
En América, el cáncer de próstata es el más común en los varones, con unos 413.000 nuevos casos y 85.000 muertes cada año. En tanto, el cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres y es el segundo en mortalidad: se diagnostica en más de 462.000 mujeres cada año, y casi 100.000 mueren a causa de esa enfermedad, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Se sabe que cuanto más temprano se detectan los tumores, más chances hay de curación y buena calidad de vida para los pacientes. Los investigadores del Conicet en la Argentina Adriana De Siervi (en el Instituto de Biología y Medicina Experimental o más conocido como el IBYME), Marina Simian y Diego Pallarola (de la Universidad Nacional de San Martín) tuvieron en cuenta el desafío y han desarrollado un kit de detección temprana para cánceres de mama y próstata, que buscan ofrecer pronto en toda América Latina.
El kit se llama Oncoliq y es un tipo de biopsia líquida que permite detectar precozmente el desarrollo de los tumores. Ya hay otros kits de biopsia líquida en el mercado, pero se usan principalmente con pacientes ya diagnosticados con cáncer con la idea de personalizar el tratamiento.

En cambio, en el caso de Oncoliq, el uso es diferente. Se basa en los MicroARN, que son abundantes en muchos tipos de células de mamíferos y como circulantes extracelulares. Hoy tienen el potencial de estar disponibles como biomarcadores en diferentes enfermedades.
Según contó la doctora en biología De Siervi a Infobae, comenzaron “a trabajar en el desarrollo de diferentes herramientas en 2014 con la idea de contribuir a la reducción de la mortalidad por cánceres. El kit Oncoliq permite analizar los MicroARN que están dentro de las células tumorales y en los fluidos como la sangre. Al tomarle una muestra de sangre a un persona, el kit permite hacer una detección temprana de la enfermedad. Luego, requiere que se hagan más estudios de diagnóstico”.

Apuntan a que el test Oncoliq sea un método de bajo costo y escalable. Por eso están trabajando para que no requiera el uso de tecnología de PCR para que se pueda usar en lugares con menos infraestructura.
El test ya fue evaluado a través de estudios preclínicos, con apoyo de subsidios del Conicet, la Agencia I+D+i (Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación) y la Fundación Williams. “Pudimos validar primero el test con pacientes que tenían tumores de mama y otras personas que no tenían la enfermedad. Demostró que el test tiene una sensibilidad del 92% para detectar el cáncer de mama de manera temprana”, contó De Siervi.

Ahora, los investigadores están llevando adelante una prueba piloto con el test para detectar cáncer de mama en el Hospital Militar Central en Ciudad de Buenos Aires y en el Hospital Posadas, en la provincia de Buenos Aires. En agosto, empezaría otra prueba piloto para cáncer de próstata.
Para escalar el desarrollo y llevarlo al mercado, los investigadores De Siervi, Simian y Pallarola crearon el año pasado una startup científica que se llama también Oncoliq. Tiene un consejo asesor integrado por Pablo Teubal y Osvaldo Pontiggia. Ya recibieron dinero del Fondo SF500 de Bioceres para avanzar en los estudios con el test.
Presentaron una patente provisional en Estados Unidos con autoría de las investigadoras Adriana De Siervi y su becaria Paula Farré y participación del CONICET. La patente está vinculada al kit de detección de cáncer de mama. Esperan pronto presentar la patente también en la Argentina y otros países de América Latina.

Además, los investigadores hicieron un acuerdo de transferencia de tecnología a Laboratorios CIBIC de la provincia de Santa Fe, que buscará ofrecer la biopsia líquida de detección del cáncer como un servicio. También han establecido una colaboración con otra startup de los Estados Unidos, Imago Systems, que se basa en el análisis con inteligencia artificial de las mamografías. Ese tipo de estudio puede combinarse con la biopsia líquida de Oncoliq.
Como complemento del Oncoliq, los investigadores están también trabajando en un test que servirá para el manejo del tratamiento de los cánceres. “Con la detección de los Micro ARN también se puede hacer un análisis del perfil de cada paciente e indicar un tratamiento más personalizado”, agregó De Siervi.
“Estamos llevando conocimientos del laboratorio básico a la clínica, porque estamos convencidos de que esta tecnología va a evitar muchas muertes. Uno de los factores que determina la sobrevida es el momento de detección”, sostuvo la científica Marina Simian. Es decir, realizan investigación traslacional partir de las necesidades de la comunidad, desarrollaron el test en el laboratorio y ahora están en la etapa de las pruebas piloto, combinar con inteligencia artificial y ofrecer el servicio en colaboración.
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