
Margarita Robles detalló que la decisión de restringir tanto el uso de bases militares como el espacio aéreo español a fuerzas extranjeras se trasladó de forma inmediata a los Estados Unidos. Según informó Europa Press, la ministra de Defensa aseguró que el Gobierno comunicó de manera clara e inequívoca que ni las instalaciones ni el cielo español podrán emplearse en operaciones militares vinculadas con el conflicto en Irán.
Robles, de acuerdo con Europa Press, declaró que tanto la base naval de Rota como la base aérea de Morón, instalaciones estratégicas utilizadas habitualmente por fuerzas estadounidenses, permanecerán vetadas a cualquier acción militar que busque intervenir en la guerra con Irán. La ministra enfatizó que la prohibición también se extiende al espacio aéreo nacional, impidiendo así el paso de aviones militares estadounidenses, británicos o franceses con destino a operaciones relacionadas con el país persa.
La titular de Defensa argumentó que la medida responde a la postura del Ejecutivo respecto al carácter ilegal e injustificable del conflicto. Según publicó el medio Europa Press, Robles subrayó que el gobierno español sostiene una negativa rotunda a colaborar con acciones militares en suelo iraní, haciendo énfasis en la ausencia de justificación legal para la ofensiva.
Durante sus declaraciones ante medios recogidas por Europa Press, Robles puntualizó que la restricción no se limita a las fuerzas armadas de Estados Unidos, sino que abarcará a cualquier nación aliada que busque emplear infraestructura española con objetivos ligados al enfrentamiento con Irán. Esta decisión, reiteró la ministra, se adoptó desde los primeros momentos de escalada bélica, y la comunicación fue enviada formalmente tanto a la administración estadounidense como a otras potencias aliadas.
Según reportó Europa Press, el cierre afecta a vuelos militares procedentes de Reino Unido o Francia, que suelen utilizar corredores aéreos españoles para operaciones internacionales. La negativa española implica la clausura de todas las rutas logísticas o de apoyo que puedan tener como destino zonas de conflicto en territorio iraní.
El Gobierno mantiene así una postura de distanciamiento respecto a la escalada entre Estados Unidos e Irán. Europa Press consignó que Robles insistió en calificar el conflicto como "profundamente ilegal e injusto", posicionando a España fuera de cualquier implicación militar en el marco actual de hostilidades.
España cuenta con bases estratégicas compartidas con Estados Unidos, como Rota y Morón, que juegan un papel relevante en la arquitectura militar de la OTAN. No obstante, según ha publicado Europa Press, la decisión del Ejecutivo señala que ninguna de esas instalaciones podrá servir de apoyo a operaciones armadas destinadas a Irán.
De acuerdo con las declaraciones recogidas por Europa Press, la ministra defendió las restricciones como una medida de derecho internacional y de respeto a los principios fundacionales de la política exterior española. Las actuaciones se enmarcan en el compromiso asumido por el gobierno de preservar el uso del territorio español dentro de los límites legales y éticos avalados por la comunidad internacional.
Elevar tales restricciones, según informaron fuentes gubernamentales citadas por Europa Press, implicaría un cambio de posición por parte del Gobierno central, una condición que por el momento no se contempla, dado el rechazo al carácter de la guerra y la valoración de sus fundamentos jurídicos.
En conclusión, la decisión española implica una revocación de cualquier autorización previa para el uso de bases, aeropuertos o espacio aéreo nacional en acciones dirigidas contra Irán, afectando la operatividad de las misiones militares extranjeras en la región. Tal como publicó Europa Press, España mantiene su postura basada en el respeto a la legalidad internacional y en la defensa de una posición ajena a la escalada militar actual.