
El Ayuntamiento de York votó el pasado viernes a favor de retirar su ducado al príncipe Andrés, el tercero de los hijos de la reina Isabel II, quien hace dos meses alcanzó un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre, la mujer que le acusó en Estados Unidos de abusos sexuales cuando era menor de edad.
Concejales de todas las ideologías votaron por unanimidad a favor de retirarle este título honorífico que le fue entregado como regalo de bodas en 1897, un año después de contraer matrimonio con Sarah Ferguson.
A su vez, algunos de los concejales que intervinieron en el debate le pidieron al príncipe Andrés que renunciara al ducado para limpiar, en palabras de la laborista Aisling Musson, la “mancha” que supone para la ciudad.
El liberal Darryl Smalley, autor de la propuesta, agradecieron el apoyo del resto de los concejales del Consejo Municipal, sin importar colores políticos, y destacaron que ducado de York es el mayor honor del que disponen como ciudad y solo puede ser otorgado a aquellos lo lleven “con orgullo y responsabilidad”.
“Habiendo sido despojado de sus roles militares y patrocinios reales por la reina, creemos que es correcto eliminar todos los vínculos que el príncipe Andrés todavía tiene con nuestra gran ciudad”, dijo, según informó The Guardian.
Esta decisión, explicó, “envía el mensaje correcto de que nosotros, como ciudad, apoyamos a las víctimas de abuso. El siguiente paso lógico es que haga lo correcto y renuncie a su título de duque de York”, dijo Smalley, que en caso contrario, aboga por que el Gobierno y el Palacio de Buckingham intervengan.
Por su parte, la laborista Musson remarcó que esta decisión es una deuda del Ayuntamiento con quienes han sido víctimas de la violencia sexual, el abuso, o la trata de personas. “Nuestro primer deber no es con nuestra reputación sino con su bienestar y protección”, enfatizó.
El Ayuntamiento, dominado por el partido Liberal Demócrata y con presencia de verdes, laboristas, conservadores e independientes, votó por unanimidad despojar del ducado de York al príncipe Andrés, con las únicas dos abstenciones del alcalde Chris Cullwick y el alcalde electo David Carr.
En febrero, el príncipe Andrés, de 61 años, evitó ir a juicio al resolver la demanda de abuso sexual en su contra presentada por Virginia Giuffre con un acuerdo económico extrajudicial que, de acuerdo a medios británicos, ascendió a, al menos, £ 7,5 millones, alrededor de USD 10 millones.
Los documentos judiciales presentados en Nueva York revelaron que el ex duque de York prometió hacer una “donación sustancial” a la organización benéfica de Giuffre que lo acusó de haberla agredido sexualmente cuando era menor de edad y era manejada por Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell; declarada culpable de cargos que incluyen tráfico sexual.
El pasado enero, Isabel II retiró a su hijo de sus títulos militares y organizaciones benéficas a raíz de la grave denuncia en su contra. También fue despojado de su tratamiento de Alteza Real, al igual que el príncipe Harry cuando renunció a su cargo oficial en la familia real.
“El duque de York continuará sin ejercer ninguna función pública y defenderá su caso judicial como ciudadano privado”, anunció el Palacio de Buckingham el mes pasado.
(Con información de Europa Press)
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