Las viviendas de Akbar Daneshvarkar y Mohamad Taghvi Sangdehi contenían artefactos explosivos, hallados durante redadas realizadas en Teherán. Según consignó la agencia oficial Tasnim, los dos hombres fueron acusados de emplear documentos de identidad de familiares y allegados para evitar su localización, además de intentar establecer contacto a través de la aplicación Telegram con el líder de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (PMOI). El proceso contra ambos concluyó con la sentencia a pena de muerte, ejecutada tras ser considerados culpables de planificar atentados utilizando explosivos improvisados en la capital iraní.
El medio Tasnim detalló que las autoridades consideran a la PMOI un grupo terrorista y la vinculan con intentos de desestabilización interna. Las acusaciones contra Daneshvarkar y Sangdehi incluyeron el intento de atentar contra fuerzas de seguridad mediante la ejecución de ataques con explosivos y una supuesta comunicación directa con los máximos dirigentes de la organización, establecida, según la acusación, a través de canales encriptados de mensajería electrónica.
De acuerdo con la versión difundida por Tasnim, durante el operativo en el que se produjeron las detenciones, los agentes incautaron materiales explosivos en los domicilios de ambos acusados. Las pesquisas apuntan a que habrían empleado identidades falsas para ocultar sus movimientos mientras preparaban atentados dirigidos a instalaciones y personal de seguridad estatal. El uso de documentos de terceros figura dentro de los cargos por los que recibieron la pena máxima.
La Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán, fundada en 1965, mantiene una trayectoria marcada por conflictos con los gobiernos iraníes posteriores a la dinastía del sha Reza Pahlevi. Según publicó la agencia Tasnim, el grupo adoptó inicialmente una línea ideológica en la que se mezclan postulados islámicos con elementos marxistas, y tras la instauración de la República Islámica, sus miembros denunciaron la gestión de la dirección religiosa encabezada por los ayatolás.
El medio oficial recuerda que la PMOI apoyó la revolución que depuso al sha, pero posteriormente se distanció de la cúpula clerical y colaboró con el régimen de Sadam Husein durante la guerra Irán-Irak, que tuvo lugar entre 1980 y 1988. Durante ese periodo, la organización selló un acuerdo en 1986 con las autoridades iraquíes. En ese contexto, el líder del grupo, Masud Rajavi, estableció alianzas militares y logísticas con Irak, mientras el entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Ruholá Jomeini, ordenaba medidas represivas contra supuestos simpatizantes y militantes de la organización.
Tasnim también recordó que en 1981, la Organización de los Muyahidines del Pueblo fue señalada como responsable de un atentado en el que murieron el entonces presidente iraní, Mohamad Alí Rayaí, y el primer ministro, Mohamad Yavad Bahonar. Desde ese periodo, la organización ha estado bajo persecución por parte de las autoridades iraníes, quienes han catalogado a sus miembros y colaboradores como elementos hostiles al régimen.
En el caso reciente de Daneshvarkar y Sangdehi, el expediente judicial incluyó como pruebas principales el hallazgo de explosivos y la evidencia recuperada respecto a las comunicaciones mantenidas mediante Telegram. Según la agencia Tasnim, las autoridades fundamentaron las sentencias en la supuesta participación directa de los condenados en la planificación de actos violentos, así como en sus intentos de eludir la vigilancia empleando documentación de otras personas.
La ejecución de ambos hombres se realizó tras el fallo condenatorio, ratificado por los tribunales competentes. Las instancias oficiales sostienen que los operativos y la ubicación de los artefactos explosivos confirmaron la validez de las acusaciones. Según informó la agencia Tasnim, la PMOI permanece en la lista de organizaciones consideradas terroristas por Teherán, manteniendo una relación de confrontación con las autoridades nacionales desde hace décadas.