Pashinián derrota a prorrusos en Armenia, pero su mayoría está en el aire, según sondeos

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Beatriz Arslanián

Ereván, 7 jun (EFE).- El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, ganó las elecciones legislativas del domingo, según los sondeos a pie de urna, pero se desconoce a estas horas -dado que el escrutinio acaba de comenzar- si habrá logrado la mayoría que necesita para continuar su política de acercamiento a la Unión Europea (UE) frente a las presiones de Rusia.

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El gran objetivo del partido gobernante era revalidar la mayoría constitucional, ya que de ello depende que pueda introducir próximamente las reformas indispensables para firmar el ansiado tratado de paz con Azerbaiyán.

Mientras, la oposición, respaldada por el Kremlin, aún confía en que entre todos los partidos prorrusos sumen suficientes votos para desbancar a Pashinián, cuya reelección es apoyada también por el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien tiene planes para el Cáucaso Sur, fronterizo con Irán.

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Los sondeos otorgan la victoria a Pashinián

Al poco tiempo de cerrar los colegios electorales, todos los sondeos otorgaban la victoria a Pashinián en línea con los pronósticos de las últimas semanas.

Varias encuestas otorgan a Contrato Civil, el partido de Pashinián, la mayoría constitucional; mientras otras una victoria por unos pocos puntos al principal partido opositor, Armenia Fuerte, liderado por el arrestado empresario ruso-armenio, Samvel Karapetián.

De acuerdo con los sondeos encargados por el partido gobernante, esta formación lograría el 56,7 %, es decir, "la mayoría absoluta", según informó el portal Civic News. En ese caso, Armenia Fuerte sumaría el 17,5 % de los sufragios.

Por su parte, las encuestas independientes realizadas por canales locales de Telegram certifican la victoria de la formación de Pashinián, con el 32,7 % de los votos, frente al 29 % de Armenia Fuerte o el 13,2 % del bloque Armenia. En total, según esos sondeos, la oposición sumaría en caso de aliarse el 52,9 % de los votos emitidos este domingo.

Sea como sea, representantes de Contrato Cívico se mostraron convencidos al comienzo del escrutinio -con el 57,14 % de sufragios, tras el recuento en un 5 % de los colegios- que su formación no sólo ganará, sino que logrará la mayoría.

Según la Comisión Electoral Central (CEC), el 59,97 % de los armenios acudieron a las urnas, es decir, casi 1,5 millones de electores de los casi 2,5 millones con derecho a voto.

En caso de que ningún partido logre formar una mayoría en el Parlamento, en el plazo de nueve días se celebraría una segunda vuelta.

Tanto la votación como el escrutinio son seguidos muy de cerca por las grandes potencias: Rusia, la UE y Estados Unidos. Y es que el resultado electoral en este pequeño país del Cáucaso sin salida al mar puede tener grandes repercusiones geopolíticas.

Rusia, que había aprobado en las últimas semanas numerosas sanciones contra las importaciones agrícolas armenias, criticó desde el viernes la que llamó persecución política de la oposición.

Las autoridades anunciaron durante todo el fin de semana el arresto de varios candidatos de Armenia Fuerte y de varias decenas de personas supuestamente implicadas en casos de compra de votos.

"Hay detenciones, los arrestos tienen lugar justo ahora entre nuestros partidarios. Y ayer y hoy, cerca de cien han sido arrestados", denunció Karapetián tras depositar su voto.

Mientras, la UE utilizó la misma estrategia que en otra antigua república soviética, Moldavia. Cumbres bilaterales, asistencia financiera y una misión sobre el terreno para contrarrestar la injerencia y desinformación rusa.

Bruselas acusó a Moscú de recurrir a la coerción económica para influir en los resultados de las elecciones, aunque los expertos creen que las restricciones rusas pudieron lograr el efecto contrario y contribuir finalmente a la victoria de Pashinián.

De hecho, el primero ministro anunció hoy que la Comisión Europea permitirá la entrada de productos agrícolas armenios -flores, frutas y verduras- al mercado comunitario sin el pago de aranceles.

La votación demostró que el país está dividido entre realistas y nostálgicos. Los partidarios del partido gobernante hablan de la que llaman la 'Armenia real', con fronteras internacionalmente reconocidas; mientras el bando contrario promueve la nostalgia de una Armenia histórica, a la que los azerbaiyanos le arrebataron la región de Nagorno Karabaj.

"Quiero que mis nietos vivan en paz. Hemos pasado demasiadas tragedias y necesitamos mirar hacia adelante", comentó hoy a EFE una jubilada de unos 70 años.

La paz ha sido precisamente el principal lema electoral de Pashinián, quien, convencido de su victoria, anunció hoy planes de viajar a Moscú, Bruselas y Washington.

"Armenia debe solicitar ser miembro de la UE o debe tener el estatus de candidato. A día de hoy, no tenemos ni una cosa ni otra. Objetivamente, sabemos que no estamos preparados para dicho estatus. Debemos realizar reformas y tranquilamente seguiremos ese camino", apuntó el primer ministro al rechazar la demanda rusa de convocar un referéndum para que los armenios elijan pronto entre la UE y la Unión Económica Eurasiática liderada por Moscú. EFE

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