Condenaron a 86 años de cárcel a un anarquista acusado de colocar tres bombas en Santiago de Chile

Su pareja y cómplice deberá cumplir 12 años. Ambos ya habían estado cuatro años en una cárcel de España por colocar un artefacto explosivo en la Basílica de Zaragoza

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Francisco Solar (d) y Mónica Caballero (i), en una fotografía de archivo. EFE/J.J. Guillén/Pool
Francisco Solar (d) y Mónica Caballero (i), en una fotografía de archivo. EFE/J.J. Guillén/Pool

(Desde Santiago, Chile) Este jueves el Sexto Tribunal Oral Penal de Santiago condenó al anarquista Francisco Javier Solar Domínguez (44) a un total de 86 años de cárcel por colocación, envío de bombas y homicidios frustrados. Su pareja y cómplice, Mónica Caballero, recibió una pena de 12 años de presidio.

La pareja había sido acusada de cometer tres atentados explosivos en Santiago entre los años 2019 y 2020: una bomba que llegó por correo a las oficinas del exministro del Interior del gobierno de Sebastián Piñera, Rodrigo Hinzpeter; la colocación de un artefacto que alcanzó a explotar en la 54a. Comisaría de Huechuraba dejando varios carabineros heridos, y dos bombas que no detonaron en la Torre Millenium, en la comuna de Las Condes, según informa una nota de radio Universidad de Chile.

Las altas penas solicitadas se deben a que “estos artefactos explosivos estaban destinados a matar a determinadas personas y por eso el Ministerio Público también acusó por homicidio frustrado”, señaló el fiscal Álex Cortez.

Solar reconoció los delitos y declaró que su motivación fue “dar una respuesta a la brutalidad policial y a un exministro del Interior recordado por su faceta represiva, lo cual se cumplió completamente”.

Ambos ya habían sido condenados en España como autores de la colocación de una bomba que explotó en 2013 en la Basílica del Pilar, en Zaragoza. Tras cumplir cuatro años y seis meses de cárcel, fueron deportados a Chile en 2017.

¿Quién es Francisco Solar?

Francisco Solar nació en Santiago, es el mayor de cuatro hermano y estudió en el colegio privado Sagrados Corazones de Manquehue. Fanático del club de fútbol Universidad Católica, fue campeón de tenis a los 15 años y a los 17 ya se había declarado punk y antisistema, Entró a estudiar antropología en la Universidad de Humanismo Cristiano, donde conocería a algunos de los futuros imputados por el denominado Caso Bombas 1, según reza una nota publicada en el medio digital Ex-Ante.

La mañana del 14 de agosto de 2010, Solar fue detenido en Valparaíso tras diversos allanamientos realizados a viviendas en esa ciudad puerto y Santiago. En total fueron aprehendidas 14 personas ese día. La fiscalía lo imputó por instalación de bombas y asociación ilícita y lo enviaron a prisión preventiva, donde permaneció 9 meses.

Según la Fiscalía, Solar había perpetrado tres atentados, los que dieron origen al llamado “Caso Bombas 1″: una bomba artesanal en las inmediaciones de la Agencia Nacional de Inteligencia, que explotó el 18 de enero de 2006 e hirió a un empleado municipal; un artefacto explosivo que instaló en las oficinas del Consejo de Defensa del Estado el 21 de diciembre de 2006 - que fue desactivado por el Grupo de Operaciones Policiales Especiales (Gope) de Carabineros-, y otro artefacto que estalló en una sucursal de Chilectra en La Cisterna, el 16 de octubre de 2007, que solo produjo daños materiales.

Sin embargo, el Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal de Santiago lo absolvió el 13 de julio de 2012, junto a otros cinco acusados en el caso, lo que sería refrendado por la Corte Suprema. El Ministerio del Interior, encabezado entonces por Rodrigo Hinzpeter, fue querellante en el caso.

Durante el juicio inició una relación sentimental con Mónica Caballero, imputada por instalar una bomba en la Iglesia Los Sacramentinos y quien también fue absuelta en la causa.

Francisco Solar también participó activamente en la revuelta social de octubre de 2019. REUTERS/Ivan Alvarado
Francisco Solar también participó activamente en la revuelta social de octubre de 2019. REUTERS/Ivan Alvarado

Atentado en España

En 2012 partieron a España y el 13 de noviembre de 2013 fueron acusados de poner un artefacto explosivo en la Basílica de Zaragoza, perforándole el tímpano a una mujer. El artefacto era un cilindro de butano, con 2 kilos de pólvora y un reloj activador, dejado en la nave central.

Agrupaciones anarquistas de diversos países glorificaron a la pareja y reivindicaron sus nombres con bombazos detonados en Brasil, Grecia, Italia, Alemania, España y Chile.

La justicia española los condenó a 12 años de cárcel por los delitos de lesiones y daños terroristas. Tras un año de prisión luego de la sentencia y cuatro en total, conmutaron el resto de la condena a cambio de la expulsión del territorio español. Volvieron a Chile el 7 de marzo del 2017 y Solar formó una editorial.

Caso Bombas 2

El 25 de julio de 2019 llegó una encomienda al escritorio del abogado Rodrigo Hinzpeter. El Gope evacuó el edificio antes que estallara el artefacto. Con el mismo remitente había sido enviado un paquete a la 54° Comisaría de Carabineros de Huechuraba, que detonó, hiriendo a 8 carabineros y generando una alerta general. Otras dos bombas no detonaron en la Torre Millenium, en la comuna de Las Condes.

El 24 de julio de 2020 la pareja volvió a ser detenida y tras más de un año en prisión preventiva, Francisco Solar declaró en la causa. De acuerdo con el testimonio difundido por La Tercera, al retomar las actividades anarquistas en 2018, “me puse a pensar en algún objetivo, teniendo claro que, si iba a asumir un riesgo grande, la acción a realizar debía ser potente”.

“Fui a ver al edificio Itaú a ver su flujo de gente, la gente que entraba, que salía; intenté ingresar al piso 14, donde estaban las oficinas del Grupo Quiñenco y no pude por los férreos controles existentes en la entrada (…), por lo que pensé que lo mejor sería enviar una encomienda explosiva dirigida a la oficina de Rodrigo Hinzpeter, para asegurarme que él fuera quien abriera el paquete”, consignó el medio.