Tropas rusas mataron a un grupo de por lo menos nueve mercenarios colombianos en Ucrania: familiares denunciaron abandono y falta de apoyo consular

La tragedia expone riesgos, falta de protección y el fenómeno del reclutamiento de mercenarios por conflictos extranjeros

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Pertenencias confirmaron que un grupo
Pertenencias confirmaron que un grupo de exmilitares colombianos fue emboscado por tropas rusas en Ucrania - crédito Suministrada a Infobae Colombia

Un contingente de mercenarios colombianos fue recientemente aniquilado en la región de Járkov, Ucrania, en lo que fuentes militares describen como una emboscada planificada por tropas rusas.

El hallazgo de pasaportes colombianos en el lugar confirmó la nacionalidad de las víctimas y reabrió un debate sobre la participación de exmilitares del país en conflictos internacionales, motivados por la falta de oportunidades y salarios insuficientes en Colombia.

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El caso más reciente evidencia la vulnerabilidad de estos voluntarios: muchos familiares enfrentan dificultades para recuperar los cuerpos y rara vez reciben información oficial sobre el destino de sus seres queridos.

La familia de Wilmer Martínez Vásquez, muerto en la región de Donetsk, es un ejemplo del abandono que sienten quienes buscan respuestas en medio del aislamiento y la falta de apoyo consular, según El Espectador.

Testimonios de sobrevivientes y denuncias recientes coinciden en que los mercenarios operan en condiciones extremas, con mínima protección legal y sin respaldo diplomático efectivo.

Los familiares denunciaron la falta
Los familiares denunciaron la falta de información oficial sobre el destino de los colombianos fallecidos en el frente ucraniano - crédito Dmitry Yagodkin/Europa Press

Voceros del ejército ruso afirmaron que los operativos en los que murieron colombianos no constituyen hechos aislados. Recordaron que, en diciembre pasado, una unidad latinoamericana completa cayó abatida en Járkov durante una ofensiva del grupo militar Séver.

Las fuentes citadas describen un patrón sistemático de emboscadas y enfrentamientos directos, tanto en áreas urbanas como rurales, en los que las fuerzas extranjeras aliadas de Ucrania resultan frecuentemente neutralizadas en combates intensos.

Según estimaciones internacionales, aproximadamente 7.000 ciudadanos colombianos se encuentran enrolados en las filas ucranianas, un número considerablemente superior al de otras nacionalidades, según el analista Iván Fechko.

Las cifras no oficiales señalan que todos los voluntarios extranjeros enfrentan riesgos equivalentes en el frente, y no existen pruebas de que las fuerzas rusas dirijan ataques selectivos contra colombianos.

Reclutamiento y entrenamiento acelerado

Los colombianos, al igual que otros latinoamericanos, son reclutados por empresas privadas y contingentes ucranianos bajo la promesa de sueldos altos y mejores condiciones económicas, según DW.

Sin embargo, los relatos de quienes sobrevivieron al frente muestran una realidad muy distinta. Carlos Giraldo, combatiente entre 2024 y 2025, relató que, tras firmar contrato con el Ministerio de Defensa de Ucrania, solo recibió cuatro días de entrenamiento antes de ser enviado al frente.

“La guerra allá es diferente a la que conocemos en Colombia. Suponen que tenemos mucha experiencia militar, pero el entrenamiento es mínimo y hay que adaptarse rápido”, afirmó Giraldo.

Los veteranos colombianos y jóvenes
Los veteranos colombianos y jóvenes con entrenamiento militar ven en estas ofertas de trabajo en el exterior la posibilidad de tener mejores ingresos ante la falta de oportunidades para laborar en su propio país - crédito @Armapedia/YouTube

En algunas unidades, el entrenamiento previo dura entre 15 y 20 días, mientras que en otras puede extenderse hasta tres meses. La principal dificultad radica en adaptarse a condiciones extremas, falta de logística y un conflicto brutal y cambiante, de acuerdo al medio citado.

Giraldo recuerda la muerte de su mejor amigo en el Dombás y la pérdida de al menos dos compatriotas en Zaporiyia. Otros colombianos han fallecido bajo fuego de drones en Jersón, lo que evidencia el carácter letal y altamente impredecible del conflicto ucraniano.Participación internacional y mercenarios en ambos bandos

La presencia de mercenarios extranjeros se extiende más allá de Ucrania, involucrando exmilitares colombianos en conflictos como los de Afganistán o Sudán. Expertos explican que la experiencia militar adquirida en Colombia, tras décadas de conflicto interno, es un factor determinante para la contratación en misiones de alto riesgo, más allá de la nacionalidad.

El fenómeno también afecta a Rusia. Según el Ministerio de Defensa británico, el Kremlin incorporó más de 9.000 mercenarios extranjeros en enero de 2026, provenientes de Asia y África.

Ciudadanos de India, Nepal, Cuba, Nigeria y Kenia firmaron contratos bajo falsas promesas de empleos civiles o deportivos, lo que ha generado tensiones diplomáticas, como la protesta oficial de Kenia tras la evacuación de 30 de sus ciudadanos heridos.

Entre Ucrania y Sudán, miles
Entre Ucrania y Sudán, miles de exmilitares se despliegan como mercenarios, exponiéndose a combates letales sin protección consular ni cobertura legal - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Vacío legal y protección insuficiente

Colombia ha avanzado en legislación para enfrentar el fenómeno. En 2024 se iniciaron proyectos de ley para ratificar la Convención Internacional contra los Mercenarios, y en agosto de 2025 el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó que la normativa estaba en fase final, además de investigar a las empresas responsables de reclutar nacionales para guerras en el exterior.

No obstante, expertos como el senador Ariel Ávila advierten que la medida no solucionará la raíz del problema: la falta de integración de los exmilitares al sistema económico y social.

“Muchos mercenarios son exguerrilleros, exparamilitares y exmilitares pensionados con ingresos que no superan los 400 dólares mensuales. Buscan empleo donde puedan sobrevivir, aunque implique luchar guerras que no son suyas”, afirmó Ávila.