Expertos defienden la colaboración para fomentar el liderazgo de España en innovación sanitaria

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Expertos del sector sanitario han defendido la importancia de la colaboración entre instituciones, sanitarios y pacientes para reforzar el papel de España en el ámbito de la innovación sanitaria europea y convertir sus fortalezas en liderazgo real.

Así se ha puesto de manifiesto en el curso de verano 'El sector biofarmacéutico como motor de innovación y crecimiento: claves para el liderazgo de España', un encuentro organizado por Takeda en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, que ha contado con representantes de la administración, reguladores, industria farmacéutica, hospitales, investigadores, expertos en salud digital y asociaciones de pacientes.

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El sector biofarmacéutico atraviesa un momento de transformación a escala global. La competencia por atraer inversión en I+D, ensayos clínicos y capacidad de fabricación se intensifica en un contexto geopolítico cada vez más complejo, marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro, la rivalidad tecnológica entre grandes bloques y la creciente presión por garantizar el acceso a medicamentos innovadores.

En este escenario, la Unión Europea impulsa iniciativas como Europe's Choice, orientadas a reforzar la autonomía estratégica del ecosistema biofarmacéutico europeo, y España, por su parte, se presenta como uno de los ecosistemas de investigación clínica más sólidos de Europa.

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CONSOLIDACIÓN DE LA FORTALEZA ESPAÑOLA

Pese a su solidez hospitalaria, España aún debe consolidar aspectos como la previsibilidad, la agilidad regulatoria y una colaboración público-privada efectiva que le permitan atraer de forma sostenida inversión, ensayos clínicos y actividades de fabricación de alto valor.

A este respecto, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha afirmado que para reforzar su competitividad en los sectores biofarmacéutico y biomédico, "España necesita seguir consolidando los cambios iniciados desde hace unos años".

Mayor integración de las políticas públicas en el conjunto del país, más impulso a todo lo que tiene que ver con el papel de la política industrial, mayor continuidad con los elementos relacionados con el acceso y la disminución de tiempos y mantenimiento de su papel fundamental a nivel europeo son algunos de los puntos en los que, según Padilla, España debe trabajar para reforzar su competitividad biofarmacéutica.

"En el momento en el que vivimos, no basta simplemente con respuestas basadas en las fronteras de un país. Necesitamos responder a las iniciativas que vienen, por ejemplo, desde países como Estados Unidos o como China, con una mayor integración a nivel europeo y España tiene una voz fundamental que sea representada a ese nivel", ha aseverado respecto al papel que juega España en el nuevo contexto internacional.

Además de su participación en ensayos clínicos, Padilla ha destacado que "España desempeña un papel clave a la hora de configurar una respuesta por parte de la Unión Europea" y es clave tanto en el ámbito regulatorio como en el de compras.

APOYO REGULATORIO DESDE EL MINISTERIO

El Ministerio trabaja para dar continuidad a esta bonanza en materia de investigación preclínica y acceso a los medicamentos, pero apuesta por descentralizar. Además, impulsa una regulación que apoya esta posición española. Así, ha aprobado el Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, va a aprobar en las próximas semanas el proyecto de ley de medicamentos y está en audiencia pública el Real Decreto de Precio y Financiación.

Por otro lado, colabora con otros ministerios en el desarrollo de iniciativas como el 'Plan ProFarma', que conlleva incentivos fiscales a aquellas empresas que cumplan con unos criterios, uno de los cuales es el desarrollo de capacidades de producción en España.

También desde el ámbito institucional, el director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia del Ministerio de Sanidad, César Hernández, ha señalado que entre los principales retos para acceder a la innovación, se encuentra afrontar un cambio cultural en cuanto a expectativas de la gente, que reclama acceso precoz a los medicamentos, algo que, ha dicho, es necesario conjugar con los precios elevados.

RETOS DE UN SECTOR EN TRANSFORMACIÓN

Al igual que sucede en otros sectores, el ámbito biofarmacéutico se enfrenta a retos tecnológicos, como el avance de la transformación digital o la creciente incorporación de la inteligencia artificial (IA) a la asistencia sanitaria y al desarrollo de nuevos medicamentos.

Además, la implementación del Reglamento Europeo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (HTA) exige un esfuerzo coordinado entre administraciones, organismos evaluadores, industria y pacientes para garantizar que la innovación llegue con rapidez y equidad.

"El ecosistema sanitario en España está viviendo un momento único, un momento de transformación", ha asegurado el director de Acceso a Mercado y Asuntos Corporativos de Takeda España, Pablo Sierra, quien ha señalado que "los retos vienen por la nueva regulación". Además, ha destacado que el sector está inmerso "en una fase de implementación de nueva normativa, una nueva manera de evaluar los medicamentos y una presión en la competitividad a nivel país".

Sin embargo, no considera que sean desafíos sino "oportunidades", que España puede aprovechar. A su juicio, "España tiene ventajas competitivas como el talento, los investigadores, los profesionales sanitarios y todo el ecosistema creado a su alrededor".

Además, ha remarcado la "oportunidad única" de España en el marco del espacio europeo de datos, de manera que estos datos puedan ser compartidos para seguir generando la innovación y llegar lo antes posible a los pacientes.

EL PACIENTE EN EL CENTRO

En este nuevo ecosistema, la figura del paciente cobra importancia, ya que debe formar parte de la conversación para avanzar en soluciones concretas que lleguen a sus diagnósticos.

El presidente del Foro Español de Pacientes, Andoni Lorenzo, ha afirmado que, para los pacientes, el principal reto del nuevo modelo de evaluación sanitaria es despejar todas las incógnitas que puedan surgir.

Según ha explicado, es necesario despejar incógnitas respecto a toda la estructura normativa que está pendiente de aprobar, así como las dudas acerca del papel que van a tener ahora las organizaciones de pacientes y cómo se van a valorar sus aportaciones.

Respecto a la innovación,Lorenzo ha señalado que los pacientes la ven con "frustración", porque les llega "con cierto retraso"; pero también con "esperanza".