Impactante hallazgo sobre la Antártida: revelaron que hace millones de años albergaba una selva tropical

Científicos descubrieron pequeños fragmentos de ámbar, revelando ecosistemas antiguos con climas cálidos. Este hallazgo desafía las ideas preconcebidas sobre el continente polar

Guardar
El primer ámbar descubierto en la Antártida muestra que existía una selva tropical cerca del Polo Sur
Científicos hallaron ámbar en Antártida, retando las percepciones comunes del continente gélido (Klages et al., Antarctic Research, 2024)

Pensar la Antártida como una región calurosa y llena de vegetación parece imposible hoy en día. Sin embargo, un nuevo descubrimiento publicado en Antarctic Research se opone la imagen gélida que tenemos de este continente. Por primera vez, un equipo de científicos de Alemania y el Reino Unido encontró pequeños fragmentos de ámbar en la Antártida, restos que datan de entre 83 y 92 millones de años.

Este hallazgo asombra al mundo científico, debido a que indica que en la época de los dinosaurios existió en el Polo Sur una selva tropical, repleta de árboles productores de resina, plantas, flores, insectos y helechos. A través de este ámbar, que preserva rastros de vida de aquella época, los investigadores comenzaron a reconstruir uno de los ecosistemas más antiguos y sorprendentes de la Tierra.

Evidencia de una selva tropical en el Cretácico

El descubrimiento del ámbar en la Antártida refuerza la idea de que, durante el periodo Cretácico, hace millones de años, el continente más frío de la Tierra tuvo un clima cálido y húmedo, similar al de las selvas actuales de Nueva Zelanda o Patagonia. Este ambiente tropical en el extremo sur del planeta permitió el desarrollo de una espesa y diversa vegetación dominada por coníferas, árboles capaces de producir resina.

Los investigadores encontraron además fósiles de raíces, polen y esporas, piezas clave para entender este ecosistema ya extinto. Los árboles de esta selva debieron adaptarse a las condiciones únicas de la Antártida, sobreviviendo meses de oscuridad en los inviernos polares, lo que implicaba periodos de dormancia y una alta capacidad de resistencia en un clima extremo.

El hecho de que coníferas productoras de resina sobrevivieran en el Polo Sur durante el Cretácico subraya su asombrosa capacidad de adaptación. Durante los inviernos, las coníferas enfrentaban hasta cuatro meses de total oscuridad, un reto que probablemente superaron entrando en estados de dormancia, lo cual les permitía subsistir hasta la primavera.

En esta región, las heridas de los árboles producían un flujo de resina que sellaba la corteza, protegiéndola de insectos o posibles incendios. Esta resina se preservó en forma de ámbar gracias a que, tras su liberación, quedó rápidamente cubierta por sedimentos y agua, lo cual evitó la exposición a la radiación ultravioleta y la oxidación, elementos que habrían degradado estos restos con el tiempo. Este ámbar, de solo 0,5 a 1,0 milímetros de diámetro y con colores entre amarillo y naranja, permite ahora a los científicos observar los procesos naturales que definieron la flora antártica en aquel periodo.

Fragmento de ámbar encontrado en la Antártida visto al microscopio. (Johann P. Klages)
El ámbar antártico revela un clima tropical en el Cretácico, similar al de Nueva Zelanda (Johann P. Klages)

El clima de la Antártida en el periodo Cretácico contrasta fuertemente con su actual entorno helado. Durante esa época, la Antártida gozaba de temperaturas cálidas que permitieron el crecimiento de vegetación abundante y la proliferación de incendios forestales. Las muestras de ámbar extraídas contienen evidencias de depósitos volcánicos, indicando que esta región sufrió incendios frecuentes, lo cual habría influido en la vegetación y en la formación del suelo. Este periodo fue una de las fases más cálidas en la historia de la Tierra, un hecho que ahora, junto al hallazgo de ámbar en el Polo Sur, confirma que el clima y la vida antártica experimentaron cambios drásticos a lo largo de millones de años.

Estudios previos y futuros de la Antártida

Este descubrimiento sitúa a la Antártida en la lista de lugares del mundo donde se han encontrado depósitos de ámbar del Cretácico, junto a los depósitos hallados en el Otway Basin, en Australia, y la Formación Tupuangi, en Nueva Zelanda. Según el geólogo marino Johann Klages, del Instituto Alfred Wegener en Alemania, la presencia de ámbar en la Antártida confirma que en algún momento de su historia, todas las masas continentales del planeta tuvieron climas aptos para el crecimiento de árboles productores de resina. Esto añade nuevas piezas al rompecabezas sobre la evolución de los continentes, la migración de las especies y los cambios en la vegetación mundial a lo largo de millones de años.

Hallazgo de raíces y polen en Antártida ayuda a reconstruir antiguos ecosistemas tropicales (EFE)
Hallazgo de raíces y polen en Antártida ayuda a reconstruir antiguos ecosistemas tropicales (EFE)

El estudio de los fragmentos de ámbar hallados en la Antártida abre la puerta a futuras investigaciones sobre el ecosistema de este antiguo bosque. Los científicos esperan analizar si los incendios forestales afectaron estos bosques y buscan rastros de vida conservados en el ámbar, como restos de insectos o microorganismos, que ayuden a entender cómo funcionaba este ambiente hace 90 millones de años. Klages y su equipo confían en que nuevos análisis permitirán responder si el ecosistema era estable o si estuvo sujeto a eventos climáticos extremos, lo que podría ofrecer información clave sobre los impactos ambientales de esa era y su relación con los cambios climáticos actuales.

Últimas Noticias

Día Mundial del Cáncer de Colon: cómo prevenir la enfermedad que afecta a personas cada vez más jóvenes

En la última década creció la incidencia en menores de 50 años. Los expertos remarcan que los hábitos saludables pueden disminuir el riesgo y que la detección precoz permite acceder a tratamientos con perspectivas de cura

Día Mundial del Cáncer de Colon: cómo prevenir la enfermedad que afecta a personas cada vez más jóvenes

Misión de la NASA a la Luna: la historia de los cuatro astronautas elegidos para encabezar el hito

Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen ya se encuentran en cuarentena en Florida, listos para Artemis II. El vuelo de diez días será el primero en llevar humanos más allá de la órbita lunar desde 1972

Misión de la NASA a la Luna: la historia de los cuatro astronautas elegidos para encabezar el hito

El futuro del abrigo podría estar en la piel: crean una crema con bacterias que producen calor en temperaturas extremas

La tecnología, probada en modelos animales, abre la puerta a nuevas soluciones personalizadas para trabajadores, deportistas y exploradores expuestos a frío intenso

El futuro del abrigo podría estar en la piel: crean una crema con bacterias que producen calor en temperaturas extremas

De la ficción al laboratorio: cómo los científicos desmontan el mito de los dinosaurios venenosos

Analizar dientes, huesos y tejidos fósiles ayuda a entender el ecosistema mesozoico y a separar los hechos reales de las historias creadas por el cine y la imaginación popular

De la ficción al laboratorio: cómo los científicos desmontan el mito de los dinosaurios venenosos

El secreto de los neandertales: organización y táctica fueron las claves de la caza del elefante de colmillos rectos

El análisis de restos fósiles y químicos confirma que la estructura social avanzada fue fundamental en la obtención de grandes recursos alimenticios. Cómo lo hacían

El secreto de los neandertales: organización y táctica fueron las claves de la caza del elefante de colmillos rectos
MÁS NOTICIAS