
El año arrancó con un aumento en el consumo de 5,5% durante enero, en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, si se compara con diciembre de 2022 -el mes anterior- hubo una caída de 0,3% y en el sector privado ya anticipan que durante el segundo trimestre del año comenzará a verse una baja también en la medición interanual.
Las estimaciones corresponden a un nuevo relevamiento que comenzó a realizar la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) que este miércoles presentó su nuevo Indicador de Consumo (IC), que refleja la evolución del consumo de los hogares en bienes y servicios finales.
En enero de 2023, el índice mostró un avance de 5,5% en la comparación interanual. Sin embargo, según explicaron desde la CAC, se da en un contexto de una baja base de comparación en 2022 heredada de la pandemia, lo que explica parte de la tasa de crecimiento del mes. “En este sentido, el nivel de consumo de los hogares en enero de 2023 no logró empatar el valor de 2019, punto de comparación previo a la disrupción ocasionada por el coronavirus”, indicaron.
Otro de los factores es la capacidad de compra de los hogares, que en el comienzo del año mostró una contracción mensual de más de 6% -al descontar el efecto aguinaldo, diciembre estuvo por encima de la media de los últimos meses debido a la superposición de bonos de asistencia social- y una baja de 1,6% en la comparación interanual.

Con estos indicadores, desde la CAC anticipan que en el segundo trimestre del año podrían comenzar a verse números negativos para el consumo, a medida que se compare con los mismos meses de 2022, meses de mayor recuperación de consumo del año pasado. “Vemos un estancamiento claro del consumo, en un contexto de distorsiones macroeconómicas, falta de financiamiento y la falta de divisas que genera un freno en la actividad. Un escenario positivo para el consumo de 2023 puede ser empatar con 2022″, señaló Matías Wilson, jefe de economistas de la CAC.
Mario Grinman, presidente de la CAC, destacó que las preocupaciones del sector hoy son diversas pero incluyen las dificultades para acceder a insumos importados y el peso de los impuestos. Ademas, en el caso de la ciudad de Buenos Aires, se suma la persistencia de piquetes y cortes de calle. “Los empresarios estamos acostumbrados a la economía de la Argentina, pero la incertidumbre que genera la política, el Gobierno y la oposición, es lo más complejo”, señaló en una charla con periodistas.
“Cuanto más aumenta el consumo más aumenta la necesidad de importar. Cada punto que crece el PBI son tres puntos de aumento para las importaciones. La baja en el consumo se explica por menor poder adquisitivo y también por menos oferta de productos”, agregó Grinman.
Los números relevados por la cámara recordaron que los primeros meses de 2022 fueron de crecimiento -con más dinamismo económico, aumento del salario real, crecimiento de los niveles de empleo y una serie de bonos en los programas de seguridad y asistencia social- mientras que a mitad de año hubo un punto de quiebra: el poder adquisitivo de los hogares comenzó a sufrir y la inflación fue tomando mayor aceleración.

“Se dividió el año en dos semestres opuestos: un primero de expansión económica, crecimiento de ingresos y consumo; y un segundo caracterizado por contracción de la actividad, el poder de compra y el gasto de los hogares acentuada por el recorte de subsidios a las tarifas de los servicios públicos”, precisaron.
“Esta dinámica negativa del ingreso se sostuvo en el arranque de 2023, año para el que se espera una nueva caída del poder de compra de los hogares como consecuencia de la falta de dinamismo económico, una inflación que se sostendría en niveles elevados y un proceso de recomposición tarifaria que aún se encuentra en marcha. En esta línea, el índice mostró en enero una caída desestacionalizada de 0,3% frente a diciembre”, agregaron.
A pesar de que históricamente los años electorales suelen ser años donde el Gobierno impulsa medidas para el crecimiento del consumo, desde la CAC estiman poco probable que esa situación se repita durante 2023. “Es difícil fomentar el consumo con las restricciones macroeconómicas”, dijo Wilson.
El nuevo índice de la CAC -que mide consumo final en los hogares- se publicará mensualmente y su información surge de fuentes como Acara, AFIP, Cammesa (consumo de electricidad), Enargas, Secretaría de Agricultura y Secretaría de Energía de la Nación. Además, se utilizan fuentes privadas para el relevamiento de bienes de consumo masivo (alimentos, bebidas con y sin alcohol, artículos de limpieza y de cuidado personal).
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