportaciones mundiales de urea. El cierre y la inestabilidad prolongada en el Estrecho de Ormuz están poniendo en riesgo el flujo de un tercio del suministro global. Como consecuencia directa, el precio de la urea se ha duplicado en apenas unos meses, saltando desde los USD 408 a finales de 2025 hasta alcanzar los USD 850 por tonelada”.

Un tablón de anuncios ilustra la compleja semana del gobierno de Javier Milei, marcada por eventos internacionales como el intento de atentado a Trump y la tensión en Ormuz, y problemas internos de corrupción. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Este incremento -agrega- impacta en la estructura de costos de los importadores netos. Brasil es el actor más expuesto al importar urea por casi USD 3 mil millones por año. La Argentina, con una importación de urea estimada en USD 400 millones anuales, es otro afectado. Como contrapartida, el precio de la soja ha mostrado un firme repunte, superando los USD 430 por tonelada, su nivel más alto en los últimos dos años y reflejando un alza del 15% los últimos dos meses”.

Según los cálculos de Econométrica, “este año las exportaciones superarán los USD 100 mil millones (+15%), el superávit comercial rondará los USD 20 mil millones y el superávit energético alcanzará los USD 11 mil millones. Con un saldo comercial cercano a los USD 20 mil millones, la economía podrá financiar el pago de los intereses de la deuda externa, el giro de utilidades al exterior e incluso el déficit en servicios (incluyendo turismo), que se reflejará en un superávit en la cuenta corriente del balance de pagos cercano a 0,3% del PBI (USD 2 mil millones). Estimamos que el BCRA comprará más de USD10.000 millones sólo en el primer semestre del año, alcanzando la meta de mínima que se propuso el BCRA para todo el año”.

La Argentina con el actual dólar tiene superávits gemelos: el shock externo baña de dólares la economía y podría imponer un tipo de cambio más apreciado del que soporta parte del aparato productivo

Según la consultora, “las reservas del BCRA cerraron en USD 46.200 millones, acumulando un incremento de USD 24.700 millones durante la presidencia de Javier Milei. La realidad es que la Argentina con el actual tipo de cambio, tiene superávits gemelos. Ahora bien, el shock externo baña de dólares la economía y podría imponer un tipo de cambio más apreciado del que soporta parte del aparato productivo. Justamente por eso el BCRA no sólo compra dólares para ayudar al Tesoro a pagar la deuda externa (todavía sin acceso a los mercados), también compra dólares para sostener el tipo de cambio y ayudar al aparato productivo a sobrellevar el cambio de modelo económico. El mercado se baña de pesos por la compra de dólares que hace el BCRA y baja a toda velocidad la tasa de interés. Los depósitos a plazo fijo ya rinden 22% anual, cuando un mes atrás estaban en torno a 30%. El BCRA alienta la baja de tasas desarma para reducir toda probabilidad de carry trade, justamente para que no aumente la oferta de dólares en el mercado”.

Positivo: el BCRA sigue comprando dólares

En tanto, la consultora 1816 señala que “no terminó abril y el Banco Central ya lleva comprados USD 6.491 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) en 2026. Varios datos de esta semana ayudan a entender qué rubros de la balanza de pagos explican el fenómeno (y cuáles no):

  • El saldo comercial devengado fue USD 5.508 millones en el primer trimestre, el más alto desde al menos 2009.
  • Las empresas llevan liquidados USD6.800 millones por las ON que emitieron desde octubre.
  • Los préstamos bancarios en dólares, que se liquidan instantáneamente en el MLC, subieron USD 3.525 millones interanual, sin contar los de tarjeta. Estos préstamos son los que explican, al menos parcialmente, que haya tanta estabilidad cambiaria, dado que generan mucha oferta privada de dólares, pero a su vez son impulsados por la misma estabilidad cambiaria, porque eso hace que sea más conveniente para las empresas endeudarse en dólares.
  • Los proyectos del RIGI, que aún no generan ingresos significativos de divisas, implicaron USD 762 millones desde enero de 2025, lo que apenas llega a compensar los giros de dividendos del primer trimestre del año de USD 690 millones”.

