Irán afirma que su embajador en Líbano no abandonará el país pese a haber sido declarado 'persona non grata'

El portavoz de Exteriores de Teherán aseguró que su representante diplomático continuará en Beirut, rechazando la orden de salida emitida por las autoridades, mientras crecen las tensiones políticas tras recientes ataques atribuidos a Hezbolá y la Guardia Revolucionaria

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El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, anunció que el embajador de su país continuará en Beirut, pese a la declaración de 'persona non grata' y a la orden de salida dictada por el gobierno libanés. Según información publicada por la agencia Tasnim, Baqaei insistió en que la representación diplomática sigue abierta y que Mohamad Reza Shibani, actual embajador de la República Islámica en el Líbano, mantendrá sus funciones, afirmando: "Nuestra embajada está abierta y nuestro embajador continuará trabajando en Beirut con respecto a cuestiones relacionadas con Líbano".

De acuerdo con el medio Tasnim, la tensión diplomática se incrementó después de que el ministro de Exteriores libanés, Yusef Ragi, declarara 'persona non grata' a Shibani, medida que fue oficialmente comunicada con la exigencia de que el diplomático abandonara el país antes del domingo. Esta acción se produjo tras la convocatoria del encargado de negocios iraní por parte de las autoridades libanesas, a raíz de una serie de ataques efectuados por la milicia chií Hezbolá y la Guardia Revolucionaria iraní contra Israel. Las autoridades libanesas condenaron estos hechos como manifestaciones de injerencia en los asuntos internos del país.

El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, se refirió públicamente a la situación y responsabilizó a miembros del gobierno libanés vinculados a Hezbolá de ser los promotores de la decisión de Teherán. Saar sostuvo que la petición para que el embajador iraní permanezca en Beirut fue impulsada directamente por la milicia chií, la cual mantiene una influencia significativa en la política interna del Líbano. El ministro israelí también agregó, refiriéndose a la presencia iraní, que "esta mañana, el embajador iraní se ha tomado su café en Beirut y se ha burlado del país anfitrión".

Saar describió a Líbano como un país sometido a una "ocupación abierta" iraní y expresó que se requiere una decisión firme en Beirut para confrontar tanto a Teherán como a Hezbolá. En sus palabras, "Líbano no recuperará su libertad hasta que en Beirut se tome la decisión de hacer frente a la ocupación iraní y a su aliado, Hezbolá", según consignó la agencia Tasnim.

La escalada diplomática ocurre ante el telón de fondo de los incidentes armados registrados desde el 2 de marzo de 2024. Según publicó la agencia Tasnim, el ministro israelí señaló que, desde esa fecha, "cuando Hezbolá lanzó un ataque en violación del acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2024, se han disparado 5.000 misiles, cohetes y drones contra Israel desde territorio libanés". De acuerdo con Saar, una parte sustantiva de estos proyectiles fue lanzada desde el sur del río Litani, un área que el ejército libanés había declarado en enero bajo su "control operativo".

Las autoridades israelíes interpretan estos episodios como señales de la influencia que continúan ejerciendo tanto Irán como Hezbolá en la seguridad y la política libanesas. Conforme a los datos difundidos por Tasnim, la última ronda de ataques intensificó la presión sobre el gobierno libanés, que se enfrenta a cuestionamientos por la autonomía de sus decisiones y por la capacidad de contener la actividad armada de grupos afines a Irán en su territorio.

Las acciones diplomáticas recientes del Ministerio de Exteriores libanés representan un intento de distanciarse de la injerencia extranjera, pero la respuesta del gobierno iraní muestra la complejidad de las relaciones en la región, donde las alianzas políticas y los intereses militares provocan una situación prolongada de inestabilidad.

Mientras tanto, la comunidad internacional observa cómo la presencia del embajador iraní en Beirut y la negativa oficial de Teherán a acatar la orden de salida añaden nuevas tensiones a la situación geopolítica en Oriente Medio. Los próximos acontecimientos dependerán de la evolución de las relaciones entre Líbano, Irán y las potencias regionales involucradas, en un contexto marcado por constantes episodios de violencia transfronteriza y por la pugna entre distintas facciones políticas dentro del territorio libanés.