Atacado e incendiado en aguas de Dubai (EAU) un "superpetrolero kuwaití" completamente cargado

Equipos de emergencia han trabajado durante horas para controlar el fuego originado por el impacto de un dron contra un buque cisterna de Kuwait en el puerto emiratí, sin que se reporten víctimas ni daños ambientales según fuentes oficiales

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El incidente ha generado preocupación internacional por la posibilidad de un derrame de petróleo en aguas cercanas al puerto de Dubái y ha intensificado la vigilancia en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el tráfico mundial de hidrocarburos. Según consignó la agencia de noticias kuwaití KUNA, la corporación estatal de petróleo de Kuwait confirmó en la madrugada del martes un ataque directo contra el superpetrolero Al Salmi, propiedad del país, mientras permanecía completamente cargado y anclado en el puerto emiratí.

De acuerdo con los datos publicados por KUNA, las autoridades kuwaitíes han señalado a Irán como responsable del ataque con dron, ocurrido en aguas de Dubái y que derivó en un incendio y daños en el casco de la embarcación. La empresa estatal aseguró que, tras una evaluación preliminar, no se han reportado víctimas entre los 24 tripulantes y que la seguridad de la tripulación está garantizada. El comunicado de la corporación destacó que actualmente se realizan labores para determinar el alcance de los daños y vigilar la posibilidad de contaminación ambiental a raíz del incidente.

El medio oficial kuwaití agregó detalles sobre las circunstancias del ataque, indicando que el proyectil impactó contra el costado de estribor del buque, lo que generó preocupación por el estado de las cargas y el riesgo de un posible vertido. Por su parte, la Oficina de Prensa de Dubái informó a través de sus redes sociales que equipos de Bomberos marítimos continúan desplegados para controlar el fuego a bordo del superpetrolero y que la respuesta de emergencia comenzó poco después del impacto. La oficina añadió que las operaciones se han extendido durante casi una hora con el objetivo de eliminar el riesgo y preservar la seguridad de los trabajadores y del entorno portuario.

El centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés) difundió una alerta previa acerca de un buque cisterna alcanzado por un proyectil desconocido en aguas al noroeste de Dubái, situando el incidente a unas 31 millas náuticas, es decir, más de 57 kilómetros del litoral de la ciudad. UKMTO confirmó en su reporte que el impacto provocó un incendio en la nave, aunque el organismo británico no detalló si se trata exactamente del buque Al Salmi, al cual se refirió la petrolera kuwaití. Según indicó esta agencia británica, la tripulación del buque afectado se encuentra a salvo y no se habían detectado impactos ambientales en ese momento, una versión que difiere levemente de la alerta emitida por la petrolera kuwaití sobre la posibilidad de un vertido.

Tal como reportó KUNA, la confirmación de este ataque contra infraestructura petrolera ha cobrado relevancia en el contexto de las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una zona que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y por donde circula en condiciones ordinarias aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo. El tráfico marítimo en este paso estratégico se ha visto afectado en las últimas horas tras el recrudecimiento de la guerra ocasionada por las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, quien por su parte implementó medidas que reducen significativamente la navegación en el área, restringiendo el tránsito naviero a los buques alineados a sus intereses.

En respuesta a la escalada registrada en la región, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció públicamente con amenazas directas contra Irán, advirtiendo sobre la eventual destrucción de infraestructura crítica, incluida la isla de Jark, principal punto de exportación de hidrocarburos iraníes, si no se restablece pronto el acuerdo internacional y se reabre la circulación en Ormuz.

La Oficina de Prensa de Dubái reiteró que ningún tripulante resultó herido y que los equipos de emergencia han evitado la propagación del fuego mientras continúan las labores de inspección y mitigación tanto en el buque como en las aguas adyacentes. Mientras tanto, la corporación estatal kuwaití realiza un seguimiento exhaustivo de la situación con el objetivo de prevenir consecuencias adicionales relacionadas con la seguridad operativa y el posible impacto ambiental tras el ataque.

El Reino Unido, mediante su centro especializado en incidentes marítimos, señaló que monitorea de manera constante el incidente y mantiene comunicación con el responsable de seguridad de la compañía, pero no ha ofrecido datos concluyentes que permitan identificar al superpetrolero afectado como el mismo aludido por las autoridades kuwaitíes. El reporte británico puntualizó la ausencia de contaminación ambiental detectada, en contraposición a la advertencia de Kuwait sobre posibles riesgos en el entorno.

El ataque al superpetrolero Al Salmi ha generado preocupación entre los operadores marítimos por la seguridad del transporte de crudo en la zona, en particular por el potencial efecto en los flujos de exportación y la estabilidad de los mercados de energía. Las autoridades portuarias de Dubái y los equipos especializados en gestión de emergencias avanzan con tareas de contención y verificación de las condiciones operativas del superpetrolero kuwaití mientras la Corporación de Petróleo de Kuwait prepara nuevas evaluaciones para esclarecer el alcance de los daños materiales sufridos.

Según las informaciones de KUNA y de la Oficina de Prensa de Dubái, hasta el momento todas las acciones se centran en mitigar la emergencia, garantizar la integridad de los trabajadores y evitar mayores perjuicios para la actividad portuaria y el ecosistema de la región.