
Ya llegó El Niño, anunció el Servicio Meteorológico Nacional de la Argentina. Se trata de un evento global, con repercusiones en diferentes lugares del planeta. En ese sentido, se detectó que aumentaron las temperaturas en la parte central y oriental del Océano Pacífico ecuatorial, y luego hubo cambios en la atmósfera.
Como se trata de un fenómeno complejo, su nombre para la meteorología es El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y puede implicar que se produzca un aumento de las lluvias y tormentas en algunas zonas del sur de Sudamérica, especialmente en Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay.
De acuerdo con el informe del SMN, " estamos en condiciones de El Niño, ya que en las últimas semanas la temperatura del océano Pacífico se mantuvo por encima de la temperatura umbral para este fenómeno y la atmósfera comenzó a responder a ese calentamiento”.

Se trata de un fenómeno climático natural que tiene una recurrencia de entre 2 y 7 años. Su impacto en el clima es de escala global y varían según la región del planeta y la época del año en que se presente.
“Las anomalías de temperatura del agua del mar en el océano Pacífico ecuatorial son consistentes con una fase Niño. Se observó un debilitamiento de los vientos alisios en el Pacífico ecuatorial desde mediados de julio, lo cual indicaría que la atmósfera comenzó a acoplarse al océano. El Índice de Oscilación del Sur mantuvo valores negativos, característico de una fase cálida”, detalló el informe.
En cuanto al trimestre que va desde septiembre, octubre y noviembre de 2023, los pronósticos indican que hay 99% de probabilidad de que las condiciones de El Niño se mantengan.

Desde la década de 1960 hasta la actualidad se han registrado 21 fenómenos de El Niño durante la primavera. Esas extensas estadísticas permiten conocer con profundidad cómo se comporta el clima en el país.
En general, en las primaveras bajo la influencia de El Niño suele aumentar la frecuencia y la intensidad de las lluvias en gran parte del centro-este y norte argentino, especialmente en las provincias de Misiones, Corrientes y norte de Santa Fe.
Esas provincias son las que tienen una mayor vinculación con el fenómeno de El Niño. De hecho, de acuerdo a los datos históricos, de las 10 primaveras más lluviosas en esa región, 7 fueron en años con presencia de este fenómeno.

“Esas estadísticas demuestran las implicancias que tiene el ENOS en las precipitaciones de la región, que generalmente se traduce en temporadas donde sube el riesgo de inundaciones, crecidas de ríos, tormentas intensas, entre otros impactos”, advirtió el organismo público.
También hay que destacar que las primaveras con El Niño suelen ser más lluviosas en la provincia de Buenos Aires, sur del Litoral y el noroeste de Patagonia.
En otras regiones de Argentina, el fenómeno también trae consecuencias. Un panorama completamente opuesto al anterior se observa en el oeste de la Pampa Húmeda, donde en las primaveras con El Niño predominan lluvias inferiores a las normales.
Frente a la posibilidad de que ocurran inundaciones, Miguel Martin, ex coordinador de la Red Científico Tecnológica para la Gestión del Riesgo de Desastres (Red GIRCYT), analizó -al ser consultado por Infobae recientemente- que cada comunidad debería considerar que los desastres no son naturales.
Si se tiene en cuenta que hay personas expuestas a riesgos potenciales de un desastre, el enfoque es diferente, ya que favorece que se trabaje más en prevención del riesgo local.
Desde 2014 están en vigencia diferentes protocolos de gestión de información que especifican los pasos que deben seguir las diferentes instituciones públicas para la preparación para las emergencias como una inundación.

El impacto que puede tener El Niño preocupa a las autoridades sanitarias de las Américas desde hace unos meses. Fueron convocadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para una reunión virtual en la que se alentó a que el sector de la salud se prepare para responder mejor al impacto que podría tener El Niño.
En los últimos 15 años, los huracanes, las tormentas, las inundaciones y los desplazamientos del terreno han generado más del 57% de las emergencias ocurridas en las Américas; y afectaron a más de 175 millones de personas, según datos del Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres.
“El fenómeno de El Niño y la temporada de huracanes son un llamado para revisar dónde estamos como sector salud, cuáles son los escenarios posibles ante el riesgo de lluvias intensas y huracanes, y planificar las medidas a tomar”, consideró Leonardo Hernández, jefe de la Unidad de Operaciones de Emergencias de la OPS.
Durante la reunión se instó a las autoridades a actualizar y revisar los planes de contingencia hospitalarios y de la red de servicios salud, evacuar centros de salud que pudieran sufrir daños estructurales, asegurar la compra y ubicación estratégica de suministros médicos esenciales, redistribuir personal de salud para hacer frente a un incremento repentino de la demanda de atención, y preparar materiales de comunicación para la prevención de riesgos en salud de la población.
Últimas Noticias
Pollo de montaña: la rana que desconcierta a la ciencia y desafía la extinción en el Caribe
Enfermedades, caza y deforestación han reducido las poblaciones de este anfibio gigante, que hoy depende de zoológicos y científicos para sobrevivir en su hábitat natural

Delfines en la Patagonia: la amenaza natural inesperada detrás de los varamientos masivos
Investigadores argentinos identificaron el factor clave detrás de dos episodios masivos, cambiando el enfoque sobre la conservación marina local

La crisis de incendios en El Salvador alcanzó el 98% de incremento en 2026 respecto al año anterior
Las estadísticas recopiladas por entidades estatales muestran una escalada significativa de episodios de fuego en distintas zonas, atribuyendo tanto a factores naturales como a acciones humanas la magnitud de este fenómeno

Cómo los paneles solares pueden mejorar las cosechas incluso cuando dejan de funcionar
Expertos destacan que los sistemas agrivoltaicos, aunque no generen electricidad, continúan aportando valor al sector rural al mejorar las condiciones ambientales y aumentar la productividad de los alimentos

Cómo la innovación digital puede salvar o agravar el medioambiente
Las nuevas soluciones como la inteligencia artificial y las energías renovables mejoran la eficiencia y reducen emisiones, pero implican retos por el alto consumo de energía y recursos en los centros de datos y procesos de manufactura