El informe agrega que “por el momento no hay recuperación en la demanda de liquidez en pesos en 2026, porque el circulante (la parte de la base que no son los encajes) tocó el lunes su valor nominal más bajo del año, descendiendo 7,5% interanual (caída de más de 16% en términos reales). El BCRA imprimió pesos por cerca de $9 billones vía MLC este año, pero el Tesoro (en licitaciones) y el Central (REPO y secundario) esterilizaron más que eso. La volatilidad de la tasa a 1 día alcanzó su valor más bajo desde el fin de las LEFI. Para consolidar una baja volatilidad es mucho más importante que hayan achicado al 65% la exigencia de encaje diario (venimos de 100% el año pasado) que el relanzamiento de los pases activos (dado que estos pases se dan a una tasa que depende de los rendimientos de cada día, de modo que no implican un regreso del corredor de tasas). La deuda flotante del fisco aumentó $2 billones en marzo, pero el stock sigue siendo bajo en términos históricos”.

Sin resolución a la vista

Para la consultora F2 que dirige Andrés Reschini “en el plano internacional se prolonga el conflicto en Medio Oriente más de lo que inicialmente se esperaba. No está claro que vaya a haber una resolución pronta y de momento Ormuz continúa bloqueado lo que generó alzas en el crudo, rendimientos de bonos del Tesoro americano y un dólar más fuerte. Brasil (ETF EWZ) retrocedió casi 3% contra el cierre de la semana anterior mientras que el Merval en dólares cayó un 4%. La Argentina recibió dos datos negativos, el de actividad de febrero y el de la caída del ICC (Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella) que sirve de proxy de imagen del gobierno y que, por lo tanto, llevó al mercado a ser más cauteloso. Sobre el final del viernes BCRA publicó el Informe de Evolución del Mercado de Cambios en marzo que en la línea final arrojó una leve mejora contra febrero principalmente por el impulso del Agro. El sector “Personas Humanas” demandó la menor cantidad de divisas desde la flexibilización de restricciones en abril, exceptuando noviembre que venía de una sobredemanda en los meses previos, pero aún sigue firme, principalmente por demanda de turismo e importaciones. Pero hubo otro factor que se destacó por el lado de los egresos y este fue el pago de Utilidades y Dividendos que requirió de unos USD 869 millones, el saldo más elevado (en dólares corrientes) desde mayo de 2010, lo que profundizó el rojo de la línea de Ingreso Primario. Habrá que ver si a partir de los meses siguientes se logra mantener en este nivel dado que se habilitó el acceso para resultados generados a partir del del primer día de 2025”.

El informe agrega que “el tipo de cambio se llevó buena parte de la atención del mercado ya que luego de que el peso se destacara entre las monedas más fortalecidas de emergentes desde el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente, pasó a ser la que más se debilitó en la semana, detrás del sol peruano. El dólar mayorista cerró el viernes en $1.399,50 acumulando un alza semanal del 2,6% de la mano de un desplazamiento al alza en los rendimientos de la curva pesos”.

F2 señala que “no hubo una explosión de demanda por dolarización, pero el hecho de que BCRA haya desacelerado sus compras el viernes con un volumen de negocios de USD 955 millones en MLC habla de una demanda firme, veremos si se trata de una cuestión vinculada con el cierre de mes o persiste. Mientras tanto, el Tipo de Cambio Real (TCR) puso en pausa su apreciación dando un pequeño paso para alejarse del mínimo al que llegó luego del salto en diciembre de 2023”.

Los inversores locales deben prepararse para otra rueda tensa donde los afectados volverían a ser bonos y acciones y podría incrementarse la demanda de dólares.

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