La acción más polémica del fin de semana se dio en el Nuevo Gasómetro, en una fecha que, si pudiéramos apelar a la tecnología, varias jugadas hubieran tenido una resolución distinta.

El "evidente" penal que no vio Jorge Baliño en San Lorenzo-River

Esta es una mano que no tiene ningún poder de reflexión: hay un tiro franco al arco, el árbitro está bien posicionado, Enzo Pérez deliberadamente extiende su brazo derecho, el balón le impacta allí. Baliño hace un gesto de que no fue, se golpea el pecho. Pero fue un evidente penal, no de interpretación. No lo vio. Una lástima que no tuvimos el VAR para hacer justicia.

Gol en offside en Estudiantes-Independiente

El árbitro fue Ariel Penel. La jugada sucedió a los 3 minutos del segundo tiempo: un jugador se va por la banda derecha, tira el centro y un jugador, Braian Romero, entra y convierte estando un metro y medio adelantado. El asistente (Facundo Rodríguez), si usted observa, ha perdido la línea del último defensor, por un error respecto del lugar donde se paró.

El gol mal anulado a Apaolaza por fuera de juego

Otra vez Estudiantes-Independiente, 36 minutos; otro error del árbitro asistente, en este caso, Yamil Bonfá. Hay un protocolo que les damos a los asistentes: que ante la duda, habilite. Y el jugador (Apaolaza) está en la misma línea. El asistente ve mal y eso cambia el resultado por segunda vez.

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