
Los efectos del cambio climático pueden causar deficiencias psíquicas, defectos de nacimiento, obesidad, asma, depresión, entre otros problemas, si no se adoptan medidas para hacerle frente, según un estudio publicado hoy en Australia.
El trabajo de la Alianza Australiana de Salud Global (GHAA, siglas en inglés), analiza los efectos del cambio climático en la salud de los habitantes de Asia Pacífico, especialmente en las zonas propensas a desastres naturales y en las que los cultivos han sido afectados por el intenso calor.
"Los hijos de las mujeres que han experimentado un daño, entre moderado y severo por casos objetivamente evaluados y vinculados a las tormentas, sobre todo entre el primer y segundo trimestre de embarazo, han perdido capacidad cognitiva", alerta el informe.
Esto se manifiesta a los dos años con la pérdida de al menos 14 puntos de coeficiente intelectual, así como un menor vocabulario, mientras que a largo plazo revela deficiencias en el proceso de aprendizaje, problemas de obesidad y mentales en la adolescencia.
El estudio también señala que el aumento del calor puede producir o exacerbar pandemias como el zika y otras enfermedades transmitidas por los mosquitos, y agravar otros problemas por el deterioro de la calidad del aire y el agua como el asma, las alergias, neumonía o diarreas.

"No se podrá beber de las fuentes de agua. El cambio climático incluso ha sido vinculado a la depresión", según el informe, que realza los problemas en la salud mental generados por la escasez de recursos y los desastres naturales.
Asimismo, el aumento del nivel del mar o los desastres naturales pueden mermar los cultivos, lo que puede causar un mayor problema de desnutrición entre las poblaciones vulnerables, según el estudio, que señala que cosechas de granos como el maíz, el trigo, el arroz o la soja caerán en al menos un 10 por ciento en 2050.
La investigación también destaca que el aumento de las temperaturas provoca un mayor absentismo laboral por estrés que, en el caso de Australia le cuesta cada año unos 8.700 millones AUD (5.990 millones USD o 5.369 millones EUR).
En otro estudio publicado en 2017, GHAA aseguró que en 2100 una de cada tres personas del planeta estará expuesta a olas de calor extremo suficientes para causar la muerte.
La organización da nueve recomendaciones que incluyen el reconocer que el cambio climático impacta en la salud de la población, la capacitación de los profesionales de la salud respecto a estos efectos y medidas para reducir su impacto, entre otras.
Con información de EFE
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
Últimas Noticias
5 avispas y un nombre en honor a una diosa griega: el hallazgo que cambió lo conocido sobre la biodiversidad en el Mediterráneo
Un estudio publicado en ZooKeys triplicó las variedades endémicas conocidas en Chipre, con cada nueva especie bautizada a partir de personas, lugares e historia del territorio donde fue encontrada

Alemania registra 14.000 muertes por calor en 2026, la cifra más alta de las últimas décadas
El Instituto Robert Koch confirmó el récord tras un verano con temperaturas superiores a 40 °C, donde cerca de 9.600 fallecimientos se concentraron en una sola semana de fines de junio

Netanyahu respondió a Turquía por solicitar una alerta internacional para arrestarlo: “Israel no lo tolerará”
Ankara sostiene que busca responsabilidades por la detención de activistas y la interceptación de barcos en aguas internacionales

Más que volar: el inesperado hallazgo que realizaron científicos del Instituto Max Planck en las alas de las polillas
El equipo retiró escamas, recortó bordes y examinó las muestras con un microscopio electrónico de barrido hasta identificar dos tipos de pelos con características inéditas. El descubrimiento abre preguntas sobre cuántos otros insectos podrían tener capacidades similares

Tras más de dos décadas en el olvido, identifican en Japón una salamandra gigante de 3,5 millones de años
Los restos fueron hallados en los años 90 en la prefectura de Oita, pero permanecieron mal clasificados por más de veinte años. Un nuevo análisis comparativo reveló que pertenecen a un género hasta ahora desconocido para la paleontología


