
Después de la fase aguda de la infección por el coronavirus, se puede desarrollar un síndrome con diferente síntomas que pueden durar más de cuatro semanas o incluso más de un año. A veces, los síntomas pueden desaparecer o reaparecer. Se llama COVID de larga duración, prolongado o persistente. También le dicen “PostCOVID”. Un estudio en el Reino Unido reveló que puede haber tres tipos principales del COVID prolongado en los pacientes, que se diferencian por los síntomas.
Como el COVID-19 es una enfermedad emergente causada por el coronavirus, que recién se descubrió en enero de 2020, cada día investigadores de todo el mundo están descubriendo más mecanismos e impactos que van desde la entrada del virus en el organismo hasta sus secuelas.
Durante mucho tiempo ha sido difícil para los médicos definir el síndrome del COVID prolongado (o “Long COVID” en inglés) por la gran cantidad de síntomas que presenta. Puede incluir más de 200 síntomas diferentes, incluyendo la pérdida de cabello y la pérdida de la libido.
El estudio del Reino Unido fue realizado por investigadores del King’s College de Londres. Aún no fue revisado por pares y se puede ver aquí. Utilizaron los datos de la aplicación de seguimiento ZOE Covid, y descubrieron que existen tres formas diferentes del síndrome post-Covid. En el artículo que escribieron, los científicos afirman que las futuras investigaciones sobre el COVID prolongado “deberían considerar la subdivisión de los individuos afectados en diferentes subgrupos”, ya que eso podría ayudar a los investigadores a desentrañar cómo funciona y afecta a los pacientes esta misteriosa enfermedad.

Los investigadores examinaron a 1.459 personas con COVID Prolongado, que los autores del estudio definen como aquellas que padecen síntomas durante al menos 84 días tras la infección. El estudio afirma que hay una rama neurológica del COVID de larga duración, una respiratoria y la tercera forma es una gama diversa de síntomas más graves y de mayor alcance.
Los pacientes con post COVID que tienen más síntomas neurológicos, incluyendo fatiga, niebla cerebral y dolor de cabeza- han tenido la infección cuando circulaban las variantes Alfa y Delta en el Reino Unido, entre diciembre de 2020 y mayo de 2021.
Un segundo grupo de pacientes experimentó síntomas respiratorios, como dolor en el pecho, problemas pulmonares y dificultad para respirar. Esos síntomas se encontraron más frecuentemente entre los infectados entre marzo y mayo de 2020, cuando la gente no estaba vacunada.
Los síntomas del último grupo incluyen palpitaciones, dolores musculares, cambios en la piel y el cabello, así como “síntomas multiorgánicos debilitantes”, según el King’s College.
Sin embargo, los investigadores afirmaron que estos tres subtipos eran evidentes en todas las variantes, pero no pudieron asignar un porcentaje de riesgo a cada una de ellas. La autora principal, la doctora Claire Steves, del King’s College de Londres, afirmó: “Estos datos muestran claramente que el síndrome post-Covid no es una sola afección, sino que parece tener varios subtipos. Comprender las causas fundamentales de estos subtipos puede ayudar a encontrar estrategias de tratamiento. Además, estos datos subrayan la necesidad de que los servicios de Covid Prolongado incorporen un enfoque personalizado y sensible a los problemas de cada individuo”.

La primera autora, la doctora Liane Canas agregó: “Este es el primer estudio que analiza los subgrupos de pacientes con perfiles Post-Covid específicos y el efecto de la vacunación, antes de la infección, sobre el perfil de los síntomas. Por el componente de una serie temporal, nuestro estudio es relevante para el pronóstico Post-Covid, indicando cuánto tiempo pueden durar ciertos síntomas. Esta información podría ayudar a desarrollar un diagnóstico y un tratamiento personalizados para estas personas”.
Para hacer el estudio usaron técnicas de un campo de la inteligencia artificial. El doctor Marc Modat, de la Escuela de Ingeniería Biomédica y Ciencias de la Imagen, que dirigió el análisis, dijo: “Los enfoques de aprendizaje automático o “machine learning” han permitido empezar a explorar e identificar los diferentes perfiles del síndrome post COVID. Esto abre nuevas vías de investigación para comprender mejor el COVID-19 y motivar la investigación clínica que podría mitigar los efectos a largo plazo de la enfermedad.”
Días atrás, también se conocieron los resultados sobre otro trabajo sobre el COVID Prolongado. Se encontró que cerca del 5% de los pacientes a quienes se les confirmó el diagnóstico de COVID-19, es decir, unos 27 millones de personas en el mundo, sufrieron la pérdida del olfato o el gusto. El trabajo, llevado a cabo por un grupo de expertos internacionales entre los que se encuentran las universidades de Trieste y Sassari. Fue publicado el 27 de julio en la revista médica The BMJ, perteneciente a la Asociación Médica Británica.

Los expertos evaluaron 18 estudios previos sobre la pérdida del olfato y el gusto en varios continentes y en diversos grupos demográficos. Alrededor de las tres cuartas partes de los afectados por la pérdida del gusto o el olfato recuperaron esos sentidos dentro de los 30 días, señalaron. Según el estudio, aproximadamente el 5% de las personas dijeron haber sufrido una “disfunción persistente” 6 meses después de la infección por COVID-19. La pérdida del olfato fue uno de los marcadores más distintivos de la pandemia en los primeros tiempos de la crisis sanitarias por el coronavirus.
El análisis sugiere que la pérdida del olfato y el gusto podría ser una preocupación prolongada que requiere más investigación y recursos de salud para los pacientes que luchan con síntomas a largo plazo. “Hasta antes de la pandemia, se le restaba importancia al sentido del olfato: el coronavirus lo transformó en un protagonista indiscutible. En 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calculó que cerca del 5% de la población mundial tenía anosmia. Este porcentaje aumentó de tal manera tras la pandemia de COVID-19, que los Estados Unidos planea declarar a la anosmia como un problema de salud pública”, contó la doctora Stella Maris Cuevas, médica otorrinolaringóloga, experta en olfato y alergista.
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