La Policía británica desplegó este viernes unidades especializadas en los alrededores del castillo de Windsor, situado a unos 40 kilómetros al oeste de Londres, en el marco de los preparativos para la visita que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizará la próxima semana al Reino Unido.
Como parte del dispositivo preventivo de seguridad, agentes de la Unidad de Búsquedas inspeccionaron bolardos, papeleras y alcantarillas en las inmediaciones de la residencia real, con el apoyo de perros adiestrados. Según indicó un portavoz policial, las labores de rastreo y vigilancia se mantendrán durante toda la estancia presidencial.
Trump y su esposa, Melania, llegarán al Reino Unido el martes por la noche y permanecerán en el país los días 17 y 18 de septiembre, invitados por los reyes Carlos III y Camila. Será la segunda visita de Estado del mandatario al Reino Unido, tras la que tuvo lugar en 2019.
La estancia estaba inicialmente programada hasta el 19 de septiembre, según un comunicado difundido por el palacio en julio; con el nuevo calendario, se reduce en un día. Trump y Melania serán recibidos en el aeropuerto londinense de Stansted por el embajador estadounidense y un representante de la Casa Real británica.
La pareja se hospedará en Windsor, donde participará en una recepción ceremonial con la familia real, donde se realizará una procesión en carruajes escoltada por la Caballería Real y acompañada por bandas militares.
En el castillo, una guardia de honor dará la bienvenida al presidente y su esposa, quienes después almorzarán con la familia real y visitarán una exposición de objetos de la Colección Real relacionados con Estados Unidos.
Por la tarde, Trump y Melania acudirán a la Capilla de San Jorge para rendir homenaje a la reina Isabel II y participar en una ceremonia que, si las condiciones lo permiten, concluirá con un sobrevuelo de cazas británicos y estadounidenses. La jornada cerrará con un banquete de Estado en Windsor, durante el cual Carlos III y el presidente ofrecerán sendos discursos.
El jueves, Trump se trasladará a Chequers, la residencia campestre del primer ministro británico, ubicada a unos 60 kilómetros de Londres, para mantener un encuentro con Keir Starmer, participar en una recepción empresarial y una rueda de prensa conjunta.
Durante la visita, en la que se prevén manifestaciones tanto en Windsor como en la capital británica, se desplegará un amplio dispositivo de seguridad que incluirá drones de vigilancia aérea. Los ciudadanos protestan contra la visita del líder de la primera potencia mundial.
Antes de reunirse con su esposo, la primera dama visitará con la reina Camila la Biblioteca Real y los jardines de Frogmore, entre otros lugares de interés en los terrenos de Windsor.
(Con información de EFE)
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