Destituido el jefe del Parlamento mongol, propuesto para ser nuevo primer ministro

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Pekín, 30 mar (EFE).- El Parlamento de Mongolia (Gran Jural) destituyó este lunes a su presidente, Uchral Nyam-Osor, en un paso que allana su posible nombramiento como nuevo primer ministro, tras la reciente dimisión de Zandanshatar Gombojav al frente del Ejecutivo, informó la agencia estatal Montsame.

La cámara aprobó la salida de Uchral después de que este presentara su renuncia al cargo de presidente del Parlamento al haber sido propuesto por el gobernante Partido Popular Mongol (PPM) como candidato a jefe de Gobierno.

Uchral, citado por Montsame, justificó la decisión por la necesidad de garantizar la estabilidad política, preservar la inmunidad parlamentaria y priorizar el interés nacional.

La Comisión Permanente de Estructura del Estado había respaldado antes por unanimidad su solicitud de dimisión y encargó al vicepresidente Bat-Erdene Jadamba ejercer como presidente interino del Legislativo hasta la elección de un sustituto.

El pleno del Parlamento debe pronunciarse ahora sobre el nombramiento de Uchral como primer ministro, lo que cerraría una secuencia iniciada la semana pasada con la salida de Zandanshatar del Ejecutivo.

El pasado jueves, el 74 % de los legisladores aceptaron la dimisión tras nueve meses en el cargo de Zandanshatar, quien atribuyó su salida al interés nacional en medio de una creciente presión política después de la dimisión de dos ministros y el boicot parlamentario del opositor Partido Democrático.

La crisis política mongola se remonta a mayo del año pasado, cuando el entonces primer ministro, Oyun-Erdene Luvsannamsrai, quedó debilitado por las protestas provocadas por acusaciones de corrupción y abandonó el cargo tras perder una moción de confianza.

Su relevo, Zandanshatar, asumió entonces la jefatura del Gobierno con el apoyo del PPM, heredero del antiguo Partido Comunista y fuerza mayoritaria en el Parlamento.

A ello se sumaron las divisiones dentro del PPM y un pulso institucional en torno al equilibrio de poderes, entre especulaciones sobre un eventual refuerzo de la Presidencia, encabezada por Ukhnaagiin Khürelsükh, en detrimento del Parlamento.

Las tensiones políticas se producen además en un contexto marcado por el encarecimiento de servicios básicos como la vivienda o la educación y por la inflación (del 7 % el pasado diciembre) en el país, situado entre China y Rusia y donde el 27,1 % de la población vivía por debajo del umbral de pobreza en 2022, según el Banco Mundial. EFE