
La nueva variante Delta del coronavirus, identificada por primera vez en la India y ya prevalente en el Reino Unido, provoca síntomas distintos a las versiones anteriores del virus, según ha advertido Tim Spector, profesor de epidemiología genética de la universidad King’s College London.
La versión Delta provoca más mucosidad y dolor de garganta, pero menos tos y pérdida de olfato, según dice el experto, que dirige un estudio cuyas conclusiones todavía no han sido publicadas en una revista científica ni ha sido evaluado por pares.
La nueva variante es un 64% más transmisible que la británica (Alpha), según la agencia sanitaria Public Health England (PHE), y representa ya más del 90% de los contagios en el Reino Unido, donde los casos diarios se han disparado en las últimas semanas y han alcanzado hoy 11.007, la mayor cifra desde el 19 de febrero.
Spector dirige el llamado “estudio Zoe” sobre el coronavirus, en el que miles de personas describen sus síntomas a través de una aplicación en el móvil. A partir de los datos recogidos por esa vía, ha divulgado una lista de las manifestaciones más habituales que provoca la variante Delta:
1. Dolor de cabeza
2. Dolor de garganta
3. Secreciones nasales
4. Fiebre
5. Tos

El epidemiólogo subraya que la tos es más infrecuente entre los infectados con la nueva variante respecto a las anteriores. También ha descubierto, gracias a la participación ciudadana en su proyecto, que la pérdida de olfato que provocan otras variaciones del virus no aparece entre los diez síntomas más habituales con la Delta. “La gente puede pensar que está pasando solo un catarro estacional y continuar asistiendo a fiestas, donde pueden contagiar en torno a seis personas”, advierte Spector.
A pesar de que las autoridades del Servicio Nacional de Salud inglés (NHS) reconocen a la temperatura alta, tos persistente y a la pérdida o cambio repentino en el sentido de olfato o gusto (anosmia y/o disgeusia) como principales síntomas del coronavirus, investigadores del King’s College de Londres que dirigen el proyecto de vigilancia más ambicioso del mundo denominado COVID ZOE Symptom Study alertaron de que “la enfermedad pandémica está ahora actuando de manera diferente”.
Para este grupo de científicos, la variante que nació en India y clasificada por la OMS como Delta podría estar detrás del cambio en el cuadro clínico. A su vez, la particularidad del incremento en los contagios entre las personas más jóvenes, que suelen ser más propensas a sufrir una enfermedad leve.
El equipo investigador del King’s College ha estado rastreando los síntomas del virus a través de una aplicación para celulares llamada ZOE que lanzó en marzo pasado. Es el estudio de seguimiento de síntomas más grande, advirtieron. Los datos analizados por la app mostraron que la tos era el síntoma más común al comienzo de la pandemia, y el 46 por ciento de los pacientes infectados padecían este signo revelador.

Pero ahora, la tendencia cambió y la tos ha sido superada por dolor de cabeza (66 por ciento), dolor de garganta (53%), secreción nasal (49%) y fiebre (42%) en menores de 40 años, mientras que los mayores de 40 mostraron resultados similares, precisó el profesor Spector. Menos personas informaron que perdieron el sentido del gusto. Los científicos pudieron advertir también que la anosmia -o pérdida del olfato- ya no se encuentra entre los 10 síntomas más comunes.
“La gente no se está dando cuenta de este cambio y podría pensar que tiene algún tipo de resfriado estacional, van a fiestas y pueden contagiar. Desde principios de mayo, hemos estado observando los síntomas más reportados y ya no son los mismos que antes”, advirtió Spector.
De acuerdo al equipo investigador, el síntoma más reportado es el dolor de cabeza seguido de dolor de garganta, secreción nasal y fiebre. “Todos esos no son los viejos síntomas clásicos, el número cinco es la tos, por lo que es más raro y ya no vemos que la pérdida del olfato entre en el top 10”, alertaron.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Cuáles son las cinco amenazas que enfrentan los grandes ríos de Sudamérica
En el Día Internacional de Acción por los Ríos, científicos y ambientalistas advierten los riesgos que ponen en jaque a los ecosistemas acuáticos. Qué ideas se proponen para frenar el deterioro de esas fuentes de vida

Cómo los polluelos aprenden a identificar peligros: el sorprendente mecanismo social detrás de su supervivencia
Investigadores revelan que la guía de los adultos, y no solo el instinto, permite a los pequeños reconocer señales de alarma y adaptarse a amenazas del entorno desde los primeros días de vida

¿Por qué solo algunas especies logran controlar su voz? La respuesta está en el cerebro de focas y leones marinos
El hallazgo de una vía exclusiva para la vocalización en estos mamíferos marinos podría cambiar la forma en que la ciencia entiende la evolución del lenguaje. Cómo este avance abre nuevas perspectivas sobre esta capacidad presente en el reino animal y humano

El asombroso secreto de los cuervos de Yellowstone: cómo logran encontrar alimento sin seguir a los lobos
Un nuevo estudio revela que estas aves usan memoria espacial y rutas de navegación sorprendentes, desafiando las ideas tradicionales sobre la inteligencia animal y el equilibrio ecológico en el parque

Cómo el cerebro entrena su atención para silenciar los sonidos repetidos y captar lo relevante
Un equipo de la Universidad de Carolina del Norte publicó una investigación que explica cómo el sistema nervioso prioriza estímulos novedosos y reduce la respuesta ante señales auditivas ya conocidas



