Agatha Christie: los paisajes, viajes y pasiones que inspiraron sus novelas

Guardar
Google icon

Judith Mora

Torquay (R. Unido), 25 jul (EFE).- Su infancia en el condado inglés de Devon, su pasión por los viajes en tren y su experiencia farmacéutica durante la Primera Guerra Mundial inspiraron la obra de Agatha Christie, la novelista más vendida de la historia, desde el detective Hércules Poirot hasta el veneno como recurso homicida predilecto.

PUBLICIDAD

Curiosa y aventurera, su vida y trayectoria profesional, muy atípicas para una mujer de su época, centrarán una gran exposición en octubre en la Biblioteca Británica de Londres, con documentos manuscritos y objetos personales, como parte de los eventos para conmemorar el 50 aniversario de su muerte, el 12 de enero de 1976.

Nacida el 15 de septiembre de 1890 en la localidad costera de Torquay, en la llamada 'Riviera inglesa' del suroeste de Inglaterra, su infancia en libertad con escolarización en casa, el río Dart y la mansión georgiana de Greenway que adquirió en su madurez son referentes constantes en sus novelas.

PUBLICIDAD

También los intrépidos viajes en ferrocarril por Europa y sus estancias en Oriente Medio, donde participó en excavaciones arqueológicas, forjaron clásicos como 'Asesinato en el Orient Express' (1934) y 'Muerte en el Nilo' (1937).

En el tranquilo pueblo de Torquay, una placa azul marca el lugar donde se alzaba Ashfield, la vivienda -hoy sustituida por un bloque de pisos- donde la escritora se crió en el seno de una familia acomodada, que más tarde perdió parte de su fortuna.

Era la menor de tres hermanos y su madre la animó desde pequeña a inventar cuentos, un proceso creativo que alimentó con las obras de Jane Austen, Charles Dickens y, sobre todo, las aventuras de Sherlock Holmes creadas por Arthur Conan Doyle.

Su experiencia como dispensadora de farmacia durante la I Guerra Mundial le proporcionó conocimientos sobre venenos que utilizó con precisión en sus tramas, mientras que la observación de sus conciudadanos en el paseo marítimo contribuyó a perfilar sus personajes.

"Fue su hermana Madge quien un día la retó a escribir un relato detectivesco, que resultó en la publicación en 1920 de su primera novela, 'El misterioso caso de Styles', donde debutó Poirot", explica a EFE Lucy Rowland, comisaria de la próxima exposición 'Agatha Christie: Un mundo de misterio'.

Según el experto local Graham Kerr, Poirot, el excéntrico investigador del cuidado bigote, se inspiró en un antiguo policía belga refugiado en Torquay durante la Gran Guerra.

Miss Marple, la perspicaz anciana detective que creó años después, refleja por su parte a su abuela materna, "amable, pero que siempre sospechaba lo peor de los demás y casi siempre acertaba".

Casada en 1914 con el piloto Archie Christie, de quien conservó el apellido, y en 1930 con el arqueólogo Max Mallowan, al que conoció en Irak, la autora escribió 66 novelas, 14 colecciones de relatos y otros seis libros bajo el seudónimo Mary Westmacott. Entre sus obras teatrales destaca 'La ratonera', estrenada en 1952 y aún hoy la función que más tiempo ha permanecido ininterrumpidamente en cartel en el mundo.

 La 'reina del crimen' ha vendido unos 2.000 millones de ejemplares en más de 100 idiomas, solo por detrás de la Biblia y William Shakespeare.

A unos 12 km de Torquay, en una colina con vistas al río Dart, se alza la mansión blanca de Greenway, que compró en 1938 para pasar los veranos en familia y que utilizó como escenario de su novela 'El templete de Nasse-House' (1956), con el embarcadero como lugar del crimen.

La casa y su entorno inspiraron 'Cinco cerditos' (1942) e 'Inocencia trágica' (1958), mientras que la costa cercana y la isla de Burgh están vinculadas a 'Y no quedó ninguno' (1939) y 'Maldad bajo el sol' (1941).

El hotel Imperial de Torquay es el Majestic de 'Peligro inminente' (1932), y el vecino pueblo de Cockington se transformó en la idílica localidad de St. Mary Mead, donde reside Miss Marple.

"A cincuenta años de su muerte y más de un siglo después de su primera novela, Agatha Christie sigue siendo popular e influyente", señala Rowland.

"Muchas de las características que reconocemos del género policíaco proceden de ella: el círculo cerrado de sospechosos, la reunión final en el salón donde se revela al culpable o ese detective sagaz pero infravalorado", apunta.

Además de explorar su universo literario, la exposición londinense revelará facetas menos conocidas de la escritora, como su afición al surf, que practicó en Hawái, así como al patinaje, la natación, el piano y el canto. EFE

(foto) (vídeo)