El recuento confirma la victoria nacionalista en Kosovo, pero sin la mayoría absoluta

Guardar
Google icon

Skopie, 7 jun (EFE).- La formación gubernamental Autodeterminación, del nacionalista primer ministro en funciones Albin Kurti, ganó este domingo con claridad las elecciones anticipadas de Kosovo al obtener el 43 % de los votos, aunque sin lograr una mayoría para gobernar en solitario, según los resultados tras el recuento de más del 97 % de los colegios electorales.

La formación de Kurti quedó por delante del Partido Democrático de Kosovo (PDK), que obtuvo el 21,2 % de los sufragios, y de la Liga Democrática de Kosovo (LDK), con el 17,6 %. La Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK) se situó en cuarto lugar con el 7,1 % de los votos.

PUBLICIDAD

Kosovo está inmerso en una crisis política desde inicios de 2025, cuando Autodeterminación perdió la mayoría absoluta lograda en 2021, y estos comicios, los terceros en apenas 18 meses, fueron convocados después de que el Parlamento fuera incapaz en abril de elegir a un nuevo jefe de Estado tras concluir el mandato de la expresidenta Vjosa Osmani.

El país, de unos dos millones de habitantes y mayoría étnica albanesa, proclamó de forma unilateral su independencia de Serbia en 2008, una decisión que Belgrado sigue sin reconocer y que tampoco es aceptada por China, Rusia y cinco Estados de la UE (España, Eslovaquia, Rumanía, Grecia y Chipre), entre otros.

PUBLICIDAD

Estos resultados suponen un revés para Kurti respecto a las elecciones del pasado 28 de diciembre, cuando Autodeterminación alcanzó el 51,1 % de los votos.

En comparación, el PDK mejora ligeramente su resultado, desde el 20,1 % al 21,2 %, mientras que la LDK registra el mayor avance entre los principales partidos, al pasar del 13,6 % al 17,6 %.

Pese al desgaste sufrido por Autodeterminación, una formación nacionalista de izquierda, no está claro que los partidos de la oposición, de centroderecha, puedan articular una mayoría alternativa en el Parlamento de 120 diputados, donde además veinte escaños están reservados para las minorías étnicas.

Los resultados tampoco incorporan todavía el voto de la diaspora kosovar, que con unos 120.000 sufragios podría influir en el reparto definitivo de escaños.

Según la Comisión Electoral Central, la participación fue del 36,1 %, frente al 44 % registrado en las elecciones anticipadas de diciembre, lo que confirma una menor movilización del electorado.

La campaña estuvo marcada por la rivalidad entre Kurti y la expresidenta Osmani, antigua aliada del primer ministro y una de las figuras más populares del país, que regresó a la LDK tras romper con el líder nacionalista.

Mientras Kurti defiende una política de firmeza frente a Serbia, la oposición centró sus críticas en el deterioro de las relaciones con la Unión Europea y Estados Unidos, socios clave de Kosovo en su aspiración de avanzar hacia una mayor integración internacional.

Tanto Kurti como Osmani llegaron al poder en 2021 con una agenda centrada en reformas y lucha contra la corrupción, pero su alianza se rompió tras el rechazo este año del primer ministro a respaldar la reelección de Osmani para un segundo mandato presidencial.

Desde su vuelta a la LDK, la expresidenta ha criticado la concentración de poder de Kurti y ha defendido una política exterior más alineada con los socios occidentales.

Osmani celebró el domingo la mejora de los resultados de la LDK respecto a las elecciones pasadas y aseguró que eso demuestra que está "en el camino correcto".

Kurti defiende una línea más dura en la relación con Serbia, especialmente en el norte de Kosovo, donde se concentra la población serbia y donde ha aplicado medidas para imponer la soberanía kosovar.

En los últimos años, su Gobierno ha impulsado medidas como la sustitución de matrículas serbias por kosovares, la prohibición del uso del dinar serbio y el cierre de instituciones financiadas por Belgrado, decisiones que han generado tensiones con la Unión Europea y Estados Unidos.

Bruselas llegó a congelar parte de la cooperación financiera y diplomática con Kosovo, mientras Washington redujo algunos ámbitos de colaboración al considerar que las acciones de Kurti afectaban a la estabilidad regional.

La relación con Serbia sigue siendo el principal obstáculo para la integración internacional de Kosovo, el único país de los Balcanes occidentales sin estatus oficial de candidato a entrar en la UE.

Mientras Kurti defiende que cualquier avance pasa por el reconocimiento formal de la independencia por parte de Belgrado, la oposición de la LDK y el PDK apuesta por una normalización gradual bajo mediación europea.EFE

(foto) (vídeo)