Ilustración por @sinmuchasfotos
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Ir al gimnasio es una odisea que no siempre es dulce.

De joven, en la preparatoria, mis amistades y yo nos pusimos como meta ir al gimnasio diario para evitar que nuestros cuerpos amorfos, enfermos de adolescencia, se vieran tan mal cuajados —según nosotros—. Hubo muchos, entre los que me incluyo, para los que no sé si fue la mejor opción: en algún momento me convertí en una de esas reces medio mamadas y medio gordas, en mi caso, más gorda que mamada.

Otros siguieron por ese camino y hoy en día tienen cuerpos atléticos, bien formados, con poca grasa, en fin, macizos. Yo decidí cambiar el rumbo y quedarme sólo con la bicicleta y el trayecto de cuatro kilómetros que debo recorrer para llegar a mi trabajo día con día.

Ir al gimnasio es toda una odisea. Hay que prepararse, buscar el lugar adecuado, construir amistades de gimnasio, playlists para el gimnasio, dietas para el gimnasio, incluso outfits para el gimnasio. Y aunque esto puede ser un rito muy divertido, no nos exime de pasar malos ratos, así que si alguna vez haz ido, por mucho o poco tiempo al gimnasio, es probable que estas confesiones te suenen familiares, resumidas en seis palabras.

"Sexo en el sauna, había cámaras". —Fernanda, 22

"Caché a un trabajador espiando mujeres". —Robert, 24

"Mi peor stalker salió de ahí". —Laura, 22

"Me vomité cargando con el pecho". —Luis, 26

"Pagué y no asistí por demorón". —Bober, 27

"Llegué. No había clase ese día". —Jenny, 25

"Me eche un gas haciendo pompa". —Paola, 27

"Me dolieron las partes por tiempo". —Manuel, 31

"Me cacharon mirando a un wey". —Dario, 26

"Me acosaron para enviarme una foto". —Diego, 29

"Me tiré un gas haciendo abdomen". —Loredana, 28

"Se me salió la chichi brincando". —Maria, 27

"El entrenador me sabroseaba. Era horrible". —Paula, 28

"Cayó una mancuerna en mi cara". —Paulina, 24

"Me ensucié a medio round boxeando". —Sergio, 25

"Me senté en un gargajo fresco". —Miguel, 27

"Me pedorreé frente a una chica". —Charbel, 27

"Un tipo siempre enseñaba el ano". —Roberto, 29

"Apretáronme nalga confundiéndome con el novio". —Rafa, 32

"Veo gente ensuciando en los baños". —Fer, 26

Publicado originalmente en VICE.com